sábado, 28 de diciembre de 2013

La primera vez que perdí

El frio es la mejor medicina según me dijeron en una ocasión pero yo creo firmemente que no es verdad, el frio me recuerda la primera vez que perdí, era una madrugada fresca como las típicas de invierno me desperté a mitad de la noche y sentí aquel frio, esa sensación que sabes que no va del todo bien, sientes como si te faltara algo, es de esos fríos que te hacen bajar los brazos y darte por vencido, esa sensación de frio que te hace simular una batalla en la cama pero esta vez estaba solo con mi cobija, fue cuando supe que no importando el tamaño de las cosas para darle la importancia necesaria y mas en esas fechas de invierno, fue cuando me hizo buscarte, intentaba recordar donde podrías estar pero solo me limite a buscarte en mi habitación, pero no te encontré en la primera búsqueda periférica, así que te busque debajo de las cobijas, atrás del buro, entre mis libros, dentro del closet, te busque por todos lados pero no tuve éxito, decidí que ya era tiempo de poder decirte chao e intente conciliar el sueño de nueva cuenta, cambie de posición de mi cuerpo para no extrañarte pero aun así yo sabia y sentía que me hacías falta, imagine por un momento que iba a ser casi imposible pasar esa noche sin recordarte, incluso en mi desesperación estaba ya preparando un discurso para decirle a mis padres, hermanos y amigos de como decirles que pase la primera noche sin ti, pero imagine la cantidad de burlas y reclamos que mejor decidí dejar de planear el discurso, ¿Quién podría creerlo? Yo que estaba acostumbrado a no perder, a mi necedad que me ha enseñado a no perder ninguna batalla y ahora estoy escribiendo sobre la derrota.


Pero bueno la gente regularmente me dice que hago mucho drama por cosas que me pasan y que luego son muy normales, pero es una perdida hay que darle el valor a las situaciones, saber que he perdido no es nada fácil, quizás si hubiera perdido a mi amor imposible o a la mina en cuestión lo paso, incluso si hubiera perdido la memoria quizás hubiera sido muy agradable, la verdad no me gusta dormir sin un calcetín, quizás sea fácil quitarse el otro y seguir durmiendo, pero quizás a mi me gusta mas  hacer las cosas mas vivenciales, ¿Qué tal que ya jamás vuelva a perder un calcetín a media noche de invierno? ¿Qué les diría a mis hijos cuando los tenga, cuando me pregunten sobre como superar la perdida de un calcetín? Incluso quería culpar que había duendes en la casa y que a mitad de la noche me lo habían hurtado, pero me di cuenta que estaba en un grave error cuando moví la almohada de lugar ahí estaba burlándose de mi, con esas arrugas que demuestran que tenia un tiempo ahí guardado, pero bueno los dejo porque tengo que hacer una investigación de como llego mi calcetín a ese lugar.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Gracias Doctora

Dentro del hospital el frio calaba hasta los huesos gracias al pésimo mantenimiento del edificio, unas cuantas ventanas rotas y algunas otras que no cerraban bien, en el cuarto piso es donde el viento pegaba de lleno, se escuchaba el titiritar de los dientes de aquellos que acompañaban a sus familiares que estaban como pacientes, yo estaba en el cuarto 1 Cama 12, no tenía familiares conmigo, esa tarde me habían hospitalizado por un pequeño desmayo en la mañana en el trabajo y de ahí me mantuvieron en observación hasta que me hospitalizaron iban a ser 2 noches solamente para descartar la operación, mi familia vivía algo lejos, digamos que yo tenía apenas 1 mes viviendo en esa ciudad, no quería alarmarlos así que solo les marque para comentarles de mi desmayo y que estaría en tratamiento un par de días en los cuales no iría a trabajar, pero no era nada serio, recuerdo que mamá se entristeció un poco  y papá insistía en que querían venir a verme, los convencí diciendo que no había antecedente alguno así que quizás solo fue un desmayo normal, me creyeron, esa noche yo no pude dormir, era muy incómodo estar con ese frio, en ese lugar y con tantos quejidos, las enfermeras pareciera que desaparecen después de las 8 y que decir de los médicos, a partir de las 2 de la mañana solo escuchaba el toser de las personas  y algunos pasos dando rondines para ser exactos solo se escuchaba como si una persona caminara por el pasillo, abriendo puertas y después de un minuto cerraba la puerta, algunos quejidos de pacientes también se escuchaban, algunos incluso maldiciendo a las enfermeras por no hacerles caso, pero de pronto quizás a las 4 am, se escuchaba un silencio, como si estuviera prohibido a esa hora toser, hablar o respirar, se sentía una tranquilidad enorme por unos minutos, y a los lejos se escuchaban unas pisadas muy lentas como si fueran de un delincuente casi imperceptibles, y a lo lejos se escuchaba un “Gracias Doctora”, en esa primera noche yo pensé que lo había imaginado, y más por la mañana preguntarle a los demás pacientes, acompañantes y enfermeras si  habían escuchado algo en la madrugada, pero no, todos decían lo mismo, en el turno de la tarde le pregunte a una enfermera muy linda por cierto y solo me sonreía y me preguntaba sobre lo que había escuchado, le respondía y así pasaron los minutos, hasta que por fin ella me comento que había escuchado algo así de algunos pacientes, era reciente que una doctora en las madrugadas se paseaba por los pisos del hospital ayudando a los que más lo necesitan, pero era imposible saber en qué piso estaría cada día, me confeso que más de una vez en su guardia había subido o bajado algunos pisos buscando esa misteriosa doctora, las pocas cámaras de seguridad que había no servían, yo al menos un poco aliviado de saber que no lo había imaginado la segunda noche estuve atento, después de la visita de la enfermera en turno a las 2:45am pero nada no escuchaba más que el toser de las personas, un tanto enfadado intente conciliar el sueño, recuerdo que me escuche toser y eso me obligo a despertarme, no se escuchaba nada, ni un sonido, ni si quiera el silbar del viento en la ventana rota, ni el ruido incesante del toser de los demás, nada, no se escuchaba nada, en medio de tanto silencio se escuchó el pasar de una persona y puedo jurar que vi su sombra por debajo de la puerta, dudo un poco fuera del cuarto y termino caminando hacia el cuarto de la derecha, escuche claramente como abría el cuarto lentamente, incluso llegue a escuchar el golpeteo leve hacia una ampolleta de vidrio, después el crujir del mismo y todo acabo con un “gracias Doctora, porque tardo tanto en venir” después ya no escuche nada.

Al siguiente día como era normal en ese hospital me dijeron que me re agendarían los estudios por un fallo en la maquina donde los hacen, seguiría hospitalizado “por mi seguridad” no me molesto en lo absoluto, a la empresa si, ya que me tendrían más tiempo ahí guardado, aun así trabajaba un poco desde mi computador personal, volví a encontrarme con la enfermera linda y me comento con una sonrisa en su rostro que la hacía ver aún mejor, “ya investigue y me dijo la jefa de las enfermeras de la noche, que es una leyenda de una Doctora que murió hace un par de años, ella estaba de guardia y atendió a un llamado de una enfermera, fueron al cuarto 23 del piso 2 y el paciente se volvió loco, las ataco hasta matarlas” le comente que no creía en lo que decía ya que yo vi su sombra y un fantasma no la tiene, después hizo una que otra broma acerca de el alargamiento de mi estancia, estaba intrigado, me sentía como en los programas de detectives que pasan en el televisor, empecé a detectar el calzado de las enfermeras que no variaba demasiado, y esa noche pensaba en dar con ella, cuando viera que se acercaba salir con la excusa de ir al baño, pero no fue así, la otra cama que estaba con paciente a las 11 pm empezó a toser y después a vomitar sin parar, yo gritaba a las enfermeras y presionaba el botón rojo, lo único que logre fue que vinieron las enfermeras y me sacaron del cuarto, me cambiaron al piso 6, este piso estaba aún más solo y hacia más frio, quizás ahora si podría dormir bien, la cuarta noche caí rendido ya por el cansancio quizás de no haber dormido bien, la ventaja estaba en que el cuarto no había ningún otro paciente, así que me sentía un poco mejor, por la tarde me hicieron los estudios pertinentes y  casi de inmediato me hicieron firmar una responsiva y me mandaron a quirófano, quizás yo no pensé que fuera tan de consideración pero bueno ellos así lo vieron, quizás fueron 6 horas de cirugía y todo salió bien, tan bien que a las 3 am yo estaba despertando ya en el 6 piso en el cuarto asignado, todo iba bien, yo sentía comezón en el lado izquierdo del pecho, le hable a la enfermera y me explico todo, una cirugía a corazón abierto que cambiaron no sé qué vena y que esperaban que en 2 semanas podría salir de ahí, y casi empezar de nuevo mi vida, me hizo recordar con un gesto que estaba vivo “sabes chaval, debes de cuidarte más, estuviste a punto de morir, pero bueno ojala sepas aprovechar tu segunda oportunidad” y bueno solo me quedo agradecer y prometer cambiar un poco, se fue con la promesa de venir en cuanto tocara el botón rojo, le agradecí infinitamente y me puse a escribir un rato sobre mi vida haciendo una reflexión sobre lo que había hecho y lo que había dejado de hacer, cuando me interrumpió un ligero dolor en el lado izquierdo que me hizo brincar un poco de la cama, estaba a punto de tocar el timbre cuando vi que alguien se acercaba, abrieron la puerta y vi a una chica hermosa, era realmente hermosa, la luna de octubre se opacaba con su belleza, estaba enfundada en unos jeans azules y una bata blanca que por el bolsillo de enfrente decía Dra. A, en el lado derecho traía el símbolo del hospital y en el izquierdo traía el logotipo de una universidad muy afamada, se sentía una calma extrema, ni un sonido  se atrevía a quebrantar ese silencio, cuando levanto el expediente y de inmediato saco una ampolleta,  y me dijo “ sabes con esto te sentirás mejor, me quedare a cuidarte un rato, para ver que todo esté bien, tu confía en mi” e inyecto esa ampolleta en la manguerita que venia del suero, después me toco la frente y repitió “todo va a estar bien, no te preocupes” de inmediato mis ojos se cerraron, sentí un leve mareo y pum caí fulminado, lo súper por que la enfermera linda me despertó a las 10 am, preocupada un poco por que no había despertado, le platique lo sucedido y me comento que era imposible, igual y había sido la resaca de la anestesia, yo sabía que no pero así me lo hizo entender.

