martes, 27 de enero de 2015

Que bueno que has vuelto.

  “…esta mujer cree que yo soy un patán
 y le acabo de demostrar que está en lo cierto…”


¡Buenos días, como has estado! Me sorprendió por completo una voz dulce y sin haberla volteado a ver sabría que estaba sonriendo por el tono de la voz, me di la vuelta y respondí de la misma forma solo que con una sonrisa un poco menos marcada con un Buenos días, bien y ¿Tú que tal, como te ha ido? Recuerdo ella vestía una sudadera rosa con un gorro que tenía orejitas de conejo que combinaban perfecto con su sonrisa. - Como no recordar aquella mina que en una ocasión la encontré en el metro, no la conocía y creo que ella ya me había visto antes, recuerdo porque me regalo una sonrisa muy tímida cuando la vi, le devolví la sonrisa y seguía con mi libro que si no mal recuerdo era El día que me quieras pero no podía leer, sentía una mirada y en esta ciudad regularmente hay que estar a la defensiva, pero era ella me veía por encima de su libro que si no mal recuerdo era Las enseñanzas de Don Juan lo reconocí por que la semana anterior lo había perdido, me anime acercarme a ella ya que claramente veía que no estaba leyendo y la sorprendí con un ¿Qué tal, te gusta como escribe Carlos Castaneda? Haciendo referencia al libro que ella leía, lo sé que no era lo mejor, pero soy un ser asocial y no sé de qué forma interactuar, ella respondió Es el primer libro que leo de él y llevo poco pero se me hace interesante, ¿No vienes muy seguido en el metro verdad? Sonreí al ver que ella sonreía, y a grandes rasgos le comente que solo un día a la semana viajaba en el metro ya que después de ir al trabajo por las tardes estudiaba la Master y era complicado asistir en el auto por la zona en la que se encontraba, ella me comento que era estudiante de una economía, charlamos un rato supongamos que unos 20 minutos, ella estaba un poco ansiosa de pronto veía en cada estación, no sé qué paso pero de mi boca salió un Te parece si te invito a desayunar, quizás podremos hablar más de libros y así, pero bueno como quieras, no quiero afectar en tu rendimiento de escuela  sus ojos se abrieron un poco más, como si estuviese sorprendida, y titubeo, Es que ya me pase de la estación y hoy tenía un trabajo para entregar en la siguiente clase, pero no sé, si vamos cerca de la escuela solo falto a una clase y seguimos pero ¿A ti no te afecta en el trabajo? Mentí un poco le comente que no y que por mí no habría problema en ir cerca de su escuela, que solo hacia una llamada para reportarme en el trabajo, así que nos regresamos 5 estaciones para poder tomar el rumbo de su escuela y buscar un lugar para desayunar.


