miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Qué te diría?

Aún creo en la utopía 
y no soy el mejor hombre. 
Reconozco que me cansa 
dar siempre explicaciones.” 

Si te tuviera que contar algo ¿Qué te diría?

Hay pocas cosas que no sabes de mi pero hay muchas más que te las sabes de memoria, quisiera escribirte otra carta diciéndote como la estoy pasando que ha pasado después de dos años que escribí la ultima, me gustaría decirte que solo me faltan 9 estados de la república por recorrer, que en los últimos dos años he visitado mas museos y ruinas arqueológicas que el resto de mi vida, quisiera decirte también que ya me estoy acostumbrando de nuevo a la ciudad de México después de dos largos años, quisiera decirte que aun sigo fumando de los cigarrillos rojos, me sigue gustando el whisky, la cerveza, el tequila, y bebidas artesanales, también quisiera decirte que aun sigo escribiendo, no tanto como antes pero sigo en pie de lucha, la mina y el chaval ya cada vez son menos frecuentes, ahora ya procuro ponerles nombre o simplemente escribir en primera persona.

Quisiera decirte que he cambiado de celular en 2 ocasiones, que cada día que pasa camino un poco más, que ya juego en dos equipos de futbol, que Parácuaro ya no es lo que era, que he visitado mas pueblos que ciudades, que sigo regresando a Guadalajara cuando puedo, que tengo un empleo en el DF, que sigo escuchando a Ismael Serrano, que sigo en la trova en contraste con los Narco corridos, que a veces uso tirantes, que tengo unas botas desgastadas Jeep, que malamente me dicen Hipster, que aun la extraño, que aun sueño con el balón en mis pies y manos, que aun compartiendo el trago con mis amigos, que aun busco la paz interior, quisiera decirte que las cosas han pasado, algunos decesos por aquí otros nacimientos por allá, quisiera decirte que esté presente es mejor que como yo lo esperaba en mi planeación.

Quisiera decirte que no bajes los brazos, que al vida es cabrona pero hay que ser cabron y medio para poder aguantar, te diría que no malgastes tu vida en moralidades, que te sigas enamorando en secreto, que nunca dejes de buscarla, que sigas huyendo hasta que encuentres a la mina con la cual te fugues a otra realidad, no dejes de probar cosas nuevas, busca una guía espiritual, proba drogas naturales, date el gusto de poder ver mas allá del horizonte y leer entre líneas.

Quisiera decirte que por mucho que hagas por mínimo llegaras a ser lo que soy y bueno no es tan malo pero quizás puede que sea mejor, quiero decirte que no sé como llegaste a leer esto, que aunque no estés desacuerdo con estas letras no te entretengas en querer darle un sentido a tu vida y mejor te dediques a disfrutar, quisiera decirte que debes de aventarte un “chingue a su madre” con las morras total de todas formas la perderás y eso te quitara menos tiempo, quisiera decirte que no dejes de escribir, que no dejes de leer, que no dejes de disfrutar…


Este pequeño escrito salió de una conversación me dijeron ¿Por qué no escribes algo para que en el futuro puedas leerlo? Pero se me hizo algo mejor, escribir hacia dos años atrás, por si algún día viajo en el tiempo y pueda leerlo… les dejo un abrazo lleno de olvidos que hemos olvidado olvidar…




lunes, 25 de agosto de 2014

Tu nombre en una lata

“… yo le doy mi querer al querer
Y lo doy para toda la vida
si quisiera vivir de placer,
me buscaba un amor de cantina…”


Es complicado recordarte y más cuando tu nombre me aparece hasta en una lata de refresco, sabes hoy leí aquellos escritos que seguro ya nadie recuerda, también te encontré en una plática con un amigo, no sé de donde saliste ni porque saliste a flote pero ahí estabas te recordé cuando me dijiste que sería mejor que me quedara, sabes ese día lo pensé tanto y quería cambiar de opinión pero recordé que las cosas que se piensan no salen como se planean así que me decidí por un “Chingue a su madre me voy” no todo fue mal a partir de ahí empecé a recordarte a cada momento, tu indiferencia en verdad me incomodaba tanto que empecé hablar de ti en todos los lugares donde podía plasmar mi sentir con mi pluma, esa Sheaffer escribió en la piel de una mina, en los tickets de compra, en las notas de remisión, en los cuadernos, en los volantes de anuncios y en un sinfín de lugares, solo con el objetivo de recordarte.

