lunes, 9 de noviembre de 2015

Otro Cambio necesario

"Por tener una vida segura renuncio a su vocación
y detrás de una corbata obscura se le va la inspiración"


Era complicado otro cambio de ciudad pero en mi trabajo me lo había ganado y ya era el cuarto lugar en menos de 5 años con la empresa, pero mejor decidí ya no hacerlo dejar mi trabajo y buscar mi sueño huir al que dicen que es el fin del mundo para empezar de nuevo, para ubicarlos trabajaba en una empresa que compra los adeudos que se le tienen al gobierno y la empresa se dedica a brindar la asistencia para que los ciudadanos paguen, así que tenía mucho contacto con los presidentes municipales y gobernadores del estado una gran fama que me había ganado gracias a las fiestas que solía realizar con grandes festines incluso cuando la recaudación no es lo que se esperaba, a la par yo siempre tenía dentro de mi equipo de trabajo a una cocinera de aquellas que te enamoran con el platillo que te cocinen así que también era dueño de una empresa personal que se dedicaba a realizar banquetes para fiestas, teníamos varios clientes pero en especial eran gente con gran poder adquisitivo y algunos políticos, digamos que es como me ganaba la vida, a pesar de que cambiaba tanto de ciudad mi radio no deja de sonar cuando se avecinaban fiestas de fin y de inicio de año, un gran negocio del cual estoy más orgulloso que mi propio trabajo e incluso las ganancias anuales que obtenía podría dejar de trabajar, pero esa es otra historia también disfrutaba mucho mi trabajo me había dado muchas alegrías y también me había proporcionado cierto posicionamiento social que si bien no lo tuviera más de un par de veces ya hubiera estado en barandillas aunque también me había traído unos cuantos problemas, pero no quiero tanto hablarles a que me dedicaba sino más bien, quisiera avocarme a la otra cara de la moneda ciertamente en el tema del amor no he sido muy correspondido, dicen que mi manera de enamorar es muy peculiar porque lleva tiempo y siempre empiezo hablando sobre todo lo malo de mí y aun así quieren seguir compartiendo lo más importante conmigo que es el tiempo, en la cama soy más bien jodido en esa parte no he sobresalido tanto pero quizás la soledad les ha obligado a seguir compartiendo ese espacio conmigo.


Recuerdo tenía un año en la empresa y me había tocado estar en una ciudad pequeña al norte de la republica todos los del trabajo le rehuían para ir allá y como era el nuevo me toco estar allá por mayoría de votos, fue muy complicado hacer negocio y sobretodo trabajar con la gente del norte, afortunadamente donde llegue a comer la primera mañana después de bajarme del autobús fue en una fondita que tenía Doña Ema que es quien ahora es mi cocinera de banquetes, una señora joven pero al parecer con un historial no muy bueno en esa ciudad, entable conversación con ella después de haber probado el café de olla y unos chilaquiles verdes con habanero y un trozo de carne asada, que para ser sinceros le pregunte por el aderezo que utilizo porque la carne estaba deliciosa digamos que me paso como en la película de “ratatouille” cuando hace una explosión en el paladar, creo que hicimos buena amistad porque incluso me consiguió rentar un piso con muy buena ubicación y algunos contactos para que pudiera llegar a ofrecer los servicios de la empresa a un precio justo, a cambio solo de trabajar con ella como mesero los fines de semana, la verdad era muy cansado pero empezaba a ganar unos buenos pesos extras que me ayudaban a seguir ahorrando para cumplir mi sueño de ir en busca del fin del mundo, aparte en esa pequeña ciudad no había mucho en que gastar así que era bueno trabajar como mesero, ahí por cierto conocí a la hija del presidente municipal una mina de 19 años estudiante de Psicología en la mejor escuela del estado y visitaba de vez en cuando a su familia, ella con una belleza igualita a su madre pero con un genio como el de su padre, prepotente como la chingada, una mina de aquellas que están acostumbradas a que la estén chuleando y que le sobren propuestas en cada lugar donde se pare, pero conmigo fue diferente, fue un trato más sin embargo que yo le hacía, solo cortes como a cualquier otra persona y quizás eso le molestaba porque buscaba siempre llamar la atención, la verdad no me caía muy bien pero en una ocasión un domingo estaba fumando un cigarrillo en la plaza del lugar mientras leía a Neruda “20 poemas de amor y una canción desesperada”, se me acerco sin yo darme cuenta y se sentó a un lado de mí, la vi pero me hice como el que no, ella empezó con su recital que se veía lo tenía muy bien preparado “yo creo que ni sabes leer, es más yo creo que el libro te lo encontraste” y sonrió, debo de aceptar que sonreía muy lindo y solo atine a responder “pensé que traía el libro al revés por eso no podía leer, pero mira acércate y tendrás una gran sorpresa” ella de inmediato se acercó y solo cerré el libro de forma suave sobre su nariz, ella solo sonrió y empezamos a charlar y ahí empezó una bonita amistad.