Llegando al lugar, La cabaña de la abuela creo que se llamaba, ella ordeno un poco de pan francés con jugo de naranja y unos chilaquiles verdes con pollo, yo solo un café de olla con unas enchiladas suizas, su mirada se penetraba en mis ojos, no sabía cómo reaccionar, me disculpe y saque mi celular, le marque directamente a mi jefe y me excuse que no me sentía muy bien de salud y no iba a poder presentarme, me comento que me mejorara, colgué la llamada, ella solo se me quedaba viendo se puso algo seria y dijo ¿Por qué no dijiste la verdad, que acababas de invitar a desayunar a una chica que acabas de conocer en el metro? No supe que responder solo un No sé, quizás no hubiera sido tan buena idea, aparte siento que estas enchiladas pueden caerme mal  y sonreí con sarcasmo, ella echo a reír, me veía con una cara como esperanzada, no sé, reflejaba en sus ojos algo que no era amor quizás como un reto, por más que intentaba ubicar su rostro no pude recordar donde le había visto y me quede con la idea de que pudo haber sido en el metro, comimos platicando poco, descubrí que le gustaba pueblear, que le gustaba el color rosa, estudiaba Economía y trabajaba por las tardes paseando perros lunes, miércoles y viernes, ella descubrió que soy soltero, que trabajo de sol a sombra, que hace unos años emprendí a mi independencia, que me gusta el whisky y que de vez en cuando digo una mentira para faltar al trabajo; transcurrió todo normal, comimos muy a gusto y platicamos, ella pidió un café para acompañarme según dijo el aroma de tu café me encanto, ¿te tomas otra taza conmigo? Gustoso acepte esa propuesta, cuando sirvieron una canción de trova sonó, se me hizo raro y empecé a tararearla, "me comentó que iluminaste Garibaldi al bajar la ventanilla…” ella intento sacar el celular de su bolsa y se tiro el café encima, mientras ella contestaba yo seguía cantando esa canción, de inmediato se acercó el mesero con una toalla, se la puse mientras presionaba un poco sin dejar de cantar, ella se puso roja, quien sabe si por lo feo que cantaba o por lo caliente del café, colgó la llamada y apenada dijo Perdón, soy muy torpe, no me puedo presentar así a la clase; hice una breve pausa, y me ofrecí a llevar el trabajo ella apenada no tuvo otra opción, pague la cuenta, pedí un café más para ella y le comente que me esperara, llegue a su escuela y pase a su salón, todos me veían raro, quizás era un poco el traje, el profesor llego con 10 minutos de atraso, yo un poco desesperado le comente al docente si era el profe de esa materia y de tal nombre que venía en la portada del trabajo, me comento que sí, le invente que había tenido una cita de trabajo el día de hoy y que me había encargado entregar ese trabajo, el profesor un poco dudativo lo vio y comento que estaba bien, salí del salón de clases y me dirijo de nuevo al lugar donde habíamos almorzado, antes de llegar una tienda de ropa para mujeres estaba recién abriendo, recordé la pena que tenía esta chica y le compre una sudadera rosa con un gorro que tenía unas orejas de conejo ja, estaba muy chistosa, llegue con ella y me pregunto en referencia a su trabajo y le conté lo sucedido, de inmediato me dijo ¿Qué traes en esa bolsa? Le comente que una sorpresa, se la di para que la abriera, ella solo me miraba como si fuese una broma, tomo la bolsa y la abrió, saco la sudadera y su expresión fue inolvidable, quisiera resumir que fue entre un “¡No Mames, No mames!” De Luis García cuando Raúl Jiménez hizo el gol de chilena y un “! Qué lindo!” de su boca salió un No me estas mintiendo verdad, en que momento vas a decir que es una broma, me acabas de conocer, ¿Por qué me regalarías una sudadera?  Le dije que sinceramente la vi y me gusto y aprovechando que se había manchado de café su ropa podría ser un buen elemento para ocultarlo, se puso roja como un tomate, y me dio un abrazo acompañado de un Gracias.


Después de esa mañana nos frecuentábamos, cuando ella iba de regreso de la Uni pasaba por mi trabajo y salíamos a comer, algún día llegamos a ir a un café por la noche a escuchar covers de Aute y de Ismael Serrano, unas mañanas frías de domingo paseamos en las bicis dándonos unos picos impresionantes, incluso recuerdo aquella mañana fría de Diciembre cuando estando en las faldas del Popocatépetl, ella me invito a irnos a vivir juntos, con la clara premisa de que podría funcionar, el calor se apodero de mí, no quería yo compromisos mayores, pero quizás era tiempo de cambiar, con una sonrisa un poco falsa le dije que el depa donde yo rentaba cabía una persona más aparte de mí, y saldríamos casi a la misma hora ella a la uni y yo al trabajo, era complicado, con una gran sonrisa ella me beso, yo sinceramente no sabía que estaba pasando, sabía que ella estaba un poco desequilibrada y yo un tanto más pero aun así quise intentarlo, pasaron los meses y los días, vivíamos creo que bien, lo raro es que casi no compartíamos las cosas, yo comprobaba nutella y ella crema de maní, yo compraba una pasta de dientes y ella de otra marca, teníamos gustos tan distintos incluso yo tenía mis botellas de whisky y ella de vodka, era extraña esa relación, estábamos juntos pero no hacíamos todo juntos, ni comíamos del mismo plato, aunque si, ella leía mis libros y yo compraba libros nuevos, paso un año en esa aventura, nuestros viajes se hicieron muy frecuentes aunque en distancias muy cortas, yo no había ido a ver a mi familia casi en ese año, si acaso un tercio de veces culpaba a la distancia y a los tiempos designados, todo iba viento en popa, éramos la envidia de los vecinos y de las fiestas a las que acudíamos.