Las noches pasaban y yo iba mejorando de la operación, incluso los médicos un poco alarmados decían que mi evolución era muy rápida, la Doctora me visitaba cada noche, incluso empezábamos a platicar, cosas sin mucha importancia hasta que un día me reclamo del por qué no le había avisado a mi familia, le platique, que estaba tan entusiasmado por conocerla que se me había olvidado avisarles, su rostro me era familiar, su voz me sonaba conocida, pero sobre todo su plática era como si lo hubiera vivido hace poco, platicando con la enfermera linda me dijo que estaba realmente loco, que no fuera a decir nada porque me mandarían al psiquiátrico, eran risas y abrazos con esa enfermera, la última noche que pase ahí, platicando con la doctora me confeso que no era un fantasma, que ella era una Medico que hizo su servicio en ese hospital hace 2 años, hasta que un día en la madrugada una practicante de enfermería le llamo para atender a un paciente, cuando iban llegando el paciente acusaba a la enfermera de haberle clavado un cuchillo en el costado derecho y la sangre corría por el piso, ella corriendo rompió la ventana y echo un brinco, falleció después de caer del  cuarto piso de cabeza, ella la habían movido a otro hospital para evitar conflictos con el personal y ahora ella iba a las 4 am para ayudar a las enfermeras a cuidar a los pacientes que ya tenían los días contados como si fuera una Doctora anónima, me pregunto cómo era la enfermera con la que platicaba, se la describí y me comento lo mismo “ estas realmente loco, no digas a nadie que platicas con ella si no, te mandarían al psiquiátrico, ella es Lorena la que estaba conmigo hace dos años, la que salto por la ventana” no sabía que decir, no sabía qué hacer, lo único que hice fue tomar de la mano a esa Doctora y decirle “muchas gracias doctora” mis ojos se cerraron y la maquinita hizo el típico Tiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.


Este post es como homenaje a todos aquellos médicos que dan mas de la cuenta por sus pacientes, hace tiempo bromeando con una gran amiga comentaba algo similar, ojala les haya gustado.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Te recuerdo, otra vez.

"las aves decidieron tener alas no para huir, si no para volver "


Recuerdo cuando emocionada me dijiste que me querías, cuando en mi cadena pusiste tu anillo preferido de una mariposa, recuerdo cuando ponía mil pretextos a los demás para poder estar contigo, recuerdo mis llamadas de preocupación en la noche para saber que habías llegado bien de la Uní, recuerdo las rabietas que hacías cuando me ponía el traje paternalista y te regañaba por que te mal pasabas en tus horas de comer, recuerdo como me enamoraste desde el primer día que te vi con aquella sonrisa que describía a perfección la hermosa persona que eres, incluso recuerdo cuando un Lago fue complice de nuestras confesiones de nuestro pasado.

Quizás este recordando mas por culpa que por gusto, no reprochare nada en esta ocasión, no reprochare cuando indignada me dijiste que no te agarrara la nalga en la calle, ni si quiera te reprochare cuando me dijiste que no me fuera a enamorar, no es tiempo para reprochar y menos cuando recuerdo tan lindos momentos, recuerdo cuando me viste a los ojos y de tus labios salio un “te quiero” hasta ese día supe lo que en verdad quería decir un te quiero, no se ahorita que recordé en mi rostro se dibujo una sonrisa como hace tiempo no sucedía, lo se por que me pille a mi mismo sonriendo, lo único que me borra esa sonrisa es preguntarme ¿por que aun escribo sobre ti? sigo esperando una respuesta que jamas tendré, pero después me digo a mi mismo que escribo pensando en ti pensando que de las letras saldrás y me dirás, Chaval sabes te veo a las 8 menos 15, ahí en el centro de la ciudad bajo el reloj de la catedral, pero buee se que eso jamas pasara, así que decido seguir buscándote, pero veo que tu aplicas el no volver a los lugares de viejas alegrías, oh no se quizás son mas mis ganas de buscarte que de encontrarte.

Pero ya veo que después de tanto buscarte, creo que jamas podre encontrarte, quizás estas escondiéndote muy bien o yo estoy buscando en camas equivocadas, hay cosas buenas y malas de seguirte buscando, dentro de lo bueno es que ya disfruto un poco mas con tu ausencia y bueno sacar pequeñas conclusiones, como “quizás la vida sea como andar en bicicleta, ya que tu pones el ritmo y elijes la ruta para llegar a tu destino, que puede ser largo o corto, con caídas, con subidas y bajadas, pero llegaras a tu destino, aunque también hay quienes no saben andar en bicicleta y habemos otro que sabemos pero no queremos llegar al destino.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El destino manda

“Esperando algún día tener respuesta de ti, aquella respuesta que me diga que aun vives, que aquel tic tac sigue sonando dentro de ti, sigo esperando algún día, que me digas -chaval volviste-“

Ella tardaba 45 minutos arreglándose para irse de Uni, él vivía recordando su pasado, ella era fan de la comida italiana, el saboreaba los antojitos mexicanos, ella enamoraba a más de tres con su sonrisa, él le reclutaba personal al diablo, ella podía dejar su vida por aquel príncipe azul que llegaría pasando los 20, el dejaba su vida en bares de mala muerte y minas desconocidas, es tan perfecto el destino que ellos no estaban destinados ni si quiera a conocerse, se imaginan que haría una mina tan rosa con un tipo tan jodidamente normal, pero bueno ella corría casi con los ojos cerrados sobre aquella acera que fue donde la asaltaron por primera vez, corría para llegar a tomar el colectivo que le llevaría a casa, el hundido en sus recuerdos se le olvidaba voltear hacia enfrente mientras caminaba, de pronto en un cerrar de ojos hubo un choque cósmico, pareciera como si hubieran chocado un par de galaxias, un choque de trenes, pero no era algo peor, un choque de destinos que no estaban destinados, fue tan grande el impacto que obligo a los dos cuerpos a casi caer al piso, de los labios de ella salió un tímido -perdón- mientras lo veía de frente, por parte de el solo salió un –Discúlpame andaba un poco distraído- justo en ese momento se quedaron viendo como pasa en las películas, ella no podía correr por el miedo de estar frente a un tipo como el, él no podía correr para seguir admirando la belleza de ella, pasaron quizás 30 segundos viéndose de frente, ya para ella, él no estaba tan feo, hubo una de esas conexiones que casi nunca pasa, esas conexiones oculares que cuentan un poco más que lo que la persona te diría con palabras, reaccionar y de nueva cuenta se volvieron a disculpar pero ahora ella sonreía coquetamente, no sé porque pero así lo hizo, fue cuando el tomo aire como si fuera a dar un discurso frente al presidente de la república y de su ronco pecho soltó un:

El: En verdad te pido una disculpa, andaba pensando en otras cosas y no me fije por donde caminaba, pero no se igual y si no tienes mucho que hacer te puedo compensar con un helado, de los que venden ahí enfrente, me han dicho que saben muy ricos.

Ella: Mas bien discúlpame regularmente cierro los ojos cuando corro, ya sabes pensando en encontrarme a una gran persona mientras choco (sonrió un poco) no tengo mucho que hacer, pero los helados de ahí no me gustan, te parece mejor si vamos a los que están a dos calles de acá a dos calles frente a Universidad.

El: Me parece perfecto, espero no choquemos con más personas si no nos tocara comprar el local entero.

Los echaron a reír un poco antes de emprender su camino, era la primera cita de ella en casi dos años era complicado que se negara a comer un helado, el por su parte seguía muy apenado, sus comentarios fuera de lugar y sus movimientos torpes así lo hacían notar, no es por presunción pero se les miraba mejor caminar juntos a ellos dos que a muchas parejas de las que yo conozco, después de un camino de dos calles, de dos helados dobles y muchas risas, era hora de volver a sus vidas cotidianas, él no pensó en besarla para no arruinar el momento, ella se sentía un poco triste ya que esperaba un beso de él, compartieron números de móvil y se despidieron cerca de 45 segundos duraran viéndose uno al otro, ella esperaba que él le diera un beso de esos que pasan a la historia, pero no sucedió así.

Después de un par de días él le marco a ella, era un poco tarde quizás la 1 de la mañana, no sabía que decir, incluso pensó que jamás le iba a contestar, pero no fue así, al cuarto tono ella contesto como si estuviera despierta, es más casi estoy por seguro que esperaba su llamada, charlaron por 45 minutos una charla bastante animada, por fin el habla tanto con una persona, pero bueno decidieron que era mejor verse y no charlar por teléfono así que quedaron de verse en un bar, un bar de esos son muy normales donde venden cerveza por litro y tocan nuevas bandas de rock, como era de esperarse compartieron más que la cerveza, compartieron historias, chistes, libros, abrazos, lágrimas y millones de sonrisas, hubo muchos momentos que cualquiera hubiera apostado que se iban a dar un beso pero el móvil de ella sonaba de números desconocidos como si en verdad alguien no quisiera que se besaran, pero ya venía la hora de marcharse, después de retirarse del lugar el la llevo a la casa de ella, se dieron un abrazo de esos que si hablaran dirían “no te vayas, espérate un rato más” después el silencio cayo un poco incómodo ella se decidió y le dio un beso, no un beso cualquiera es un beso de aquellos que logran parar las manecillas del reloj, aquellos besos que pareciera que el viento deja de soplar, donde la luna toma más luz del sol, de esos besos donde el destino se lamenta el haber hecho que se encontraran dos personas que no estaban destinadas, vaya era el mejor beso de todos los tiempos para que me entiendan, al separar sus labios se vieron a los ojos y se contaron sus vidas por medio la mirada, se volvieron a dar un gran abrazo y no se soltaron por los siguientes 4 años.

