viernes, 31 de enero de 2014

Te extraño

"Acepto gustoso tu oferta, sólo con una condición: 
que no se acabe esta noche y que no me enamore yo".
¿Cuántos “te extraño” han dicho?

Ella había cambiado mucho desde hace casi 10 años que emprendió el vuelo, seguía parándose como la pequeña Lulú y seguía sentada en el mismo lugar, quizás eso era lo único en lo que no había cambiado, tenía historias que había dejado inconclusas, era muy querida y odiada quizás por su belleza o quizás por su forma de ser pero así era ella, acostumbraba no hacer una comida fuerte en las mañanas quizás por miedo al sobre peso o solo era costumbre, tenía una mirada encantadora y los vestidos le quedaban muy bien, tuvo amores diversos, incluso tuvo amores imposibles, su mirada y sus gestos te decían más de lo que ella hablaba, vivía de los “te quiero” y los “te amo” y una que otra caricia traviesa, le encantaba dar explicaciones incluso sin que las pidieras ella se intentaba excusarse en eso, digo lo sé porque tuve la oportunidad de platicar un tiempo con ella, sabia más de lo que leía y hacía más de lo que creía, quizás un poco impulsiva pero siempre te tendía la mano, es de las minas que cuando da un abrazo tienes ganas de decirle que se quede un tiempo más quizás toda la vida, es de aquellas minas que desde que interactúas con ella tienes ganas de mandar a la chingada la moralidad y pecar,  es de aquellas minas en las cuales el único miedo de no decirle “te extraño” es porque el “te amo” ya lo tiene muy escuchado, son de las minas que te mueven el piso como un gran temblor, pero te sientes también como si estuvieras arriba de una tabla de surf, no sé cuántas veces ha recibido los “te extraño” esta mina ni se cuántas veces los he dicho yo, lo que sí creo firmemente es que los “te extraño” tienen mayor valor que los “te quiero/amo” se dicen de una manera más sincera y ocultan un compromiso inmediato.

Pero bueno la última vez que la vi, estaba sentada, como esperando alguien, exactamente como los últimos 10 años.

Espero disculpen la ausencia, me dijo una persona que la mejor manera de defender a un pueblo es haciendo labor, “terciarme un cuerno” y enfrentar, así que di por terminado la protesta virtual y sale el escrito a final de mes, no es un escrito nuevo ni nada por el estilo, incluso estaba en la bandeja de borradores la rola es en homenaje a la mina que me pidió el escrito en ese tiempo recuerdo que decía que le encantaba esa canción, no quise plasmar uno nuevo por que digamos que ando un poco contaminado y no vaya a ser que los termine contaminando.




martes, 14 de enero de 2014

Por un Michoacán Libre

Estimados lectores, escribo este mensaje sin animo de ningun tipo, solo para hacerles saber que estará sin publicaciones con motivo de la violentación de los derechos humanos de nuestros hermanos de Michoacán en la zona de tierra caliente, el Ejercito Mexicano esta actuando de una manera muy desleal y sin principios de sus funciones, de una manera muy ruin y cobarde esta atacando a grupos de autoayuda (que vale madre por quien estan apoyados, estan ayudando a las localidades de librarse de los caballeros templarios) no entiendo por que no van sobre los Caballeros Templarios, quizas a muchos les de gusto que mis letras no sean plasmadas y a otros les valga madre, quizas esto sea igual de pendejo que los que hacen comentarios en redes sociales sobre movimientos actuales, pero alla esta mi gente y mi pasado quizas por eso esta internalizado ese conflicto.

Me uno a la causa Por un Michoacán Libre.


miércoles, 8 de enero de 2014

Incertidumbre, miedo.

¿Incertidumbre, miedo o que putas se debe de sentir?