Pero un día, ella un poco bebida se enfadó porque una chica me hizo la plática mientras me pedía un cigarro, hizo un show de aquellos que me hacían pensar que tenía 5 años, fue muy gracioso y no pude evitar reírme, ella se enfadó aún más y tuvimos que retirarnos de la fiesta de su prima, en el auto era todo tenso, ella con enfado pidió que no volviera hacer eso, yo no entendía que pasaba, llegamos al depa y le pedí que habláramos, ella con lágrimas en los ojos me grito y me comento que hace un par de años esa chica con la que estaba hablando que era su prima, le había bajado a su novio, un tipo con el cual pensaba en casarse y todo, yo me excuse aludiendo en que no sabía, y que esa mina no era de mis gustos, estaba muy flaca y se me hacía muy artificial, ella creo no creyó esa historia y fue sincera conmigo, me dijo que esa mañana en el metro cuando nos conocimos se me quedaba viendo por qué no traía yo cinturón, que traía ese libro por que la semana anterior vio que lo había olvidado en el metro y también que ya no quería estar conmigo, que ella tenía otros planes y que quizás en un par de días se tenía que ir, solo que no quería lastimarme por eso esperaba a que yo hiciera algo mal para que pudiera achacarme dicha situación, yo me quede frio, no sabía que decir, no sabía si lo decía porque estaba un poco bebida o porque en verdad así lo pensaba, solo me quede callado, por primera vez no quise reprochar nada, solo le comente eres libre y no te diré cuando te tienes que ir, pero quizás si sería bueno que me lo dijeras para poder planear, ella solo me abrazo y ahí fue cuando supe que era un abrazo de despedida, se fue a dormir mientras yo me quede fumando, me quede en la sala a dormir, me despertó al otro día diciéndome que era verdad todo lo que había dicho y que de rato pasaba su hermana por sus cosas, solo nos tomamos un café recordando los bellos momentos y agradeciéndonos mutuamente lo vivido, ella decía tengo que cerrar el ciclo, yo le decía no sé, quizás te puedes quedar un tiempo más acá, quizás toda la vida, ella echo a reír, yo lo decía en serio, su hermana llego a las 3:45, subimos sus cosas a la camioneta y nos despedimos con el último beso, esperando volvernos a ver algún día, ella salió con la sudadera rosa que le regale el día que nos conocimos, me dio un abrazo y me dijo gracias, yo le di un abrazo y no dije nada, deje que mi abrazo pudiera transmitir aquel no te vayas, pero quizás no lo hice bien porque ella se fue, mientras veía como al camioneta se iba yo encendía mi cigarrillo y ella me sacaba la mano por la ventana en señal de adiós.



Por las noches la recordaba, un día decidí pasar por los lugares que habíamos conocido juntos, e intentaba tomarme una foto en el mismo lugar pero ahora sin ella, me puse a escribir por fin un libro, me cambie de ciudad a los dos meses por un proyecto de 3 años, regrese al DF otra vez hace un par de semanas, no la olvidaba y menos ahora que no tenía auto y tenía que trasladarme en el metro a mi trabajo.- ella respondió Bien sabes, que bonito es encontrarte en la misma estación que cuando nos conocimos recuerdas, yo iba para la uni y tu ibas al trabajo, tu leías “el día que me quieras” y yo las “enseñanzas de don Juan”, sabes ya acabe la Uni y estoy por concluir la master y rento el depa donde vivimos juntos, no pude evitar sonreír, no pude evitar abrazarla y sentir ese abrazo cálido, ese abrazo que decía “Que bueno que has vuelto”, la invite un almuerzo y me felicito cuando le dije que con mi pareja estábamos esperando tener un bebé, ella solo dijo me da mucho gusto, sabes aunque te hubieras quedado conmigo ibas a tener el hijo con ella, ya que es el destino,  en eso mi celular sonó, era mi Papá que me decía que me fuera al hospital ya que mi pareja iba a tener ya al bebé, me despedí con un abrazo que ella logro entender, de esos abrazos que dicen !Que bueno que veniste! ella me dijo, vez otra vez has olvidado el cinturón, y yo conteste pero bueno, tu traes la sudadera con orejitas de conejo. 


jueves, 22 de enero de 2015

El adulto que de niño no quería ser.

Hoy es uno de esos días que despiertas con la pregunta ¿Seguiré jugando a ser el adulto que odiaba de niño?