Solo esperaba que leyeras todas esas letras y nos encontráramos me dieras un abrazo de aquellos que me hacían olvidar mi nombre y un beso de aquellos que me recordaban que yo era un exiliado mas, recuerdo cuando decías que tu casi no hablabas que no sabias de donde te salían tantas palabras cuando estabas conmigo, recuerdo tanto esas pláticas que el único fin era estar juntos, buscábamos el pretexto de cualquier tema para tener una ligera discusión y enamorarme de tu sonrisa, recuerdo como te ponías roja cuando te adulaba y como me sonreías de una manera picara cuando te robaba un beso, recuerdo también como te molestabas cuando te agarraba una nalga en la calle, pfff que bonito se siente recordar.

Han sido de esas cosas tan fugaces pero que más he disfrutado en mi vida, quizás disfrute en días lo que debí de haber disfrutado en años, igual adulabas lo que escribía por que sabias que tú eras la causante de esas letras, quizás hoy en día ya no recuerdes aquel café, aquella cerveza, aquel helado, aquellas palabras, aquellos besos y abrazos, aquella multa de transito, incluso creo que ya no recuerdas ni quién soy yo.

Sé que de vez en cuando aun me lees y esbozas una ligera sonrisa en señal de triunfo porque sabes que aun hablo de ti, se también que el destino me utilizo solo para que encontraras a la persona que hoy en día te hace feliz, también se que te extraño cuando fumo solo y solo susurro tu nombre.


Dirás que solo te escribo cuando te sueño, o dirás que te sueño cada vez que te escribo, pero solo era para recordarte que esta vez te escribo porque en una singular lata de refresco me apareció tu nombre…



miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Que estas escribiendo?

“…antes de nada has de saber 
que no soy recomendable. 
No tengo alas para llevarte…”  

Recuerdo una noche lluviosa de esas que solo son en verano, yo quería andar en bici como es mi vieja costumbre, traía mi bicicleta que había rodado ya en varios estados de la república y solo un par de veces me había dejado varado, una bici que no es de montaña es mas ni de velocidades, es una bici estilo retro que se frena para atrás, andando en un viaje por algunos pobladios visitando fiestas patronales y comiendo de una manera muy rica decidí darme un descanso visite un par de ciudades y mi bici siguió rodando, día tras día pocos kilómetros quizás 15km al día bastaban para conocer los poblados y pequeñas ciudades, hasta que un día pare en una ciudad pequeña de esas que están en plena transformación hacia lo que llaman modernidad, después de llegar a un buen hostal baje mi bici del auto y Salí a rodar la llanta, el clima era un poco fresco y eso me gusta, me pare en una nevería deje mi bici atada con cadena y candado al poste entonces entre y pedí una nieve de chongos zamoranos, que rica estaba, bastaron quizás 10 minutos en lo que sentado preguntando que recomendaciones había del lugar, después de hacer mi ruta, volteo al piso y de mi bici solo quedaba la cadena rota con el candado puesto, ¡No! ¿Qué carajos paso acá?, pregunte de nuevo en la nevería si no sabía quién robaba y me comento que recién empezaban a robar ahí argumentando que gente de fuera estaba haciéndolo solo lamente ¡Pinche modernidad!, fui a la comisaria para ver de qué forma podía recuperar mi bici pero la respuesta es la misma “Si encontramos su bici le marcamos al número que usted nos dejo aquí” pfff resignado regrese al hostal donde me quedaba, les conté la historia y me comentaron que es el pan de cada día, salió el comentario que había promociones en una tienda deportiva quizás ahí podría encontrar otra bici, estaba un poco dudativo tantos viajes y kilómetros en esa bici era complicado buscar otra, ni que fuera una novia para encontrarle un reemplazo pero bueno me fui a dormir con la ilusión de que me marcaran al día siguiente.