En esos 4 años pasaron tantas cosas, más cosas buenas que malas, él se sentía que era el rey del universo, él ahora pensaba que podía comerse la vida a mordidas con ayuda de su compañera de trinchera, ella estaba segura que este príncipe era el que estuvo esperando toda la vida, el ahora sabía que el amor existía y no era un pretexto para poder presumir a la mina en cuestión como un trofeo de  feria. Pasaron los días y el amor era más grande que la deuda de cualquier país tercermundista, era un amor muy diferente a lo que dicen los libros, las novelas, las telenovelas, las películas, era un amor como ninguno, era todo de color neutro, las peleas tenían la complicidad de que iban seguidas de un buen café y un buena pelea en la cama, poco a poco en la colonia hablaban de ese amor, las señoras chismosas no sabían de qué hablar cuando se tocaba el tema de ellos dos, pero como todo por servir se acaba la relación se fue apagando poco a poco con el paso de las mentiras y una que otra infidelidad, así que ella con el pretexto de reavivar la pasión decidió que era bueno irse de crucero por el caribe.

Un viernes por la tarde salieron de crucero partiendo del suelo mexicano y en 2 semanas volverían a regresar, los primeros tres días pasaron sin pena ni gloria, comiendo comida internacional, apostando en el casino que había ahí dentro, divirtiéndose con los chistes en la cena show, pero no pasaba nada más, hasta que el tercer día ella salió temprano con el pretexto de ver el amanecer, él se quedó en el camarote descansando un poco, ella conoció a un par de tipos italianos que se dejaron convencer por la belleza mexicana, se entendieron a la perfección, ella siguió viéndolos y haciendo cosas prohibidas por los días restantes, el por su cuenta conoció a una Tica, no hubo que platicar, la tica le contaba sus penas en la sabana y él le quitaba las penas en la cama, pero bueno el viaje funciono tanto para la relación que ahora ya no están juntos, ella ya no termino el viaje con él ni el con ella, ella se fue a vivir a la Toscana con uno de los italianos, el por su cuenta ahora vive en Liverpool, Liverpool casi esquina con Génova en la condesa Ciudad de México, ahora ya trae un bigote, anda en bici, tiene varias pinturas hechas por el que las exhibe en galerías en la misma zona, vaya es un tipo de lo más hipster en estos tiempos, de vez en cuando viaja a Costa Rica a visitar a la mina que conoció en el crucero procurando irse en el momento exacto para no volverse a enamorar.


Este pequeño texto salió como homenaje a unos buenos tiempos  acompañados de una gran canción de Lazcano Malo llamado – El rey del universo- que me hizo recordar demasiado retomando un poco la historia de la mina y el chaval.





jueves, 31 de octubre de 2013

Ya no te esperare

"Vuelvo por que un día me propuse hacerlo, hace muchas vidas hace muchos sueños... tu bien sabes que nuestro primer beso fue tan corto que dura todavía, que te he perdido y encontrado mas de 17 veces en esta vida."
 Edel Juarez - Y si resulta

Quizás sigo esperándote sin siquiera conocerte, no se pienso que eres aquella morena que contonea sus caderas o quizás aquella mina que pasa contoneando sus caderas en un rito hipnotizante, igual pienso que eres aquella mina que está fumando su cigarrillo con mucha prisa, hasta llegue a pensar que eras aquella mina que va de la mano del chaval rumbo al centro de la ciudad, pero también cabe la posibilidad que no seas ninguna de ellas, creo que llevo tanto tiempo buscándote que estoy pensando que deberían de declarar las “escondidillas” como deporte olímpico para que ganaras la categoría sin problemas porque sabes esconderte muy bien, incluso en mis vacaciones te llego a pensar en que eres la hostes de los bares, hasta pensé que eras aquella mesera que conocí en Puerto Vallarta pero me di cuenta que no eras ninguna de ellas, digo lo sé porque aún sigo escribiendo, incluso no sé por qué vengo a tomar horchata caliente a este lugar porque eso no va a resolver nada, incluso tuve que salir de casa porque mis plumas se han puesto en huelga, su premisa es no ser cómplice en seguir escribiendo letras sin sentido y creo tienen mucha razón, digo yo por eso deje el puto laburo, mi vida ya no tenía un sentido así que logre entender aquellas plumas, decidí salir de casa y dejar aquella MontBlanc que me compre con mi primer sueldo incluso también deje aquella Sheaffer que me regalo papá, no se preferí de camino comprar un cuaderno y una pluma de aquellas Ball Point chinas y escribir un poco, con la clara intención de que entre tantas letras salieras y me dijeras “¡Eh chaval! ¿Cómo Andas?, llevo tanto tiempo escondida entre tantas letras que por fin me has encontrado” pero me vi interrumpido por que me ofrecieron si no compraba una Galleta de Avena, salió de mi un ¡NO! Enérgico, aunque pensé mil cosas, sobre todo que si hubiera querido una puta Galleta de Avena la hubiera comprado desde que llegue y no a la mitad de mis chaquetas mentales.

Le doy un sorbo a mi horchata caliente que me hace recordar que estoy jodidamente solo, en eso suena mi móvil, era mamá por fortuna, no era nada de importancia pero me hizo sentirme querido, en eso retomo el como pudiera encontrarte, no se a qué punto llegue a imaginarte pero sería así como si nos conociéramos de vidas pasadas y con eso empezar a platicar de todo lo que nos ha pasado, tanto que hemos cambiado desde aquella vida que nos vimos, ya se me reprocharas que desde que me fui te traje mala suerte en las siguientes vidas y de igual forma yo me imagino que estoy riendo haciendo una gran bulla porque tu estarás un poco seria al contarme eso y haciendo mis comentarios siempre fuera de lugar como “pero eh aquí, estoy de vuelta y quizás más guapo que en otras vidas” te imagino sonriendo y dándome un beso para callar mis comentarios sin sentido, hasta llegue a imaginar que teníamos un hijo, ya sabes el Jr. Con el cual tuvieras peleas muy consecuentes y me reprocharas por mi mala educación que le he dado al chaval por dejarlo hacer todo lo que yo no hice de pequeño, aunque hay cosas buenas también lo imagino portando la playera número 1 de los rayos el equipo de mis amores, hasta imagine que el Jr. portaba la playera de la selección en el mundial, pero de pronto me veo huyendo nuevamente, huyendo a otra vida donde no te tengo y tampoco tengo al chaval y empezar la constante búsqueda hacia ti, pero pongo un punto malo ahí, porque quizás estoy planeando tanto que cuando te encuentre y me dé cuenta que tu no sigues el guion que yo traigo volvería a huir en la constante búsqueda de aquella mina que se sepa el guion que yo escribo, pero bueno otra vez me interrumpen, ahora es un comensal que me pide un diario que estaba a unos centímetros de mi cuaderno, se lo paso haciendo un mal gesto, pero bueno al menos hoy aprendí 3 cosas:

  1. 1.       Comprar una galleta de avena al inicio la próxima vez que venga, para que me dejen pensarte a gusto mientras dices el dialogo que yo he escrito.
  2. 2.       Al sentarme fijarme que en la mesa no esté cerca el diario, para que con ello me dejen seguir imaginando de mis constantes búsquedas hacia ti.
  3. 3.       No imaginarte más, porque al hacerlo me estoy perdiendo esa gran oportunidad de conocer a una mina y enamorarme, darle por fin sentido a aquellas letras y retomar ese par de plumas que estaban de paro para que fueran parte de escritos con sentido, aparte creo que lo más jodido es que si te encuentre te quede mal con la charla prometida de otras vidas, porque por más que intento día con día, no logro recordarlas.












jueves, 24 de octubre de 2013

Un llanto

Cansado de unas horas de trabajo por fin llego a mi hogar, pfff recuerdo cuando vivía con mis padres, suspiro mientras me preparo un café, tomo el teléfono y le marco a Papá, pero no contesta así que le marco a Mamá y la respuesta es la misma, marco a casa y como es costumbre dejo un mensaje en el contestador, "que tal, espero estén bien, saben recordaba que hoy era día del tianguis que se ponía en la siguiente calle, ¿aun van?, bue ojala pronto pueda verlos conocí recién un lugar donde venden una birria como la del Chololo en Jalisco ¿recuerdan? Bue no les quito más tiempo, igual si puede regresarme la llamada. Los quiero" me paro y enciendo un cigarrillo de esos que hacen pasar un buen rato, recibo un mensaje al móvil, es mi hermano preguntado cuando los visito, solo respondo que pronto como llevo diciendo los últimos 3 años, me siento a revisar el Face y stalkeo un rato aquella mina que fue mi gran amor, ahora estamos más lejos, se le ve muy feliz con su esposo y si chavalillo, solo pienso un poco y se me sale en voz alta un "ojala un día te vea" justo en ese momento escuche como lloraba un bebe, así que recordé que no le di de cenar a Pichingue que es un San Bernardo que me regalo mi hermana en el último cumpleaños que la vi, según para que le perdiera el miedo a los perros y si, ya va para 5 años, aprovecho para ir al minisúper a comprar un whisky y a que corriera un rato pichingue, me detengo en un teléfono público y marco el número de la mina, contesta pero al no recibir respuesta ,me cuelga, antes de colgar solo digo "si supiera que aun pienso en ella..." pichingue corre rápido y se me zafa, va a corretear a un gato, quizás era el culpable del sonido del llanto, por suerte está bien educado y solo le dio una revolcada después volvió a mí, me hizo compañía de regreso a casa, quizás él sabe muy bien que pienso en aquella mina cada vez que compro un whisky, pero bueno quizás le guste por que pongo un poco de chuletas asar y es su platillo favorito, vamos al patio de atrás saco mi cajetilla de cigarros, apago mi celular y me pongo a recordarla, Pichingue solo camina de lado a lado, no quiere meterse a su casa, quizás está un poco inquieto sobre a qué hora cocinare las chuletas, pero yo por el momento sigo recordándola.