El chaval odiaba a los adultos tanto como que su Play-Doh se pusiera dura, o que sus carritos Hot Wheels desaparecieran, tanto como si le tomaran sin permiso el balón que le había regalado papá, detestaba tanto que le dijeran lo que tenía que hacer como: Dormirse temprano, ponerse el uniforme de la escuela, hacer tarea, comer frutas y verduras, lavarse los dientes, ya no comer dulces, ya no tomar tanta agua, dejar de jugar tanto, ya no patear el balón, dejar de comer dulces, ir a la escuela, lustrar los zapatos, no ser grosero con los demás, no discutir con un adulto, no preguntar tanto, no dormirse en la iglesia y un par de etcéteras más, claro él decía que cuando fuera adulto él iba a ser el adulto con más onda, que sequia viendo caricaturas, seguiría leyendo libros con dibujos, seguiría jugando futbol, trabajaría solo para comprar juguetes, no escucharía música de borrachos, no bailaría, no dejaría de ver películas, no olvidaría su balón, quería ser un tirano, un tirano como de esos que están detrás de un escritorio solo dando órdenes, diciendo como se hacen las cosas, viendo que poder comprarse el fin de semana.

Odiaba tanto participar en los juegos de las fiestas infantiles que aprendió una táctica muy buena de hacerse el dormido, no le gustaba participar en clase eso era lo más aburrido, molestar a los demás era su fin practico por lo cual estaba en este mundo, escribir en el colegio era para niños sin que hacer, el hacía notas de cualquier otra cosa, se ponía a jugar timbiriche, gato o tripas de gato en clase, le gustaban los acertijos y leer problemas sin solución, que fácil sería la vida del chaval como el la imaginaba, pensaba en crear una máquina para que hiciera dinero, mucho dinero y no tener que trabajar y así poder viajar por el mundo en un auto que se pudiera meter al mar y con ello manejar las distancias en el mundo, crear un aparato que solo con hablar traducir lo que tu quisieras en el idioma deseado, en eso soñaba aquel chaval, soñaba con jugar con la selección Nacional de futbol y Ganarle a Brasil en una copa del mundo, soñaba con crear videojuegos con los cuales pudiera controlar los partidos a distancia, soñaba con hacer una casa en la punta del cerro más alto para vivir solo, solo con su soledad, si se enfermaba de algo tendría a las plantas y a la naturaleza para salir adelante, las doctrinas religiosas valdrían madre, solo sería bueno bajar un par de semanas para saludar a los viejos amigos, a los familiares y una que otro parque de diversiones.

Y ahora con 25 años, el chaval sigue jugando a ser el adulto que de niño no quería ser.



Haciendo un paréntesis, el dia de mañana el Co-Fundador de este gran espacio de locura cumple ya sus varios inviernos, un abrazo “Rich” de parte de la comunidad de la locura…. 


jueves, 15 de enero de 2015

Coincidencia, suerte, señales...


Ya se, creó que tuve suerte de coincidir con ella,
 Quizás fue una señal de ver que había pecado demasiado,
Porque ella me abandono en una sucursal del infierno.