La tarde era soleada y tranquila como regularmente pasaba en ese lugar, un tipo en bicicleta andaba vendiendo pan con frases célebres como “eeeeel paaan, con coca sabe bien… es pan light” el señor de los tepaches que quizás podría jurar que trae el chavo del 8 en ese barril también hacia ruido con la bocina de bicicleta, eran los que le quitaban un poco de tranquilidad al lugar, el empedrado que parecía que jamás se acabaría con piedras de rio así como las casas de adobe pintadas de blanco con rojo le daban un tinte perfecto de pueblo, era la tierra donde pasa todo y a la vez no pasa nada, esa tarde la tranquilidad de los lugareños así como de los que éramos vacacionistas se vio interrumpida, nosotros en casa, estábamos festejando el regreso de un primo que hace años no había pisado tierras mexicanas, la tarde pintaba bien, uchepos y agua de Jamaica era lo que teníamos en la mesa, alguno que otro traíamos una cerveza para mitigar el calor, en eso a las 2 pm vimos como descendían en camionetas tipo Pick up modelos recientes gente con armas largas y uno que otro una pañoleta que evitaba reconocer su rostro, sonaban los motores que literalmente bajaban por todas las calles dirección hacia el centro del pueblo, de inmediato nos metimos a la casa, metimos las mesas y en aparente calma pero con un poco de incertidumbre seguimos comiendo y conviviendo un poco, hasta cuando unos disparos al aire nos hicieron sentir un poco de miedo, las camionetas se escuchaban que ahora subían por las calles, después todo fue en calma, nadie pasaba por las calles, no se escuchaban ruidos exceptuando los motores de las camionetas que daban rondines en las calles, nos logramos acostumbrar un poco a eso, unos tomaron precauciones y se fueron a sus casas y otros preferimos tomar unos litros más de cerveza, al poco tiempo se veía un helicóptero color negro como intentando encontrar a alguien, dando rondines a baja altura, las camionetas no dejaban de pasar con los hombres armados, lo único que se escuchaba aparte de los motores y la hélice era un carro que por medio de un megáfono decía “se le recuerda a la población intentar no salir en las noches,  en el día pueden hacer sus actividades normales” paso un tiempo y sonaron más disparos, fue cuando preferimos dejar el trago y todos se fueron, yo decidí tranquilizarme hablando con una gran persona, claro ella no me entendía mucho por mi estado etílico pero a mí me tranquilizo millones, proseguí a dormirme después de hablar con ella, al otro día tenía que pararme temprano para cantarle las mañanitas a Mamá.

Entre sueños escuche una ráfaga y motores de camionetas runfando, pensé que estaba dormido desperté un poco y vi que faltaban aun minutos para las 7 am, cuando se escuchó algo que jamás había escuchado en mi vivo en mi vida, había escuchado por medio del televisor ya sea de un corresponsal o de una película, algún videojuego pero sonaban balazos de diferentes armas, abrí mi cuarto para que los de la casa se metieran a guarecer, éramos pocos y el cuarto era el más alejado de la calle ahí nos sentamos, después unos familiares nos marcaron para que les abriéramos porque estaban cayendo balas en su techo y era de lámina, ya éramos más, todos sentados en el piso y algunos acostados debajo de la cama, buscábamos mantener la calma, habían pasado quizás 15 o 20 minutos cuando uno se acostumbra al sonido cuando se escucha un ¡Pum! Era una explosión, como cuando hay fiesta de pueblo pero mucho más fuerte, y los balazos no cesaban, quizás pasaron 2 minutos y de inmediato otro estallido similar, después se escuchaban en dos lados los balazos, paso casi una hora para que todo aquel ruido dejara de sonar, después de que paro, pasaron minutos de extrema calma, ni siquiera estaban ya patrullando en las camionetas, si acaso aparecían cuatrimotos con 2 personas a bordo armadas pero hasta ahí, entonces decidimos salir de nuestras casas a comprar comida, buscar comprar por si se venía lo peor, en el centro solo había 3 locales abiertos, comprando tortillas en números exagerados al igual que la carne y otros comprábamos carnitas, unos balazos más u otros menos, pero fueron menos ya en la tarde y en la noche, quizás si se escuchaban no pasaban de 5 minutos y no tantas armas como en la mañana, afortunadamente todo se quedaba en incertidumbre, las barricadas en las entradas y salidas eran de tipo militar con mucha inteligencia, en las noticias decían que solo habían 2 muertos y uno de ellos traía un lanzamisiles quizás por eso eran los estallidos, en las noticias vecinales los números daban más de 20 sin problema.


Quizás para muchos esto sea normal, quizás para otros piensen que exagere un poco y puedo apostar que muchos que vivieron esa experiencia me dirían que me quede corto, esta vez quise dejar de lado a la mina y el chaval, porque la incertidumbre de vivir y esperar que gente armada no se meta a tu casa (que afortunadamente venían dirigidos a los narcos nada mas) que una bala perdida no le vaya a pegar a un familiar, o que se arme una balacera fuera de tu casa, nos tocó salir huyendo como delincuentes, con sigilo y temprano después de un día que no nos dejaron salir, ojala este conflicto armado traiga más cosas buenas que malas, ojala y esto jamás se vuelva a repetir, ojala y esto nos sirva de lección para educar con un mejor ejemplo, el dinero, las armas, las mujeres no lo son todo cuando expones a los tuyos.

jueves, 2 de enero de 2014

Quizás se enamoró de un fantasma

“Quizás sea difícil escribir sobre algo que no sucede, quizás sea complicado escribir sin estar viviéndolo, quizás no haya imposibles, quizás se enamoró de un fantasma”

¿Ustedes se han enamorado de un fantasma?