Como no obtuve respuesta y mi camino tenía que seguir decidí salir a la mentada tienda era en una plaza comercial que era el claro ejemplo de la modernidad que no concordaba con la pequeña ciudad y dentro estaba la tienda deportiva si en verdad había descuentos aun así la bici era más cara que mi bici anterior aunque era de montaña con velocidades y freno delantero de disco estaba un poco dudativo al comprarla en eso se acerco una chica muy bonita, preguntando que se me ofrecía, la verdad ya no se me ofrecía nada pero le mentí, le dije que estaba indeciso en que bici elegir y no sé que me dijo la verdad yo estaba perdido en su sonrisa, solo con mi cabeza daba muestras afirmativas pero en verdad si ella en ese momento me decía que corría más rápido que el tren bala de todas formas le seguiría afirmando, era muy bonita recuerdo bien, muy alegre y con una sonrisa que cualquiera hubiera comprado cualquier cosa aunque no la necesitara, intente hacerle un poco de conversación para estar más tiempo con ella, hasta que me comento que ella estaría en la caja para seguir haciendo su trabajo, yo sabía que quería una bici pero también quería seguirla viendo, así que le comente que iba a ver otras bicis haber cual me convencía en otra tienda, a lo que contesto “vas a regresar, te apuesto a que regresaras” le aposte un café y salí de la tienda, ya no pase a ver otras bicis me estacione en un café y empecé a recordarla, no sé que tenía esa sonrisa es la primera vez que no me enamora una mina por el argumento, pensaba en no volver y esa misma tarde agarrar mis cosas y seguir mi camino, pero al final de 3 tazas de un rico café artesanal tome de decisión de ir al otro día por la bici, tome las llaves de mi auto y fui de nuevo a la tienda, busque a la chica y le comente que si no había problema si al otro día la compraba por lo de las comisiones, con una sonrisa recuerdo que me dijo que no ella no era acreedora a comisiones, creo que me alegre porque ella me regalo una sonrisa enseguida me pregunto si ya había comido y esta vez no le mentí, le dije que no,  ofrecí a esperarla cuando tuviera su hora de comida para invitarla por el gran gesto de la bici, y bastaron 10 minutos para que saliera por la puerta estaba yo escribiendo sobre ella cuando la vi parada frente a mí, por poco y me pilla, “¿Qué estas escribiendo?”me dijo, nada en especial, una remembranza de mi viaje (le volví a mentir) fuimos a un local de comida rápida que no era mi favorito pero creo que desde ahí es mi preferido, mientras comíamos platicábamos un poco, gustos, vivencias, me empezó a platicar sobre su vida personal, todo iba bien hasta que me dijo que tenía novio, ahí fue cuando todo se derrumbo toda mi historia imaginaria se había ido a la basura en una fracción de segundo, no sé por qué pensaba yo eso si tenía que seguir mi camino, me pregunto por la pulsera que traía puesta le dije que era de la buena suerte, vi que le gusto pero no quise dársela, no sé porque, lo bueno que sonó la alarma de su celular y nos notifico que ya hora de que regresara a trabajar, le agradecí la espera con la promesa de que iría al otro día por la bici, me comento que estaría esperando con una sonrisa, me quede sentado escribiendo quizás me propuse que su historia de vida era tan complicada y ella siempre con una sonrisa en el rostro que era digna de hacerle un gran escrito, incluso llegue a pensar como los de antes en robármela, pero después ese pensamiento se esfumo cuando recordé que con problemas podía mantenerme a mí.


Fui al otro día religiosamente a las 11 am esperando encontrarla, pero no la vi en la tienda, pregunte por ella y me dijeron que era su día de descanso, nooooo, tendría que esperar un día más para poder verla, me resigne y tuve que tomar otro día mas así que ese día me dispuse a alcoholizarme por la noche con los del hostal, recorrimos un tercio del total de los bares con la esperanza de encontrarla pero ella no estaba en ninguno de ellos así que al salir el sol nos fuimos a guarecer de nueva cuenta al hostal. Desperté algo tarde quizás eran las 3 pm con una resaca de los mil demonios, no sabía que seguía haciendo en ese lugar hasta cuando me recordaron con un “Y ya compraste la bici”  les dije que no, que no tenían en stock y por eso que había quedado, ya cuando no me veía tan averiado de nuevo Salí en su búsqueda ya era un poco tarde quizás las 8pm llegue a la tienda y la busque pero ella no estaba, pregunte y me dijeron que tuvo que salir temprano, me maldije a mi mismo por haberme ido a embriagar, ya no me podía quedar un día más, pregunte por la bici y me comentaron que aun la tenían con un descuento incluso mayor por un rayón que tenía en el cuadro así que la pedí para seguir con mi rutina, recuerdo vi su nombre en un cilindro de agua, no sé cómo le hice me quite la pulsera y la coloque abrazando su cilindro, me retire y me sentía más jodido que cuando llegue pero bueno también con bici nueva, ahora solo me quedo con la esperanza de que la pulsera ella la haya tomado y si algún día ve en el Dije que traía ahí viene mi correo y mi número telefónico por si algún día piensa en volverme a ver…


Bueno este relato es totalmente ficticio, no he perdido mi bici…