Después de media botella logro recordar que Pichingue estaba ansioso por comer así que me dirigí a prepararlas, cuando saco las chuletas del refri escucho de nuevo el llanto de un bebe y veo que pichingue no ladra más bien parece asustado, alcanzo a escuchar un poco su lloriqueo, así que voy por él, no lo dejo pasar a casa pero ahora entró disparado sin miedo a una reprimenda, quizás no lo note mucho así que termine de cocinar las chuletas y volví a salir, pichingue no se me quitaba de un lado, le serví su comida y un poco de whisky porque eso le gusta después de su chuleta, religiosamente la termino de comer y me miro a los ojos, no pude aguantarle la mirada y le di la mitad de mi chuleta y después la otra mitad, viéndolo bien yo no tenía mucha hambre, me serví el ultimo charco de whisky y Pichingue hizo lo mismo, ya se quizás hubiera sido una buena idea tener una imagen de ese momento, una luna de octubre a las 3 am, un alcohólico y su perro bebiendo whisky, pero no jamás se me ocurrió hacerlo, cuando en eso un llanto volvió a escucharse, Pichingue lloraba yo armado de valor, fui a la segunda planta Pichingue me vio como pidiéndome permiso y así lo hice le hice la seña y me siguió, no para de llorar pichingue y tampoco para de sonar ese llanto de bebe, revisamos cuarto por cuarto y nada, el baño, las escaleras, la cocina, la sala, el estudio, pero nada, pareciera que ese llanto solo era para que buscara y viera que estaba solo muy solo en casa, después de revisar el llanto ceso, Salí a fumar como regularmente lo hago, pichingue se alejó un poco como cuidándome, de pronto sonó mi móvil, lo primero que pensé fue ¿Quién pudiera ser a estas horas? Corrí a buscar el móvil y Pichingue gruñía hacia el teléfono, vaya era la primera vez que veía que le gruñía al móvil, intente agarrarlo y Pichingue me tiro una mordida, ¿Qué perro hijo de puta, no puedes tomar y comportarte?, pero a la vez que el celular dejo de sonar, el dejo de gruñir, así que decidí no tomar el teléfono.

El llanto seguía sonando y cada vez más fuerte como si estuviese desesperado, así que decidí tomar el teléfono, la llamada perdida fue de la mina, sin querer salió su nombre de mi boca y Pichingue me gruño, ¡Carajo! Pichingue estaba peleado a morir con la mina desde el día que se fue, bueno ya éramos dos, en eso el teléfono volvió a sonar, conteste y pichingue no dejaba de ladrar, lo único que escuche de ella fue un, “Calla a ese pinche perro, ya me tiene hasta la madre” y Pichingue me tiro el teléfono y lo mordió tanto que escuchaba el crujir del plástico, de pronto empezó aullar, aullaba muy feo, solo había aullado así una vez y fue cuando murió mi abuela, después corrió hacia la calle y ladraba a al viento como si estuviera siguiendo a alguien, los vecinos después de tanto ruido salían de sus casas, se veía claro cómo se iban iluminando los cuartos de las casas, los perros aullaban de una manera espantosa y otros chillaban, en eso un llanto de un bebe sonaba como si lo hubiesen puesto en unos altavoces gigantes, alcance a ver a muchos vecinos que se arrodillaban y rezaban, otros se metían a sus carros e intentaban huir pero sus autos no arrancaron, otros nos quedábamos atónitos solamente viendo como pasaban las cosas, cuando de pronto se escuchó un gran golpe como si hubiese caído algo muy pesado y todo fue silencio, se dejó de escuchar el llanto del bebe, se dejó de escuchar los aullidos de los perros y también los lloriqueos, solo se escuchaban algunas voces como rezando y un auto arranco y de inmediato se apagó, de pronto vi como todos se me quedaban viendo, pensaba ya en esos momentos decirles que había embriagado a mi perro que me disculparan, pero cuando busque los ojos de Pichingue, no los encontré, seguí buscándolo hasta cuando lo vi a mis espaldas, estaba tirado con los ojos cerrados, de su hocico salía sangre, aun respiraba un poco, lo tome buscándole una herida pero no encontré indicios de nada, intente cargarlo y me di cuenta que tenía los huesos del lado del piso rotos, solo pude abrazarlo, sacar mi anforita y darle de beber el último trago de whisky, los vecinos no me reclamaron nada, incluso se acercaron a mí para preguntarme si todo estaba bien, cosa que no respondí, se escuchaban cuchicheos que quizás estaba jugando a la Ouija, hasta que una señora que le decían “la loca” se me acerco y me dijo:

Loca: Agradécele a tu perro, tienes suerte de estar vivo chaval, la muerte venia por ti pero tu perro dio la vida por ti… Pero dime algo carajo, dime porque dejaste que la muerte se llevara a tu perro, porque no luchaste como él lo hizo, porque no lo abrazaste

Chaval: Perdón señora, solamente si yo hubiera sabido de que se trataba, no lo hubiera permitido, estaba tan agusto con él, comimos chuletas y tomamos un poco de whisky, me llego una llamada y él no me dejo contestar se puso muy agresivo, sabes jamás se había puesto así y eso que otras veces también ha tomado whisky, después volvió a llamar esta persona y me tiro el móvil de la mano y lo destruyo de unas mordidas, pero quizás lo enloqueció el llanto como de un bebe, (no pude contener las lágrimas, y solté mi llanto)

Recuerdo la señora solo me tomo de la cabeza y decía unas cosas en latín, no sé muy bien no recuerdo, los vecinos seguían viendo solamente, mi cabeza no daba crédito lo que pasaba, yo de rodillas con mi perro entre los brazos, una señora que llamaban en el barrio “la loca” tomándome de la cabeza y diciendo cosas en latín, los vecinos fuera de sus casas solo viendo observando como si fuera el fin del mundo, de pronto la señora dijo:

Loca: Con los animales no se juega, vas a sufrir hija de puta, te llevaste a su mejor amigo, pero no podras llevártelo a el.

Solo me quede inmóvil, sonó el teléfono de mi casa y se escuchó que entro al contestadora, era mi Padre que me decía:
“Eh Chaval perdón por la hora, ¿andas bien?, tu madre y yo acabamos de soñar con la chica que te conocimos hace unos años, no se sería bueno que la llamaras quizás no ande muy bien, y soñé yo que estabas en peligro y que Pichingue te salvaba, ojala aun lo tengas es buen perro cuídalo, cuando puedas, regrésame la llamada”


Todos seguían viéndome no se, no supe que hacer, unos vecinos me acercaron una pala, otros una botella de agua y unos mas me extendieron sus condolencias, no puedo creer que todo esto paso por un pinche llanto de un bebe, el ambiente se sentía pesado, como si en verdad hubiera pasado la muerte.

jueves, 17 de octubre de 2013

Maldigo mi mala suerte

Recuerdo la primera vez que te vi o al menos que eso creí, fue en un cafecito donde yo solía acudir con frecuencia con el pretexto de una Horchata Caliente con nuez y pastel de 4 chocolates, pero bueno en verdad era que iba por Laura, ¿Quién era Laura?, Laura era la mesera con más antigüedad en esa cafetería, tenía a su cargo 4 de las 8 mesas, tenía una sonrisa de comercial, tenía una forma de hablar muy dulce, era de rasgos finos quizás por su descendencia italiana, una capacidad de socializar envidiable y un cuerpo de tentación, regularmente me robaba de 4 a 5 sonrisas, un día la encontré fuera de la cafetería, la encontré en un bar hablamos un poco y me enseño a bailar un poco, quedamos de vernos al siguiente día, me había dicho que quería irse al sur con su novio, le dije que me daba mucho gusto aunque en verdad no lo sentía ya que no podría volverla a ver jamás.

Así que al otro día fui al cafecito para decirle que se quedara unos días más, que pensara bien lo que iba hacer, que no fuera tan egoísta y dejarnos sin ella, no se quería decirle tantas cosas, pero ella no llego, esa noche pregunte a la mesera que me atendió y al dueño del lugar y me dijo que no contesto el móvil ni se reportó, yo triste me retire del lugar, pero aun pensaba que algún día iba a regresar y así paso el tiempo, con el transcurso de los días yo ya tenía mi dialogo para cuando ella se apareciera y poderle decir que se quedara unos días más, pero pasaron 22 noches sin tener noticias de ella, yo ya pensaba seriamente en cambiar de lugar, ya la horchata caliente me tenía un poco harto, pero una noche me lleve una grata sorpresa, estaba lloviendo a cantaros, llegue un poco más tarde quizás una hora fuera de lo acostumbrado, estaba solo el lugar, no sé, se veía como cuando en las películas es el final indicado, pero cuando me senté ahí estabas tú, si me dijiste con una gran sonrisa:

Vane: Buenas noches Sr. ¿Le sirvo lo de siempre?
Yo: perfecto lo de siempre, Gracias.

Como se dieron cuenta no era Laura, ella era Vane, o bueno eso lo supuse por leer el distintivo que portaba en su uniforme, ella era de quien en verdad quería hablarles, solo que se atravesó Laura y ya saben, pero bueno, Vane era una mesera también, no se en verdad que tiempo tenia trabajando en el lugar pero era muy hermosa, quizás como una de esas chicas de la Perla Tapatía, tenía una sonrisa que embrujaba, pero sobre todo tenía una voz que bien podía hacerte viajar por el universo en solo 2 frases y por fin llego Vane con el pedido.