Ella una de esas minas que tienen una forma de ser muy peculiar aquella mina que con su discurso enamora más que con una sonrisa, con sus besos esparce más sal que de los tarros de michelada, de esas minas que al pasar aparte de robar miradas también muchas envidias, su vida se basaba en altibajos y muchas emociones eso fue lo que forjo su carácter, un día el destino estaba muy juguetón e hizo que la mina en un cruce de esquinas se encontrara con un chaval de esos que la gente dice que son extraños, un chaval de aquellos que juegan a ser mayor con sus fieles amigos la cerveza y el cigarro, ese típico chaval que no le gusta ser el centro de atención, aquel que se refugia en asuntos insulsos y pésimas escrituras, pero el destino los junto para cumplir con la estadística burda de los amores adolescentes de verano, la mina pequeña y extrovertida, el chaval un pequeño cabron en un envase introvertido, la mina mostraba su amor a manos llenas, el chaval solo lo hacía con caricias traviesas y en solitario, cumplía con esos amores típicos del verano con un sabor de esos que pensaran que son para toda la vida, aunque tiempo después ese amor de verano se convirtió en lo que empezó, una broma traviesa del destino solo para cumplir con la estadística, aun así ellos seguían frecuentándose, ella lo buscaba para charlar y el solo para juguetear, ella creía en que podía enamorarlo, el creía en que las botellas vacías daban mejores caricias, ella decidió trabajar en buscar enamorarlo, dedicándole tiempo, soportando las groserías, los reclamos, las caricias sin sentido, se resignaba a estar con el chaval cuando él se encontraba alcoholizado, ella decía que era muy bello ese amor, él decía que era un gran juego, esta relación tenía una dinámica muy extraña, cada vez con menos frecuencia pero en los mismos días se encontraban en aquel cruce de esquina donde se conocieron, como es costumbre el chaval reflexionaba un poco acerca de lo cruel que había sido con la mina y decidió tratarla diferente, con algún mensaje de buenos días, alguna llamada nocturna, un hola al menos en público, tanto fue cambiando que poco a poco se fue enamorando, aun así ella seguía convencida de que él seguía jugando el mismo juego del inicio, aunque el tiempo que compartían era ligeramente mayor al menos la calidad si era muy superior, digamos que ya se estaban conociendo después de tanto tiempo.


Una tarde parecía que la historia iba a cambiar, cuando él le dio un beso en público, un beso de aquellos que te hacen ver estrellitas, un beso de aquellos que levantan los corazones rotos y reparan los espejos, después le alcanzo una nalga y la apretó en señal de pertenencia, el tiempo pasaba y el chaval se iba enamorando ella al contrario entre más lo conocía más se iba desenamorando, ahora era el quien la buscaba, la mina se hacía del rogar un poco y lo hacía esperar en cada oportunidad, ya no lo besaba igual, incluso llegaba a ignorarlo, el por su parte hacia la lucha con un pequeño detalle, alguna broma o un comentario fuera de lugar, después se distanciaron, no sabemos si fueron horas o años, pero en una tarde de invierno ellos se volvieron a encontrar en el mismo cruce de esquinas, ¿Para qué? No sé, pero a ellos no les importaba se besaban hasta por debajo de los charcos, dentro de la iglesia, en medio del tumulto de gente en el mercado, digamos que buscaban cualquier pretexto para compartir su locura, él le dedicaba una que otra canción, ella lo llenaba de besos con bastante sal, el chaval poco a poco iba perdiendo la cabeza, se dio cuenta cuando le hacía promesas que sabía que jamás cumpliría, ella por su parte creía ciegamente en esas promesas, todo iba viento en popa hasta cuando un día el falto a la cita en aquel cruce de esquinas, se fue y hasta la fecha no ha regresado, ella por su parte sigue en frecuentando aquel cruce de esquinas donde por “casualidad” se encontraban, incluso hay tardes que se le ve fumando como esperando algo o alguien que nunca volvió, el chaval se enamoró de la mina quizás por eso opto por huir, la mina se enamoró de aquel chaval que ahora solo le recuerda como un fantasma.