Quizás estábamos por la primavera más calurosa según recuerdo, el termómetro no bajaba de 30°C a la sombra, en ese momento no tenía ganas de salir de la oficina, afortunadamente el aire acondicionado funcionaba bastante bien, tanto que me puse el abrigo que siempre olvidaba en la oficina, era tan placentero ver por medio de la ventana como la gente se ponía a la sombra, traían raspados, helados o termos que supongo estaban fríos, la nevería que estaba cruzando la avenida no se daba abasto, era una cosa de locos, estaba revisando unos proyectos cuando un ¡Ring, ring, ring! Me distrajo por completo, era la llamada de una empresa de la cual habíamos metido un proyecto para una restructura y estaban interesados en platicar acerca de los costos, en verdad no quería salir de la oficina pero ese proyecto yo lo había ingresado y si se cerraba el trato iba a tener unas vacaciones adelantadas, así que revise de nuevo el proyecto mientras subía gradualmente la temperatura del aire acondicionado, mis compañeros solo me veían en forma de desaprobación quizás porque ya no estaba tan fría la sucursal, solo les comente que iba a salir y necesitaba aclimatarme, no tenían nada que discutir así que seguí, recordaba ese proyecto de Pi a Pa, así que me acomode el traje, y con mi ritual que hago antes de salir que es abandonar la oficina con los ojos cerrados para que me trajera aquello que yo llamaba suerte, aborde mi vehículo y emprendí el viaje, había una marcha algo que me impedía seguir avanzando, tome algunos atajos y rutas alternas y llegue aun así con ganancia de unos minutos, quizás había sido una señal el director general no había llegado aún, me comento la jefa del departamento que si gustaba esperarlo, con gusto lo hice mientras escribía algún pensamiento en mi cuaderno, pero con el rostro serio y de vez en cuando haciendo como que realizaba cuentas, no se cuánto tiempo paso pero la jefa de departamento un poco ansiosa me comento, “Una disculpa, el director general se encuentra atorado en el tráfico por una marcha que hubo, me comenta que llega como en 2 horas pero ya también es mi hora de comida, no sé si gustas esperarlo o si regresas”  gustoso le comente que yo había tomado rutas alternas y por eso llegue y que si me recomienda algún lugar para comer cerca de la oficina, y ella respondió “yo voy a comer aquí a la vuelta, no sé si le guste es comida corrida y regularmente tienen varios platillos, sabe muy rico.” Acepte su propuesta más por como sonreía que por otra situación, nos encaminamos al lugar, platicamos un poco de cualquier cosa del trabajo hasta cuando toque el tema de la suerte, que dije que si existía, ella dijo que no, que eran las coincidencias o señales, yo dije que eran términos distintos pero no supe sustentar mi respuesta, creo que aquella sonrisa no me permitía pensar bien, por fortuna sirvieron verduras al vapor, y yo muy apenado le pregunte al mesero si no tenían otra cosa, me comentó que no, incluso la jefa del departamento me comento “Saben muy ricas, son con mantequilla y un poco de queso manchego gratinado” yo solo atine a decirle que se las cedía ya que no me gustaban, me hizo bastante burla ya que quizás lo hice un poco aniñado y eso sirvió para romper un poquito el hielo y terminar de comer de una forma más placida.


Al llegar a su oficina aun no llegaba el director general así que nos pusimos a platicar de cosas fuera del trabajo, estábamos muy animados hasta cuando un silencio reino de inmediato supuse el silencio, le pregunte a la jefa del departamento si el Director iba poder atenderme o regresaba otro día, ella comento con una sonrisa “Agradezco su amable espera LIC, el Director General acaba de llegar y lo atenderá en cualquier momento” en serio casi suelto la carcajada, pero solo atine a pararme y saludar al director, él se disculpó por la demora y tiro dos tres pestes hacia el gobierno actual que permitían esas marchas, pasamos a su oficina con su equipo de trabajo e hicieron una propuesta que no me esperaba, recuerdo claro cuando dijeron “el proyecto es muy bueno el que nos presentas, la verdad queremos llevarlo a cabo y más con profesionales como usted y la empresa que representa, pero el gasto en corporativo dijeron que era excesivo para contratar una empresa externa, le voy a poner una propuesta en la mesa, usted a final de cuentas tendrá la decisión”  yo solo esperaba nervioso, no podía sacarme de la cabeza aquella sonrisa, y escuche su propuesta, el director dijo “te contrataríamos como subdirector, para implementar el proyecto, solo que estarás por 6 meses solamente, si tu rendimiento es el idóneo te recontrataríamos” había mucho que pensar, saque un cigarrillo y pregunte si podía fumar ahí, me comentaron que sí, lo encendí e intente negociar, en mi trabajo me la llevaba muy bien, este era un nuevo reto, no sabía que decidir, sonó mi celular y mi jefe pregunto que como me estaba yendo, le comente la situación y burlándose dijo “yo te propuse, piénsalo bien, quizás podrás capacitarte bien y regresar a la empresa cuando gustes y quizás realizando otras funciones”, colgó de inmediato, me ponía entre la espada y la pared, después recordé aquella sonrisa y tome una decisión, “Acepto, me presento en 3 días con ustedes”  pfff no sabía que acababa de hacer, pensé que los astros se habían alineado, que los deseos se habían cumplido, me despedí de todos y con una sonrisa ellos también lo hicieron, sabía que tenían problemas internos, sabía que estaba hecho un desmadre, sabía que era la primera vez que tenía un puesto así, de regreso a mi oficina no pensaba en otra cosa que en la decisión tomada, llegue a la oficina y mi jefe me comento “te estaré apoyando, debes de crecer, si gustas regresar ya sabes que los de limpieza rotan demasiado”  y soltó una risa burlona, recibí algunas palabras de aliento y una que otra crítica por mi decisión, no me quedo de otra que decir que todo había sido una coincidencia.