Vane: Aquí tiene Sr. Que tenga un buen provecho.
Yo: Gracias Vane, pero, perdón ¿Cómo sabes que era lo que yo siempre he pedido?
Vane: vaya no es cosa del otro mundo, desde que yo trabajo aquí usted siempre ha pedido horchata caliente y pastel de 4 chocolates, después escribe un rato y se va dejando el 16% de propina, aparte esa voz que tiene es complicado no reconocerla. (Sonriendo)
Yo: Vale gracias, no sabía que fuera tan predecible, ni tampoco pensé que me estuvieran investigando en el lugar donde conspiro contra el mundo (reí un poco)

Después de esa pequeña charla y por falta de clientes, Vane se sentó conmigo, charlamos por 2 horchatas calientes y una Tizana de Manzana con canela, quizás hubiera sido más tiempo pero el dueño nos dijo que ya era hora de cerrar, claro yo me lleve una grata sorpresa y en vez de pensar en no volver a ese lugar, me maldije un poco por no haber visto antes a Vane, lo bueno de esa noche es que la invite a salir, me puso como condición que fuéramos a un lugar de Salsa, claro yo no sé bailar pero quería estar con ella así que accedí, al siguiente día ella tenía su descanso y era Jueves que por cierto se abarrota ese lugar, me enseño a bailar un poco o mejor dicho hizo el intento, nos la pasamos bomba, el cachondeo de la salsa y nuestro interés nos fue acercando poco a poco esa noche, me enseño una mejor adicción que el tabaco y el alcohol, esa adicción eran sus labios, su cuerpo, su todo, no se cuánto nos acercamos esa noche, pero cuando reaccione habían pasado quizás dos años, jamás me ha gustado cuantificar en tiempo las relaciones, me gustaría más decirles fueron 374 disgustos, 2058 besos, 3574 caricias, 68 abrazos sinceros, 4 viajes, 700 tazas de café, 54 fiestas, 35 borracheras y un largo etcétera por eso mejor lo dejamos en años, hasta que un día llego apurada y me dijo:

Vane: Sabes, la verdad no estoy muy agusto, tu manera de celar es terrible, no sé, pensé que ibas a cambiar por el tiempo pero ya veo que no.
Yo: Dame una oportunidad, sabes pienso que un día te vas a ir y me vas dejar esperando, prometo cambiar un poco.


Ella esa noche me dio una oportunidad más, que en verdad no fue como tal, fueron un par de meses de sobre llevarnos, salimos muy poco en ese tiempo, incluso fueron más peleas que días, así que decidimos seguir cada quien con su camino, yo seguía yendo al cafecito, ella seguía siendo la mesera favorita, un día no sé, quizás  ella andaba muy de buenas y se sentó a platicar conmigo, platicamos tanto como si hubieran pasado años desde la última vez que nos vimos, ella me decía entusiasmada que estaba saliendo con un tipo buen mozo, yo le decía que mi acompañante era la soledad, pero bueno ella hablo casi todo el tiempo, me dijo que pensaba irse hacia el sur con su novio, que estaban planeando vivir juntos y en un tiempo tener hijos, claro con un nudo en la garganta y unas lágrimas le dije que le deseaba mucho éxito, aunque claro no era así, quería que ella se quedara conmigo, me regalo el ultimo abrazo que me dio, me dijo cosas dulces y agradeciendo mi comportamiento se despidió, yo pedí la cuenta y me fui, desilusionado, al otro día no fui al cafecito, me compre una botella de whisky y me senté en el parque tomándome mi botella, fumando mis cigarros y recordando lo que vivimos juntos, sus besos, sus caricias, las promesas de amor eterno y las discusiones que las dejamos en el olvido, tanto estaba recordándola que apenas me di cuenta cuando paso frente a mí, me saludo, me dijo que me fuera a dormir ya por que mañana era su despedida en el cafecito, iba a tocar un tipo trova e iban a vender un poco de alcohol, yo le dije que si, en cuanto me dio la espalda le revente la botella en la cabeza, la cargue hasta mi auto y tome rumbo a una casa que estaba pagando a las afueras de la ciudad, ahí le di un beso, la senté inconsciente y le platique de los planes que tenía con ella a futuro, claro ella quizás no entendía por qué aún estaba desmayada, cuando intento despertar le di el último beso, me reclamo del por qué lo hacía, saque mi 9mm y dispare en su cabeza, ya sé, no sé por qué lo hice pero sentí un gran alivio, mientras la cargaba en mis brazos le dije “cumplo con mi promesa que jamás me iba a separar de ti” la lleve al patio trasero y cave un hoyo, mientras la sepultaba recuerdo que dije “mira qué casualidad, ustedes dos trabajaban en el mismo lugar, y ahora están en el mismo lugar” quizás mi sarcasmo no les causo risa a Laura y Vane, porque ya estaban muertas, pero bueno no todo es tan malo, ahora estoy saliendo con MariJo, que es la otra mesera que trabajaba en el cafecito ahora me atiende en las mesas de área de fumadores, claro ante esto el dueño del Cafecito que es un Español, regularmente me hace burla con el comentario “Joder tío, que mala suerte has tenido, guapita que conoces, guapita que se va al sur y no regresa” yo solo le sonrió y le dijo, “así es, maldigo mi mala suerte”

Espero les guste, ahora no me lo pidieron de viva voz, pero una lectora me hizo el comentario del porque siempre terminaban igual mis escritos, no se quise variarle un poco, espero les guste.

jueves, 10 de octubre de 2013

¿Se puede?

"Solo disfruta el momento, no mires hacia atrás."

El chaval llevaba ya varios meses con esa pena en el alma, las cosas no habían salido como el las había planeado y ahorita estaba sufriendo por eso, las botellas vacías, un par de cambios de look, los constantes viajes y las minas de ocasión no habían podido mitigar el dolor, un jueves como cualquier jueves de otoño, esa mañana fría que quien no tenía a que salir mejor se quedaba en casa pero el chaval decidió salir, camino sin rumbo fijo, subió al colectivo a ver hasta donde llegaba, el en verdad estaba disfrutando tanto este día de descanso como nunca antes, dejo atrás los juegos de video, el dormir hasta que tuviera que pararse, pero ahora estaba solo con su soledad caminando por la ciudad, con una sonrisa que le regalaba a cada transeúnte en verdad disfrutaba el momento algo que no sucedía hace muchos años, paso a visitar a un par de amistades, anduvo en el centro en bici por un rato, hasta cuando cayó la noche, regreso a casa en el Subterráneo y a unas cuantas calles se paró en una cafetería pequeña, solo 5 mesas eran el mobiliario de la misma, se sentó pidió un café que era la especialidad de la casa y un pastel de 4 chocolates, estaba disfrutando tanto esos alimentos que no se dio cuenta que el lugar estaba lleno hasta cuando una chica se le acercó y le toco el hombro y le dijo:

Chica: Hey, disculpa, ¿te molestaría compartir la mesa con nosotras? Lo que pasa es que solo venimos a platicar con mi amiga.
Chaval: Seguro, no hay cuidado yo solo me tomo un café más y me voy, tomen asiento.

La chica iba acompañada de una amiga de ella, una vieja conocida del chaval, se dio cuenta cuando se le quedo viendo y ambos se dieron una sonrisa de cortesía, el chaval pidió un café más y una orden de trufas, les invito a las chicas y eso abrió las puertas para una gran conversación, no sé de qué hablaban pero lo hacían muy animados, congeniaron muy bien en la charla, tanto que se pasaron números de móvil y seudónimos de redes sociales, claro como era de suponer al despedirse se prometieron que no iba a ser el último café y así fue compartieron ese espacio durante 4 jueves más, cada vez se miraban más animados al hablar, aunque nunca profundizaban pero aun así se les veía muy felices y eso ayudaba al chaval que ya la suerte le estaba cambiando un poco.

Dicen que no hay quinto malo y bueno al chaval le tocaba trabajar ese día así que salió tardes y ya casi con una hora de retraso llego corriendo al lugar pero hubieran visto su cara cuando llego y vio que no estaban las chicas ya, quien sabe pasaron muchas cosas por su cabeza, así que decidió pedir un capuchino de crema irlandesa solo para mitigar un poco el frio, saco su móvil y pensaba llamarles hasta cuando vio la silueta de la amiga de la chica que le había hablado, vaya la chica de la sonrisa (le llamaremos mina), ella iba entrando al lugar un poco borracha, el chaval rápido acerco por ella y le pidió un brebaje que era en base a chocolate en agua con un poco de licor de cacao y unas especies más, la mina hacia comentarios un poco fuera de lugar cosa que no le extraño en lo más mínimo al chaval, ella despotricaba de las relaciones pasadas así que el chaval evito todo el show pago la cuenta y convenció a la mina de llevarla a su casa, la mina acepto, ya que no estaba muy lejos, eran 6 calles al norte del lugar, de ahí el chaval intento profundizar un poco con temas poco convencionales, vaya cosas que regularmente nadie platica, eso hasta cuando llegaron a fuera de la casa de la mina que invito a pasar al chaval y este se negó, prefirió decirle que sacaran unas sillas y platicaran ya que él quería fumar, la mina acepto, no se hubo cierta química ahí, el chaval seguía platicando de fantasmas, viajes astrales, vidas pasadas y ese tipo de temas sobrenaturales, la mina hacia pocas intervenciones, hasta parecía como si le entendiera a la perfección todo lo que él quería decir, vaya hasta cuando la mina se hartó de todo ese rollo y le planto un beso al chaval, un beso de esos que saben a agua salada, esos besos que con el alcohol te ayudan a sanar las heridas, uno de esos besos que solo se dan cuando se quiere callar a una persona, pero el chaval lo sintió como un beso de esos que hechizan y hasta cierto punto lo sintió familiar, como si antes ya lo hubieran hechizado con algún beso de ese calibre, los disfruto tanto el chaval que cuando se terminó al cabo de unos segundos se disculpó con la mina y le comento:

Chaval: Sabes, no vayas a malinterpretar, besas riquísimo pero creo que es hora de que me vaya.
Mina: ¿Te molesto?
Chaval: Al contrario me gustó tanto que prefiero guardarlo de recuerdo, además andas un poco tomada y no quisiera ser el típico patán que se aprovecha de una mina tan linda.