Cada cuando venía era de ley que nos viéramos a las 8 pm los viernes y domingos en la plaza, la tercera banca empezando de derecha a izquierda viendo de frente a la iglesia, compartíamos unos cigarros e incluso algunos libros, hasta que llegamos a los besos, pff besaba muy rico, después cambiamos la banca de la plaza por la sala del piso donde rentaba, después cambiamos la sala por el colchón y de pronto un día así como cualquiera desapareció, ahí empezó mi primer martirio, me detuvieron pro presunto responsable aunque ella había desaparecido a casi 100 km de la ciudad según investigaciones del GPS de su teléfono, pero después de varias torturas me dejaron en libertad, pensaba salirme de trabajar pero justo cuando me soltaron tuvimos un banquete con las familias más acaudaladas de la región, Ema me llamo para ser mesero y así fue, ver que había las botellas más caras e incluso bastante cocaína en cada mesa me sorprendió el poder de las personas, había desde políticos, militares, gente dueña de empresas, en fin, ese día de propinas gane más de lo que ganaba en un año, y eso me ayudo ya que al enterarse del percance que tuve, el dueño de la empresa me mando a otra ciudad pese a que llevábamos recaudado 10 veces más de lo esperado y quizás podríamos llegar a 15 veces pero mejor desistió y me retiro del lugar, fue cuando le comente a Ema de empezar un gran negocio, al inicio no le parecía tanto pero tampoco vivía feliz en esa ciudad así que terminó por aceptar mi propuesta, esta era una ciudad más grande, hacia el este unos 800 km de la anterior estaba en la playa, fue una situación similar gracias al inicio del proyecto invitamos al banquete a grandes personalidades de la región y todo fue un gran festín, ahí estuvimos poco más de un año, recaudamos 13 veces más fue una situación similar conocí a varias minas de familias muy bien posicionadas pero de pronto desaparecían, incluso fue el factor por el cual me cambiaron tantas veces en el trabajo, conocía ciudades y hacia una gran fiesta que era donde podíamos posicionarnos para conseguir buenos precios con el gobierno, hasta que un día, así como de esos días sin querer, Ema enfermo estábamos a 30 km de la frontera sur del país, ya teníamos varios meses ahí y el negocio de banquetes era más redituable que si hubiéramos vendido alcohol o hubiéramos tenido un putero con indocumentadas, era complicado teníamos una fiesta para 1000 personas, se  casaba por cuarta vez el gobernador de ese estado y nosotros éramos los encargados del banquete así que Ema enferma por una enfermedad terminal que en ese momento me entere no podía hacer la comida, así que me encargo como debía de prepararla, tenía que hacer todo a la perfección para que todo saliera bien.


Era viernes 6 pm y no podía animarme a realizar las cosas como ella me lo había dicho, estaba a punto de perder un gran cliente pero sobre todo estaba a punto de hacer algo de lo que me iba arrepentir el resto de mi vida, pero la avaricia me gano y termine tomando la camioneta que teníamos designada para ir por la carne, me fui a la casa del gobernador que estaba borracho hasta el culo y con unas cuantas putas en su casa, una por una las fui amagando al igual que al gobernador, los subí a la camioneta en la parte refrigerada y seguí con camino a la casa del amante de la que iba a ser la esposa del gobernador y ahí los pille a los dos, los lleve también a la parte refrigerada de la camioneta y fui al rastro improvisado que teníamos, tome uno por uno tal cual decía la indicación de la receta, mientras se desangraban por la yugular les empezaba a poner sobre aquellas cacerolas gigantes con agua hirviendo, cuando termine con todos la carne seguía suave a punto, entonces les ponía aquella pasta que siempre tenía Ema y los deje ahí por algunas horas para que agarraran sabor, les saque los ojos y les corte la lengua, lo que quedaba de las cabezas las escondí bajo un árbol de tamarindo grande que existía en esa finca, después los despedace y empecé a realizar unos cortes y la carne empecé a deshebrarla me recordaba aquella tinga de pollo que tanto me gustaba, el aroma que desprendía el horno era maravilloso, olía como muy rico, por fin cercano a las 11 am, pase a dejar la comida en el centro de la plaza que era donde se iba a celebrar la fiesta, cobre el cheque y tome mi carrito para empezar a huir en búsqueda de llegar al fin del mundo a Peumayen y fue cuando entendí por fin porque Ema tenía un sabor especial en su comida y también entendí porque de las desapariciones de las chicas que conocía, lo único malo de ese sabor es que crea una terrible adicción.