Entre a trabajar, nuevas funciones, nuevo cargo, nuevos retos y nuevas caras, las cosas no estaban como lo esperaba, estaban peor, solo me mantenía por aquella sonrisa que veía diario, solo me mantenía por aquellos buenos días, se vino una cantidad de trabajo interminable ya empezaba a estar harto, ya empezaba a enfadarme y justamente cuando pensé que no podía ir peor, ella comento que ya se tenía que ir, que en sus planes ya no estaba seguir en la empresa, no sé, recuerdo le dije que estaba bien y que luchara por lo que quería, aunque por dentro quería decirle que no se fuera, que se quedara que quizás las cosas cambiarían dentro de la empresa, que necesitaba aquella sonrisa para poder culminar mi trabajo, pero no, no le dije eso. Al parecer no había pasado nada, todos seguían con su trabajo con su rutina, menos yo, no se, quería verla de nuevo, que un día como sin querer me la encontrara en la empresa, pero no.


Hasta que un día de aquellos de trabajo arduo, de esos días de muerte donde ni si quiera había comido y ya estaba por entrar a una junta sobre los avances, cuando de pronto, la vi, estaba ahí parada, por un momento pensé que era una alucinación ya que no había comido, hasta cuando vi que hizo aquel peculiar gesto de desaprobación, pfff quería volverme loco, quería decirle tantas cosas pero me limite a saludarla y a brindarle una disculpa, me retire con ganas de decirle que se veía más bonita que como la recordaba, que los términos coincidencia, suerte y señales eran cosas distintas, saque mi celu y escribí “ya se, creo que tuve suerte de coincidir con ella, quizás fue una señal de ver que había pecado demasiado, porque ella me abandono en una sucursal del infierno”..



Coincidir: Ocurrir a un mismo tiempo, convenir en el modo, ocasión u otras circunstancias.
Suerte: Encadenamiento de sucesos, considerado como fortuito o casual.

Señal: Prodigio o cosa extraordinaria y fuera del orden normal.


martes, 6 de enero de 2015

Sonrisas sin retorno

“Sonrisas que te hacen el día,
sonrisas que te hacen olvidar, 
sonrisas que simplemente, enamoran.”


Y si, otra mañana que llego y no esta esa gran sonrisa, ayer llegue con aquella intención de verla, de saludarla, de decir un comentario de aquellos sin sentido que suelo decir, de esperar su cálido buenos días acompañado de una sonrisa y si tenía un poco de suerte alcanzaba a verla sin maquillaje, eso sucedía cuando a ella se le hacía tarde, igual recuerdo cuando “extrañamente” olvidaba algo en el vehículo para ir con el pretexto y volverla a ver, ella siempre me brindaba una gran sonrisa, sin querer siempre marcaba a su extensión solo para escuchar el speech acompañado y claramente se escuchaba como sonreía, pero ayer por más que marque a su extensión no era su voz la que contestaba, debo de aceptar que también guarde mi sonrisa, que el chocolate que traía se quedó en mi bolsillo, que aquel abrazo de “Feliz año” se ha quedado esperando.

Al salir a comer paso lo mismo me quede esperando el “provecho” acompañado de una sonrisa, el “Buenas tardes” que me ponía de buenas, los caramelos que traía en la bolsa del saco se quedaron dentro así como yo me quede esperando un “lo buscan… lo están esperando… le llamó tal”  y yo contestando seco pero educado pero por dentro estando más nervioso que la primera vez que me operaron, recuerdo que yo bromeando le decía “dices que trabajas pero te la pasas platicando” después de que llegaba de comer ella solo sonreía y decía “no es cierto”, recuerdo también cuando nos encontrábamos en los pasillos y ella efusivamente me saludaba, yo muy nervioso solo atinaba a devolver el saludo entonces yo solo esperaba llegar a la oficina y recordar aquella sonrisa, aquella presencia ese simple hecho me ponía de buenas.

