viernes, 26 de septiembre de 2014

Si quieres encontrarme

Quizás te sigas buscando en los escritos sin coherencia, en los párrafos mal alineados, en las letras mal escritas, en los recuerdos guardados en un cajón olvidado, pero yo te recomendaría que te busques en mis sueños, ya que ahí sigues vigente.

Ya no te busques en mis recuerdos porque ya no recuerdo cómo eres, ya no te enamores de mis escritos ya que ahora ya no son tuyos, ya no vivas buscándome de bar en bar porque ya no asisto a ellos.

Si quieres encontrarme no me busques en tus recuerdos, porque quizás tu me recuerdes diferente a como soy, quizás puedes encontrarme en las fotografías que nos tomamos juntos, puedes buscarme en los besos que nos dimos de igual forma en los pasos donde caminos juntos, o quizás puedes buscarme en aquella carta que nunca me respondiste.

Es complicado saber que me sigues buscando de pronto pensé que era una broma, una jodida broma de redes sociales, después pensé que era un número equivocado en mi móvil, incluso llegue a pensar que un par de personas se burlaban de mi cuando me preguntaban “¿Qué harías si sabrías que ella aun te busca?”.


Si ya no quieres seguir buscando, estoy seguro que puedes encontrarme en los minutos que no estuvimos juntos, en las platicas de los que no nos conocieron, en las playas a donde nunca fuimos, en los pueblos que jamás visitamos juntos, en los besos que te quede a deber, en los abrazos que te quedaste guardados y que no me diste, si quieres encontrarme no des tantas vueltas y ya sabes donde puedes encontrarme…

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Como de costumbre

“abrázame 
que en esta noche no consigo 
dejar de temblar de frío 
que ya basta del castigo 
de estar sin tu corazón”


Recuerdo iba llegando a la casa después de una jodida junta, te iba a decir que me ofrecieron mudarme al interior de la república pero estabas enojada como de costumbre, me reprochabas que siempre era lo mismo, que solo me preocupaba mi trabajo y que nunca te tomaba en cuenta, yo respondía con la misma respuesta, es para vivir mejor, sabía que ese día tenias algo diferente, tus ojos solo se pusieron rojos y soltaste unas cuantas lagrimas, quizás ahora no querías discutir y te dije que con lagrimas no solucionarías nada, recuerdo agarraste las llaves de mi auto y te fuiste sin decir a donde ni con quien, pero bueno quizás pensé que pronto regresarías, incluso dos horas después te mande un mensaje diciendo que trajeras algo de cenar si pensabas en regresar, pero no contestaste, ese día me dormí sin cenar por esperarte.

Desperté por una llamada de tu madre, preguntándome porque no contestabas el celular, le explique que como de costumbre habíamos tenido una discusión y que te fuiste, nos quedamos con la consigna de informarnos si alguien sabia de ti, Salí a caminar un rato como suelo hacer cuando no encuentro respuestas en el hogar, no supe cuanto tiempo fue ni por donde andaba, me pare en una tienda a comprar cigarrillos y vi que pasaste en mi auto, ibas metiendo las velocidades mal y me maldije por haberte dejado que te fueras en él, no sé si me viste, quizás no lo hiciste por qué no sentí tu mirada, seguí caminando esperando encontrarte pero no fue así, mi celular sonó y era tu madre, me decía que estabas en la casa, pero era imposible tenía 4 minutos que te había visto y ni puta idea de donde me encontraba, hice como que le creí para no preocuparla, el Sol empezaba a guardarse y eso lo tome como señal para regresar a casa, tome un colectivo que me dejara en el metro más cercano tarde 5 minutos en llegar al andén y me di cuenta que estaba a 45 minutos de mi casa, imposible que haya caminado tanto pero bueno, seguí y me pareció ver que ibas sobre la avenida ahora traías a una chica al parecer era mi jefa del trabajo, pase por algo para cenar y espere en casa a que llegaras, revise el móvil y no había ningún mensaje tuyo, me bañe y cene un poco mientras escuchaba a Oceransky en verdad ya te estaba extrañando y mas cuando tarareaba la canción de “Abrázame” te estuve esperando a que llegaras pero el sueño me venció.

Desperté revisando el móvil y seguía sin aparecer nada de ti, así que decidí marcarte y no contestaste, por fortuna habíamos instalado una aplicación para saber donde estaba cada uno por cuestiones de seguridad, de inmediato me llego el mensaje de tu ubicación, era en mi trabajo, se me hizo muy raro eso pero deduje que estabas bien, me fui a jugar futbol y no rendí nada incluso pedí mi cambio sabía que no estaba concentrado ya me estabas preocupando, te volví a marcar y no contestaste, de nuevo llego tu ubicación y estabas en casa de tu madre, casi de inmediato entro la llamada de tu madre diciéndome que pasara hoy a su casa, no se escuchaba ni espantada, ni preocupada así que supuse que íbamos a tener esas charlas en donde prometíamos que cada quien iba a cambiar, pase a bañarme y compre la pizza que más te gusta, llegue a casa de tu madre e inspeccione mi auto que estaba estacionado a fuera, tu madre me hizo pasar y conversamos un poco de cosas banales, pensé que ibas a estar pero me dijo tu madre que habías salido que no tardabas en regresar, me dio las llaves del auto y me dijo que no me preocupara que mañana pasara por ti.

A si lo tenía previsto pasar después del trabajo a casa de tu madre, pensaba en disculparme ya traía el dialogo hecho y había hecho una reservación en el restaurante tailandés que más te gustaba, pero mis planes se fueron abajo, cuando iba camino a casa de tu madre me marcaste, me dijiste que te disculpara que no querías irte pero querías que te pusiera más atención, yo solo te decía que no había por qué disculparte, que yo debía de cambiar para que estuviéramos mejor, me mandaste un beso y yo interrumpí diciéndote que teníamos una reservación para ir a cenar, al parecer te alegraste, escuche como me decías “Te amo” con una sonrisa me dijiste que teníamos que festejar habían pasado ya 3 meses y al parecer era un embarazo, recuerdo que sonreí, no recuerdo que iba a decirte, solo sentí un impacto en el auto vi que el celular se me cayó de la mano e iba dando vueltas después la bolsa de aire me pego y no recuerdo que paso, cuando desperté estaba en un hospital, me sentía con el cuerpo adolorido y te acercaste y me diste un beso, estabas llorando al parecer, mi cabeza me dolía, te pregunte qué había pasado y con una sonrisa me dijiste “nada solo jodiste la cita, como es tu costumbre”