La mina solo sonrió y pensó que parecía buen tipo el chaval,  se despidió con otro beso y creo que este lo termino por enamorar, el chaval se fue caminando a casa pero con aires de triunfo, se fue con una sonrisa, esa sonrisa que delata por completo que uno está totalmente enamorado, pero vaya no quería hacerse muchas ilusiones, la mina estaba borracha y aparte no sabía si tenía pareja actual, así que se refugió en su casa e intentaba no admitir que estaba perdidamente enamorado, aunque eso no funciono mucho ya que termino haciendo una lista de las veces que piensa en ella, las veces que le acongoja el no saber si está bien o está mal y el tiempo que le ha invertido, así que mejor decidió dormir para soñar con la mina.

Su celular sonó cerca de las 6 de la mañana, una hora no acostumbrada para que el chaval se despertara ya que entraba a las 10 am, pero en vez de enojarse se puso contento al saber de quién era el mensaje y eso que aún no lo leía, pero bueno el mensaje era de la mina, que buscaba disculparse del chaval por el comportamiento del día anterior, aunque no se disculpaba por el beso eso lo dejaba claro, y lo invitaba a cenar, cosa que le pareció de maravilla al chaval y contestando el mensaje que no hubiera preocupación ya que le había gustado su comportamiento en ese estado de ebriedad, le acepto la cena y acordó pasar por ella a las 9 pm a su casa, así que el chaval, lavo su auto con esmero, lo limpio por completo, se dio una ducha como ya tenía tiempo que no se daba, se vistió de una manera elegante aunque casual ya que era viernes y era pecado ir formal a trabajar, la jornada laboral paso sin mucho preámbulo, lo que si dicen los números es que fue el día más productivo del chaval, cerca de las 8 recibió un mensaje de la mina, recordándole la cena y que le tenía una sorpresa, cosa que lo alegro y de inmediato salió del trabajo era viernes de quincena y estaba lloviendo a cantaros, el chaval estaba tan sumido en el enamoramiento que se olvidó por completo del tráfico, paso al super compro un par de botellas de vino, una charola de quesos y después paso a la cafería y compro un rico pastel de 4 chocolates, llego a la casa de la mina con retraso de 20 minutos, la mina estaba esperándolo fuera de su casa, el chaval llego y le saludo con un abrazo y un gran beso, parecían viejos conocidos, la sorpresa del chaval no fue tanto que eran los únicos dos para cenar, si no que la mina había hecho Lasaña y a él no le gustaba la comida italiana, pero bueno el chaval quería quedar bien y hasta un segundo plato comió, esto la mina lo vio como un detalle muy grande y se dedicaron a darse un gran placer después de la comida y las botellas de vino, hasta cuando fueron interrumpidos por el mensaje de su amiga, así que le dijo al chaval:

Mina: Sabes, mi amiga, la de la cafetería me dice que están en un bar que si queremos acompañarlos, no sé qué piensas, igual si no quieres podemos ir a comprar algo mas y seguir acá.
Chaval: me parece mejor la segunda opción, aunque si quieres ir al bar también podemos ir, pero si me preguntas me quedo con la segunda opción.

La mina y el chaval ya no salieron de casa, pasaron una noche bomba, pareciera que ninguno de los dos tenía un pasado, los dos se entregaban a sus bajos instintos y hasta cierto punto estaban culpando al amor .Al despertar sobre la mañana del sábado la mina empezó con la plática estando aun acostados:

Mina: Sabes, pensé que no iba a ser posible que volviera a confiar en un hombre.
Chaval: Pero bueno, tu mérito es que eres la culpable de esto, algo muy bueno.
Mina: Jamás pensé que volvería a sentir eso sabes, estoy confundida hace tanto tiempo que no la he pasado tan bien…
Chaval: Solo disfruta el momento, no mires hacia atrás.
Mina: Ya sé, pero bueno, la he pasado tan bien que no quiero arruinar el momento.

La mina y el chaval pareciera que estaban hechos el uno para el otro, se comunicaban por las miradas, se desnudaban con los besos, si los vieras, no solo se desnudaron de cuerpo, sino también de alma y quizás fue lo que los obligo a enamorarse, el chaval tomando un plumón de tinta permanente de buro, lo puso en el seno izquierdo de la mina y le dijo:

Chaval: Quizás, estas letras jamás digan todo lo que en verdad quiero decirte. (Esto decía mientras escribía un poema que empezaba en el seno de la mina y continuaba hacia abajo)
Mina: Eres muy lindo, pero bueno si te llegas a ir al menos me quedare con algo muy preciado tuyo. (Esto le decía mientras con el móvil le tomaba una foto cuando el chaval la utilizaba como hoja de cuaderno)

Todo iba tan bien, un par de rounds más en la cama hasta más o menos media tarde, recibió una llamada el chaval, se disculpaba con la mina, que hacia una mueca de desaprobación.

Mina: Y si, mejor te quedas un rato más.
Chaval: Perdón pero, debo de irme, me están pidiendo apoyo en el trabajo, lo siento, te parece mejor si regreso más tarde.

Se dieron un beso de antología, incluso los besos de telenovelas se insípidos en ese momento, se dieron un beso que podría decir que fuera como uno de los más grandes besos de la historia, pareciera que el chaval iría a la Luna para traérsela a la mina, pero con la incertidumbre si algún día regresara.

La mina se quedó tumbada en la cama saboreando ese gran beso y haciendo planes para un futuro inmediato mientras leía el poema que el chaval le había dejado, el por su parte mientras recibía su finiquito de la empresa y retiraba sus cosas de la oficina, solo señalaba aquella foto que lo ha acompañado los últimos 4 años, donde estaba el con una mina dándose un beso como los que dice Oceransky, termino de recoger sus cosas, apago su celular y se fue sin destino en especial rumbo al sur tenía mucho tiempo para viajar y un poco de capital también, la mina se quedó esperando y haciendo llamadas que nunca tuvieron una respuesta, el chaval al 4 día cuando andaba cerca de los 1,200 km de distancia prendió su celular, vio la cantidad de mensajes que había y reviso los correos, vaya no era nada nuevo para el chaval y no se sobresaltó por un correo de la mina, solo lo leyó con lágrimas en los ojos, el mensaje decía:

Mina: Que tal, sabes eres un grandísimo hijo de puta, no te lo digo porque otra vez te has ido, sino porque volviste a enamorarme, pareciera que todo lo haces adrede, siempre es lo mismo, me enamoras y te vas con otra mina, que te deja y entonces vuelves y repetimos el ciclo, que jodidos estamos, no sé si estoy enojada contigo o si estoy enojada conmigo, digo contigo porque me enamoras y te vas y conmigo porque pendejamente pienso que cada vez que regresas la historia será diferente, aunque actuemos como dos desconocidos y nos volvamos a conocer seguimos siendo los mismos a final de cuentas, no importa el lugar, la fecha o la compañía, pues seguimos haciendo lo mismo, tu actúas como yo quiero que lo hagas y yo me salgo del guion y me vuelvo a enamorar, pero bueno no todo es malo, me volviste a enamorar como desde la primera vez que me enamore de ti, así es la vida y ya sabes que te esperare con los brazos abiertos, así como dice el buen Joaquín Sabina “Cuando te hartes de amores baratos de un rato, me llamas”.


El chaval como era costumbre no contesto el mensaje, solo destapo una botella de whisky, encendió un cigarrillo y mientras tomaba directo de la botella veía la fotografía aquella que le ha acompañado durante todo este tiempo, donde esta con la mina dándose un beso como de los que dice Oceransky.

Bueno pues espero les guste, este post me lo pidió una gran amiga, espero te haya gustado y haya quedado como en verdad querías, aunque le pides peras al olmo queriendo historias de este calibre, un abrazo y Buena vibra.

viernes, 4 de octubre de 2013

Solo quería un beso

“…pero bueno la verdad solo estaba buscando un beso verdadero para seguir con mi camino, buscaba alguien que me diera un beso para que me hiciera inmortal…”

El chaval la conoció en una inusual granizada en pleno verano, fue la primera y hasta el momento la última en esa población, él iba manejando mientras se distraía cantando 19 días y 500 noches de Joaquín sabina, las intermitentes hacían tic tac, el acelerador apenas lo presionada, los cristales estaban tan empañados que casi no se veía al exterior, en eso el chaval paso por un Árbol grande y vio la figura humana de una persona como guareciéndose de la lluvia, el chaval acerco el auto, bajo la ventanilla y le pregunto:

Chaval: Sabes, voy rumbo a Santiago queda a 40 km te puedo dar un aventón para que no te mojes.
Mina: Vale muchas gracias, (subió al vehículo) me has caído del cielo, ya llevaba tiempo parada ahí esperando que pasara el ultimo colectivo.
Chaval: No pasa nada, aparte ¿quizás tu hubieras hecho lo mismo no? la granizada esta terrible, perdón me dicen “el Chaval”.
Mina: Hola a mí me dicen “la mina” y quien sabe eh, no sé si hubiera dado aventón a un tipo que tuviera ese sobre nombre (echo a reír)

El chaval y la mina eran dos personas que lo único que compartían es que los dos iban con el mismo lugar de destino, ella reía a cada frase del chaval quizás por nerviosismo, pero esa risa ayudaba a pasar mejor el rato dentro del auto cuando el cielo se estaba cayendo, el por su parte había tenido un mal día y con la compañía de ella estaba haciendo favorable el pésimo mal rato que había tenido, aparte de la buena vibra que emanaba la mina, ella era muy bonita.

Chaval: Gustas un chocolate, cuando yo tengo frio me como un chocolate. (Con la mano derecha le pasaba un kínder Delice)
Mina: Vale, gracias (alcanzando el chocolate). Y… ¿Qué haces por estos rumbos? No es tiempo para que vengan foráneos, acaban de terminar las vacaciones de verano recién.
Chaval: Pues mira, hoy por la mañana compre el Diario y al leer el horóscopo decía que tomara camino a un lugar lejano, porque ahí estaba mi destino…

La mina no pudo contener la risa y soltó una carcajada que omitió por completo el sonido que hacia el granizo al caer sobre el toldo del vehículo, lo miro sonriendo y comento.