La jornada laboral se iba literalmente volando, pasaban las horas, la carga de trabajo y de tiempo no eran problema, buscaba algún pretexto para salir más tarde de mi hora de salida solo esperando a que estuviera sola y poder intercambiar unas cuantas palabras y si tenía suerte me aceptaba un caramelo o un chocolate o un cumplido, pero ayer pensaba quedarme más tarde hasta cuando recordé 5 minutos antes de mi hora de salida que ella no estaría regalándome una sonrisa para que el viaje se me hiciera más corto de regreso a casa.


Pero bueno, ella no lo supo pero esa sonrisa fue determinante para que yo estuviera aquí, ella tampoco supo que buscaba cualquier pretexto para buscarla, recuerdo cuando platicábamos de un asunto laboral y de pronto estábamos hablando de los viajes, los gustos, hasta incluso recuerdo cuando pícaramente sonrió cuando le dije que le tenía miedo a las alturas y que en forma de burla lanzo una invitación a un parque de diversiones, recuerdo cuando en mi primer discurso ella me miró y yo me puse tan nervioso que no logre articular palabras con sentido, cuando en una exposición la vi y ahora logre adornar más el dialogo que traía, también recuerdo aquel momento en el cual me dijo que ya se tenía que ir quizás pensó que yo sabía que su ciclo había terminado pero no yo pensaba que era una broma de mal gusto, me dio un abrazo de esos que saben a despedida, de esos abrazos que si hablaran mi abrazo diría no te vayas y si lo haces regresa pronto, pero bueno al menos ella si cumplió lo que dijo, ya que hasta hoy, esa sonrisa ya no ha vuelto. 


jueves, 1 de enero de 2015

Vive lo que mas quieres


Desperté como cada mañana con una ligera resaca, la boca seca, buscando mis anteojos, mi celular y mi billetera, por fortuna todo estaba en su lugar, me lave los dientes no sin antes hacer varios gestos, cuando orinaba despedía un gran olor a whisky e intentaba recordar que había hecho la noche anterior después mientras preparaba mi chocolate caliente revise mi celular y solo había fotos que quedaban como testigo de la borrachera pero no había nada que delatara algo malo, revise los mensajes del celu y como de costumbre mi novia se había enojado, en esos momentos cuando tiras sin querer la taza y te das cuenta que ya no queda más chocolate fue cuando empecé a maldecir mi borrachera, le hable a un par de amigos y me comentaron que no hice ningún desfiguro pero terminaban con un “pero” aunque me dejaron con intriga no pregunte más, no me sentía tan mal, me bañe y Salí a comprar algo quizás aún encontraba algo de barbacoa con el “cuñao” para bajar la resaca un poco por fortuna aún quedaba un poco de consomé y barbacoa, a final de cuentas ya no me sentía tan mal, así que decidí aventurarme con una cerveza bien fría que el primer trago me supo cómo una mentada de madre pero ya el resto paso como si fuera una agua fresca, el dueño del local me hacía comentarios al respecto de la noche anterior “Que tal, estuvo buena la fiesta verdad y apoco si es verdad lo que dicen” solo reía y bromeaba como sucedía muy a menudo, claro, ya ve que las fiestas que se montan ahí son bastante chulas, pues le diré, yo creo que no es verdad lo que dice la gente de la resaca me he parado casi como si nada, fue con lo que cerré, camino de regreso a casa me encontré con un primo que me invitaba a jugar billar y bueno como de costumbre jugamos solo 30 minutos y cerca de 2 horas  nos la pasamos bebiendo, sacando el celular viendo un mensaje de mi novia que seguía claramente enfadada “no puedes decir que no te has despertado, he visto tu auto estacionado frente a la barbacoa que vas, acaso ¿no piensas llamarme?, o necesito hablar bien de ti con los demás para que me busques” claramente no entendía muy bien el mensaje, le marque un tercio de veces y no contestó así que decidí no marcarle, justo cuando íbamos saliendo del billar me mando otro mensaje “¿no piensas insistir otra vez? Regularmente haces 5 llamadas antes de que te conteste, pero ah olvidaba quien soy para ti” alcance a maldecir varias veces y realice otras 5 llamadas más con la interminable respuesta del “tuuuu-tuuuu” ya un tanto desesperado le dije a mi primo que fuéramos a casa, ya que ya había conectado la borrachera, el gustoso y empezamos a realizar llamadas con el pretexto de ver un partido de futbol en casa, terminando me mandan un mensaje con una imagen mía de la noche de ayer de un número desconocido, solo decía “Lo siento, andaba muy borracha” marque al número y solo se escuchaba como le cambiaban de estación al radio, me quede integrado, revisando la agenda tenía varias llamadas del número que recibí el mensaje, claramente estaba entendiendo que algo malo había hecho la noche anterior y que ya le habían dicho a mi novia, encendí el auto y me dirigí a comprar unas cervezas y carne para asar, para poder recibir a los invitados.


Estaba tan sumido en mis pensamientos que había tomado rumbo a la casa de mi novia, estaba a dos calles cuando me hablo mi primo diciendo que ya estaban en mi casa, si iba a tardar o si les había dejado llaves, metí mi mano al bolsillo y vi que las llaves las había olvidado donde siempre así que les dije que fueran entrando que había un poco de tráfico, mentí un poco y pase a casa de mi novia, toque el timbre y le marque varias veces pero nadie atendía, estaban los autos adentro así que supuse que no quería verme, me regrese a casa fumando todo el camino que es común cuando regreso sumido en una derrota, ya en casa todos se me quedaban viendo de una forma extraña y preguntaban si eran ciertos los chismes de la noche anterior y que si mi novia ya me había dejado, yo como de costumbre respondía con muchas palabras pero sin decir nada, le mande mensaje a mi novia comentándole que no sabía que le habían dicho de mi pero que solo había estado tomando con mis amigos y unos cuantos primos, que si quería ir estaba en la casa con ellos tomando para que solucionemos el mal entendió. Al parecer la borrachera estaba bomba, con las carnes que pusimos asar y las cervezas estaba poniéndose bastante bueno hasta cuando llego mi novia, todos supieron porque ese auto yo lo tuve hace un tiempo y se lo vendí (que fue como la conocí) pareció todo de pronto un funeral, entro mi novia y saludo a todos, el ambiente se había escapado más rápido que el humo de un cigarro con un ventilador encendido, al llegar a mí solo me dio un beso sobrio en la boca y puso una botella de whisky, se sirvió y pidió entrar conmigo a la cocina a buscar un hielo cuando en la mesa había muchos, entre y me dijo, “falta una persona y sobran 4 de las que estuvieron ayer contigo, te quieres burlar de mi o ¿solo me quieres ver la cara de pendeja?” obvio le dije que todos llegarían en menos de 1 hora ya que a esa hora empezaría el partido, me pidió mi celular y vio las fotos, un video y nadamas, me lo regreso, no podía creer era la primera vez que ella me hacía esto, se enfiesto muy cabron ella, yo la verdad ya no quise tomar, gritaba y bebía como jamás la había visto, en eso me llego un mensaje del mismo número diciendo que si aceptara regresara a Guadalajara, quizás ahí podríamos encontrarnos, le pregunte quien era y no obtuve respuesta, la fiesta termino sin ningún apuro pero todos mis amigos me dijeron que me pase de cabron, que eso no se vale hacerme de esos trucos para darse a conocer, yo no sabía de qué hablaban, así que a todos les sonreía y les decía, ya estas pedo.



A la mañana siguiente mi novia con una resaca de aquellas me pregunto con quienes me había acostado, las enumere aun con una sola mano y ella estallo, “eres un gran hijo de puta y por qué jamás me lo habías dicho” solo respondí que ella tampoco había sido virgen cuando nos conocimos y que a mí no me importaba y fue cuando cerró con broche de oro “tu amiguita esta, la cagona de las que nombraste, ayer se encargó de decir algunas linduras de ti cuando andaban tomando, unos dicen que te habías ido porque te la habías tirado en el bar, otros dicen que te habías ido a buscarme y otros dicen que te habías ido porque ya te sentías muy borracho, tu dime en ¿cuál de las 3 respuestas debo de confiar?” me quede impactado, con razón me sentía como en la película de “el show de Truman”, le dije lo que había pasado, que no recuerdo haberme tirado a nadie, ni tampoco haberla ido a buscar a ella, pero de lo que recuerdo que todos me la cagaron porque me fui temprano de donde estábamos tomando porque yo me sentía un poco borracho, quizás no me creyó demasiado, pero me dijo que quitara una foto mía donde dice “en Guadalajara vive lo que más quieres” y también que evitara regresar algún día a Guadalajara…