Mina: Que bien, quizás yo sea el amor de tu vida, digo según lo que rezo el horóscopo de hoy (y le regalo una sonrisa)
Chaval: Que bueno que me lo dices, en verdad me alegra saberlo, yo pensaba que el horóscopo tenia referencia a un buen trabajo, pero veo que se ha equivocado y más bien era encontrar al amor de mi vida (y le regalo una sonrisa vacilona) ya sabes cómo son los horóscopos de imprecisos hoy en día.

La mina y el chaval siguieron con las preguntas y respuestas vacilando un poco, jamás se imaginarían este par de críos que su plática se convertiría en un pequeño guion, si no quizás estarían cobrando ya las regalías, el chaval solo tenía el destino momentáneo en Santiago, solo era pasar la noche por que en verdad él iba a 300 kilómetros adelante a una Exposición.

Chaval: Sabes si habrá hospedaje en Santiago por una noche, lo que pasa es que solo para dormir, tengo un largo camino para seguir.
Mina: Quizás si haya, pero por que no te quedas más tiempo, este fin de semana es el cierre de las fiestas patronales y sería bueno que te quedaras un par de noches.
Chaval: Que bien mira, estaría por pensarlo porque en 2 días inicia una expo donde debo de estar, y tu ¿eres de Santiago?
Mina: No soy de la capital, solo que hace unos años llegue acá y me he quedado, si gustas puedes quedarte en el hostal donde rento, siempre y cuando no vayas a robarte nada (quizás ahora si lo decía en serio)
Chaval: Vale te agradezco quizás si te tome la palabra porque para encontrar a esta hora hospedaje va a ser complicado.

 Llegaron por fin a Santiago la lluvia había cesado por completo después de casi una hora, pero para ellos fue un gran tiempo para conocerse, la mina lo instalo en cuarto de hostal donde rentaba y lo invito a salir a que conociera el pueblo, en la plaza frente a la iglesia, vendían una cantidad interminable de comida, había juegos mecánicos, unos cuantos juegos de azar, fuegos artificiales y la banda del pueblo amenizando con música de la región, todo esto era gracias a las festividades de la iglesia del pueblo, la mina y el chaval se dedicaron a probar un poco de platillo que vendían, estaban rendidos por el viaje y un poco por la comida por lo que decidieron sentarse a fumar un cigarrillo.

Chaval: Que buena elección has tenido, la comida súper rica, el lugar muy cálido, la fiesta es lindísima y sobre todo la compañía es inexplicable.
Mina: (sonrojándose) Muchas Gracias chaval, pero te lo dije este lugar era hermoso.
Chaval: Y a todo esto ¿A qué te dedicas?
Mina: Pues yo me encargo de traer gente a este lugar para que lo conozcan y tu ¿Qué haces para sobre vivir?
Chaval: Yo trabajo para una revista, yo me encargo de visitar lugares y escribir bien o mal del lugar, desde el camino, la estadía, la comida, la gente, si hay alguna festividad, de todo.
Mina: Mira que bien, sin querer te traje a este lugar para que lo conocieras.
Chaval: Es verdad y lo más extraño es como nos venimos a encontrar, aparte yo no tenía pensado hablar de este lugar, pero creo que tendré un buen artículo.

La mina y el chaval siguieron hablando de no sé qué cosa, pero estaban muy animados, el chaval de vez en cuando preguntaba acerca de las costumbres, de la comida típica de la región, hasta cuando se le ocurrió preguntar sobre una leyenda.

Chaval: oye y acá no ha pasado así nada espectacular, como no se una bruja, un chaneque o algo así.
Mina: Sabes acá hay una leyenda muy bonita, cuenta la historia que en un invierno vino un camión de una universidad de la capital a dejar juguetes, ropa, comida y sonrisas a un orfanato, vinieron por un fin de semana, se quedaron hospedados en el hostal donde estamos , dicen que cuando se fueron tenía unos minutos en la carretera cuando a una mina de turismo le dieron ganas de ir al baño y le dijo al chofer que se parara ahí que iba detrás de un árbol, así paso y mientras la mina cruzaba y llegaba al árbol una camioneta la embistió, era el presidente municipal que andaba muy borracho manejando, dice la gente que no vio el camión parado y tuvo que volantear por eso mato a la mina, la familia de la mina vino y la enterraron en el panteón de acá, dijo su madre que la mina le marco una noche antes diciéndole que era el lugar idóneo para su vida y su muerte, por eso habían tomado esa decisión, pero lo curioso es que dice la leyenda que se les aparece a los foráneos, muchos de ellos se han enamorado de ella, porque dicen que ella quería ser inmortal… Quizás esa historia te sirva para completar tu artículo.
Chaval: Es interesante, pero sabes, ¿hay algo que lo compruebe? No se la tumba de la mina o no sé, el presidente municipal estuvo en la cárcel.
Mina: no me crees verdad, pues mira el presidente huyo, pero mira mañana puedes ir al cementerio y entrando a mano derecha caminas, donde este la quinta tumba ahí te metes y más o menos a la mitad del predio ahí esta es una tumba de cantera rosada, tiene la foto de la mina y una pequeña historia de su leyenda enmarcada.
Chaval: Perfecto pero, ¿Me puedes acompañar?
Mina: deja veo por qué mañana tengo que estar muy temprano a 2 horas de acá, a las 8 am debo de estar para la charla informativa de los recorridos que damos en Santiago, pero si me desocupo antes te veo en el panteón.

La mina y el chaval se veían cada vez con más deseo, el chaval había sido enamorado por una gran sonrisa y un gran mina, ella le preguntaba de que era la expo el respondía que era una ganadera pero que tenía más historia Santiago que esa expo, la mina seguía hablando de cualquier cosa, hasta cuando el chaval le robo un beso, un beso de esos que saben a qué es el amor de tu vida, un beso de esos que salvan de la muerte, fue un gran beso, la mina se dejaba querer, y le regalo un beso del mismo calibre, la noche la pasaron bomba en el cuarto de la mina y a las 5 am el chaval fue a dejar a la mina a la central de autobuses improvisada que había en Santiago, regreso al hostal y sin dejar de pensar en la mina redacto el artículo, solo había dejado espacio para unas cuantas fotos y se echó a dormir por unas 5 horas, después salió al mercado que había para desayunar, tomo algunas fotos de la gente, el estilo de vida, de la arquitectura y después fue a almorzar, como no había llegado la mina decidió ir a buscar la tumba de la chica de turismo, que buena sorpresa a la entrada del cementerio se encontraba el cuidador, el chaval le cuestiono sobre a chica de turismo pensando que había sido una pequeña broma de la mina, pero no, el cuidador le relato de pi a pa la misma historia, comentándole que era muy valiente al querer visitar esa tumba ya que siempre amanece con flores frescas y a nadie se le ve pasar temprano, así que el chaval siguió las instrucciones y cuando estaba parado frente a la tumba con la cámara en mano, el chaval no podía creer lo que estaba viendo, llevo las manos a la cara y restregó sus ojos un par de veces, la cara de incredulidad era lo único que tenía, justo cuando estaba por decir algo, apareció la mina.

Mina: Lastima por ella, era muy bonita ¿no crees?, pero bueno al menos es una muy bonita leyenda.
Chaval: (tartamudeando) Eees Veeerdad, pero ¿Qué haces aquí?
Mina: Descansando, pero bueno la verdad solo estaba buscando un beso verdadero para seguir con mi camino, buscaba alguien que me diera un beso para que me hiciera inmortal.


La mina le dio un beso, el chaval cayo desmayado justo cuando la mina despego los labios de el… pero bueno no todo fue malo, al chaval le dieron una buena compensación monetaria por el artículo, la revista fue la más vendida a nivel nacional, eso jamás había sucedido en  los 45 años de la revista, y Santiago gracias a esa historia fue más conocido todos querían encontrarse con esa mina de la historia, el chaval estaba feliz, porque a pesar de lo económico el cada que escucha 19 días y 500 noches de Sabina recuerda cuando ayudo a que una alma siguiera su camino pero sobre todo recuerda que se enamoró de un fantasma y digo no en todas las vidas te enamoras de uno, sobre todo una fantasma tan hermosa….

sábado, 21 de septiembre de 2013

Repetir la misma historia

Ya se es complicado entender la diferencia entre una persona que debe estar en tu destino y una persona que está destinada a ti.

Recuerdo había llegado a una ciudad nueva por las cosas del destino, no sé por qué acepte trabajar ahí, quizás era por aquella leyenda que un día escuche decir a un taxista, “Ten cuidado porque cuando uno llega a esta ciudad, se queda a vivir toda la vida o si no, deja a su amor en estas calles” todo marchaba bien, comencé a trabajar y vivir en un lugar muy modesto, podía pagar algunos pequeños vicios, algunos pequeños problemas pero nada que no tuviera solución, después de unos meses vino mi primer cambio de residencia en la ciudad, me mude cerca de la zona de bares quizás más por comodidad que por otra cosa, pero con ello cambio mi suerte en las noches de farra aparte de salir del bar con una buena borrachera ocasionalmente salía con alguna mina de la mano, hasta pensaba que en verdad la nueva ciudad estaba haciendo méritos para que me quedara a vivir y hacer valida aquella leyenda, lo que estaba seguro es que mi vida había cambiado, quizás estaba viviendo la mejor etapa de mi vida en esa ciudad, así que decidí buscar otro empleo y no tarde mucho en encontrar otro que en apariencia eran menos funciones y más paga así que ni tarde ni perezoso lo acepte y con ello vino una nueva mudanza, aunque esta vez fue sobre la misma zona solo que en un lugar más decente, pero como todo llega más capital hay más conflictos y quizás esos eran los causantes de mis botellas de whisky vacías, hasta que un día me levante con el pie izquierdo, me desperté tarde, cuando me estaba bañando se acabó el agua caliente, mientras desayunaba pocos minutos antes de partir me tire el plato de cereal encima, me volví a cambiar y sin pensarlo tome las llaves del auto y empezó mi rutina, en un semáforo siento algo raro en mis pies oh rayos me di cuenta que traía un zapato de un modelo y otro totalmente diferente, mientras maldecía seguí manejando hasta que escuche un ruido estruendoso y de inmediato el volante del auto bailo, fue cuando me di cuenta que me había reventado un neumático, con el tiempo encima no me di tiempo de tratar con delicadeza el cambio de llanta, cuanto termine me di cuenta que mi camisa se había manchado un poco de los puños, llegue 20 minutos tarde al laburo y de inmediato vino la reprimenda laboral con la clara consigna que otro día tarde y no me daban la recontratación, así que como castigo me toco apoyar en la oficina.

El día iba tan malo que me di cuenta que en vez de traer un nudo Windsor traía más bien un tipo nudo chino, como el que se hace en los cordones un niñato que recién está aprendiendo a abrocharse los zapatos, el día pintaba para ser el peor día de mi historia después de mi nacimiento, pero eso cambio, recuerdo me toco brindarle la atención a una persona más, mi hora de comida se aplazaba unos minutos más, así que pensaba en hacerla rápido, hasta cuando vi que persona era, ella era una mina que se me hizo hermosa, traía poco maquillaje pero lo que mejor maquillaba su rostro era una sonrisa, una sonrisa tan linda que quizás el mismo diablo vendería su alma por una sonrisa de ese calibre, con esa sonrisa me olvide de todo, de mi mal día, de que tenía que comer, incluso olvide que estaba en un centro de trabajo, esa mina tenía cierta mística, no se sentía diferente aquel cubículo, no se sentía aquel estrés en el aire más bien se sentía como una vibra muy positiva, de manera inconsciente tarde más tiempo en la entrevista, no quería perder un minuto sin verla, quizás fue una de las mejores atenciones que he dado en la vida, hasta cuando por protocolo de mi boca salió un “si no tienes otra duda, solo restaría esperar mi llamada” ella asintió con un aire de triunfo y un ok, al salir ella yo de inmediato me fui a mi lugar a dejar los documentos y a sacar un cigarrillo, esa era la excusa perfecta para observarla aunque fuera a distancia, ella no se dio cuenta iba tan apresurada para llegar a la universidad que no volteo jamás hacia atrás si no quizás me hubiese pillado, recuerdo aun que cuando ella abordaba el Bus 45 yo solté entre dientes un Gracias.

Habían pasado algunos días, quizás 3 no recuerdo bien, me habían recontratado y eso era bueno porque aun tendría la oportunidad de volverla a ver, me regresaron a mis funciones anteriores y había regresado ese día temprano a la oficina, así que Salí a comer en un local de enfrente, mientras terminaba mi cigarro algo me dijo voltea a tu derecha y ahí estaba ella, se notaba un poco fastidiada, me acerque tímido y solo dije “hola que tal, ¿Qué haces por acá?” ella solo limito a contestar con la verdad “sabes me volvieron a marcar, ¿no sabes para qué es?” sabía que había sido un error de parte nuestra así que se lo dije e intente enmendar mi error invitándole a comer, cosa que se negó con la excusa de que llegaría más tarde a su clase de las 3 y se fue, así que en cuanto termine de fumar hice algo que no imagine jamás, la busque en una red social y le mande un correo, disculpando el incidente de la tarde y que me ponía a sus órdenes ante cualquier duda, quizás ese pequeño mensaje fue lo que obligo a que entabláramos ya conversaciones un poco más civilizadas.

Después de un tiempo empezamos a salir, quizás no era el príncipe azul que ella buscaba pero al menos le hacía mitigar la búsqueda, eso sí dejo claras las cosas desde el inicio con un claro “solo pongo una condición, prométeme que no te vas a enamorar” claro yo asentí aunque jamás prometí, porque no se digamos que yo ya estaba enamorado, en vez de verlo como una barrera lo tome como un reto, tenía una sensación de conquistarla, de luchar por ella, en ese momento pensé que ella estaba destinada a mí, que el destino había movido todo el universo para que nos encontráramos porque de otra manera jamás nos hubiéramos encontrado, lo que sucede después de tantos días de lucha, en una mañana fresca que daba un buen augurio por que regularmente no eran tan frescas, mientras esperábamos en mi auto el ingreso a su primer día, los astros se alinearon, le robe un beso, un beso de esos que saben a un gol de Pele en el mundial, sentí como cuando Gortari le hurto al país, como si hubiera cruzado la frontera norte después de semanas en el desierto, sentí como si el mundo se acabara y volviera a nacer, sentí como un acelerón de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos, como la explosión de Hiroshima, como el gol de Ribery en la champions, sentí que eso era un Antes y Después de cristo, me sentía en otro mundo, eso que muchos lo dictaminan como un simple beso yo lo sentí como una inyección de vida, aunque no paso mucho tiempo cuando dejo de tener ese gran efecto, días quizás meses o años, hasta cuando un día le dije, “sabes, me tengo que ir, he encontrado un mejor Laburo en otra ciudad” recuerdo que me dijo que no había problema, total me tenía que ir, así que nos vimos una vez más, y fue cuando la mina me dijo “¿y si mejor te quedas?” en el momento pensé que lo decía de broma, pero cuando vi a través de sus ojos me di cuenta que me lo decía con el alma, pasaron mil cosas por mi cabeza antes de poder darle una respuesta, quizás di la respuesta más pendeja en mi vida, de mi boca salió un “no, perdón pero, ya es tarde” la mina me vio con cara de decepción y aun así me regalo un beso, un beso con sabor del ultimo vaso de whisky, un beso con sabor de no sé por qué te tienes que ir, para mi ha sido el beso más rico de la historia, pero ni aun así, pudo con el corazón de este hombre de hojalata.

Pasaron los días hasta cuando tenía que marcharme, decidí demorar un poco mi llegada así que tome rumbo a unas playas, pensé que allá podía olvidarla, hasta supe que no podía mientras en la noche estaba tumbado en la arena viendo las estrellas, no se las veía intentando formar su rostro, le daba un trago a la cerveza y una fumada para hacer pequeñas pausas, hasta cuando una mina se acercó y me dijo “son muy lindas las estrellas verdad, aparte tienes suerte hoy hay lluvia de estrellas, cuenta la leyenda que si pides un deseo mientras hay lluvia de estrellas pero si en verdad lo pides con el corazón se te cumple” le dije “y tú crees en eso” ella se limitó con un “inténtalo, pero recuerda, pidas lo que pidas, no debes de cometer los mismos errores” solo le sonreí y le dije “vale, no tengo que perder, lo intentare” cerré los ojos muy fuerte y pedí mi deseo, estaba tan concentrado que s no fuera por las brasas del cigarrillo que me quemaron los dedos me hubiera quedado ahí tumbado, abrí los ojos y ya no estaba la mina, pensé que me había jugado una mala broma, como la del taxista, así que decidí irme a dormir pensando seriamente en aquel beso.

Me sobre salto al escuchar la alarma del celular yo solo refunfuñe “que chingados le pasa a esta alarma” y me fui directo a bañarme, mientras desayunaba tome el celular y vi que tenía varios mensajes, eran de aliento deseándome mucho éxito en mi nuevo empleo, los días pasaron y yo no me daba cuenta que pasaba hasta cuando, un día tuve una pésima mañana, se me había hecho tarde,  se me había caído el cereal, me había puesto zapatos impares, se reventó un neumático de mi auto, estaba pésimo el día, hasta cuando la vi, se me hizo conocida pero entendí que sucedía cuando me regalo aquella sonrisa, no había sido posible, me volví a enamorar, y ahí recordé las palabras de la chica de la playa, “no debes cometer los mismos errores” así que me dedique a volver a disfrutar a la mina, disfrutaba cada beso, cada caricia, cada palabra, hasta cuando le tuve que decir que tenía que irme, yo ya sabía su respuesta así que en cuanto termino de decir “y si mejor te quedas” de inmediato pensé en decirle, que me quedaba para ser felices los dos, que tomáramos por culo la vida, que fuéramos de estadio y picháramos las cervezas a los aficionados, que confesáramos a los bares por que íbamos a festejar nuestra unión, que detendríamos el tiempo de la ciudad para comunicarles que estaríamos juntos por el fin de los tiempos, que le prometería ser los más felices del mundo, todo eso imagine hasta cuando de mi boca salió un cobarde “no, perdón pero, ya es tarde” y de inmediato disfrute aquel beso, lo disfrute tanto como un condenado a muerte disfruta su última comida.

Al otro día pase a buscarla a su trabajo pero no hubo respuesta positiva, enojado conmigo más que con ella despotrique en su contra por medio de mensajes de texto, triste y derrotado me marche de ahí, volví hacer el mismo viaje a la misma playa con la intención de ver las estrellas, estaba puntual como recordaba con la misma marca de cerveza y de cigarrillos, pero ahora el cielo estaba nublado, intente cerrar los ojos para que apareciera aquella chica de la leyenda, pero no jamás llego, ahora si estaba decidido si volvería a tener otra oportunidad no iba a cometer los mismos errores, ni dejaría que la historia se volvería a repetir, pero no, no sucedió nada, así que me retire jurando que “nunca dejare que se suba de nuevo a mi auto, sin emprender una urgente huida” porque aunque ella no estaba destinada para mí, supe que el destino me había jugado una muy mala broma para dejarme muy mal parado…


Este post lo hice con la intención de que si alguien más tiene la oportunidad de repetir la misma historia lo piense dos veces antes de hacer lo mismo, tuve un par de motivos para hacerlo, entre ellos el que menos es fue que vi la peli de “el hombre que corría tras el viento” la otra razón quizás se los deje de tarea, les mando las mejores vibras, esperando que algún día a ustedes también les den un beso de esos que hacen volver a vivir…