lunes, 29 de octubre de 2012

y asi fue la primera vez que me enamore


Las 12:45 marcaba el celular, su cabeza daba mas vueltas que un trompo chillador, el aliento lo delataba un poco, el escenario era perfecto, en la cama estaba una mina bastante moza, el chaval tenia una sonrisa de esas delatadoras,  la mina pensaba que por fin había burlado al amor en los brazos de un amante de ocasión, el chaval educado, de aquellos que tienen el típico “noseque-que- que se yo” sobre todo tenia palabras de esas a las cuales ninguna mina se resiste, la mina lo observo y le dedico una sonrisa, el chaval le sonrió aun mas acompañado de un cálido Buenos Días al tiempo que testereo el buro en el cual se encontraba una rosa Roja, la cual tomo y le arranco un pétalo y lo froto sobre el cuerpo de la mina mientras le recitaba un poema de Neruda, la mina se sentía en el cielo y se dejaba querer, el chaval se había enamorado la gran sonrisa lo delataba, ahora su sonrisa y sus palabras no eran falsas como en ocasiones anteriores, la mina tuvo la fina intención de robarle unos besos y el chaval solo cedía, era un gran juego del cual cualquiera quisiera jugar, con los ojos cerrados y sus labios besando los de la mina, él se imaginaba con ella solos en una isla desierta, loa arena blanca y el mar azul turquesa, la mina seguía besándolo solo para no articular palabra, no quería ser presa de lo que llaman amor, el chaval triunfante se levanto de la cama sin dejar de mirar a la mina y diciéndole algunas palabras convertidas en poema, la mina solo le observaba, el chaval tomo unas hojas y empezó a recitar, eran las historias que el escribía, justamente en la segunda historia que se remontaba a unas paradisíacas playas del sur, ahí la mina le cuestiono acerca de la historia, pero eran preguntas con un sentido en especial, el chaval contestando como el, y no como el papel decía, a la mina se le iba borrando la sonrisa poco a poco, hasta cuando el chaval contesto “y así fue la primera vez que me enamore” he estado buscando aquella mina por algunos años, perdón que te hable de ella pero ella fue mi primer amor, aunque ella solo buscaba una aventura de esas de verano, y lo se antes de que me preguntes, ¿Por qué la buscas acá y no en el Sur que fue donde la viste? Pura deducción la mina se hospedaba en un hotel y en su mano derecha traía una Pulsera con la Leyenda UAG ella decía que era la de la suerte, el chaval tomo un cigarrillo y lo encendió, le dio una fumada de aquellas que imaginas que dirá algo importante, el rostro de la mina era un poema a la incredulidad, el chaval solo saco el humo y guardo sus palabras.


La mina comento, yo no escribo así como tu lo haces, solo que también me enamore la mina tomo un vaso vertió un poco de vodka y jugo de arándano lo adorno con 3 hielos, y contó 2 historias ficticias hizo una pausa tomo un poco de su bebida y le dijo, en un lugar el cual no recuerdo, conocí a un chaval muy extraño, el chaval traía una camisa azul con cuadros, un pantalón entubado y unos zapatos, traía lentes de pasta y una barba cerrada, parecería ser un hipster pero el lugar donde estábamos no es de hipsters era un lugar de salsa, me invito a bailar y te seré sincera no se por qué acepte, no bailaba tan mal pero ese no es el punto, bailamos y bebimos toda la noche, al terminar me acompaño al hotel y me dijo paso por ti por la Tarde descansa, yo solo atine a decirle si mi numero de habitación es el 222, me envió un beso y yo lo coloque en mi mejilla, me daba vueltas la cabeza y créeme que no era por el alcohol ni por haber bailado, no podía sacar al chaval de mi mente, al otro día puntual a las 6 pm me hablaron de recepción, y baje fuimos a ver una obra de teatro montada con muy bajos recursos pero muy buena obra, de ahí nos fuimos a un como bar pero de Trova y Blues una onda muy poética, después de charlar por un par de horas y la música en vivo de fondo me hacían sentir maripositas en el estomago, la música paro y el niñato que estaba tocando comentaba por el micrófono que regresaba en una hora, el chaval se paro y le pidió la guitarra prestada, cedió el niñato y el chaval me dedico una canción llamada “Zamba del Emigrante de Ismael Serrano” cerramos muy bien la noche, él era un tipo extraño, por que por las tardes me invitaba a contar cuentos en una placita de aquel lugar, y por las noches frecuentamos diferentes lugares, bares de todo tipo, Banda sinaloense, electro, y una onda media hipster, era muy extraño pero me gustaba estar con el, una noche regresamos aquel lugar de trova y contó una historia de amor, la cual tenia dedicatoria para otra mina según entendí, ese día me enfade un poco y  al otro día me cambie de hotel, no quería saber de él, era extraño lo quería pero lo odiaba, pasaron unos días y yo solo me limitaba a verlo de lejos mientras él contaba algún cuento, hasta que un día no lo vi mas.


Me dirigí al lugar de trova y pregunte por el, el gerente me comento con una sonrisa que el chaval se había marchado una noche anterior y había dicho que tenia que ir en búsqueda de una mina que lo había enamorado y me dio la dirección del hostal donde se quedaba, corrí esa noche a ese hostal, lo encontré llegando con una cajetilla de cigarros y unas cervezas en la mano, me invito a pasar, no se por qué lo hice, quería estar con el nadamas, el lugar era un cuarto un poco grande, pero me llamo la atención que tenia 2 cajetillas de cigarros con 2 cigarros nadamas y un par de latas de cerveza sin abrir, le pregunte acerca de ese suceso, ya que estábamos en un silencio bastante incomodo, el me comento que cada cajetilla era una mina y el numero de cigarrillos que ambas cumplían años en el mismo día, día 2 de algún mes, me dijo, si tu cumples en día dos, tu eres la indicada, yo evadí la pregunta como se hacerlo con un gran beso, terminamos fulminados, era la primera vez que me hacían el amor, al otro día me llevo a desayunar y me comento que tenia que seguir con su viaje, yo me volví a enfadar con el, pensé que me había utilizado, y desde ahí había jurado no volverme a enamorar, el chaval la veía a los ojos, abrió un cajón del buro y saco una pulsera se la puso a la mina, la mina sonrió pero comento, gracias pero esto no me pertenece, al chaval contra ataco, sé que eres tu, y te pido una disculpa  me sentí enamorado y cuando lo hago tiendo a huir, la mina solo lo beso pero con maldad, sonrió y dijo, si mi cumple es el día 2, por que no me buscaste, por que no hiciste nada por encontrarme!, el chaval contesto, te he buscado, he seguido mi camino pero me sentía jodido irme solo, conocí otras minas pero no eran tu, la mina comento, esta vez no te escapas, esta vez nos quedaremos juntos de por vida…


Paso lo que tenia que pasar la mina y el chaval tuvieron una gran vida juntos, 4 años pasaron y el destino les tenia preparada una sorpresa, tuvieron un accidente automovilístico y dejaron de existir, pero no así su amor, ya que cuenta la leyenda que se le ve en el centro de Zapopan tomados de la mano y haciendo travesuras a los enamorados.


Este escrito es muy especial para mí, me ayudo una mina súper linda que conocí el mismo día y que no la volvi a ver, fue en un Bus, el 52...

viernes, 12 de octubre de 2012

El destino del chaval


“…el destino pintaba para que el chaval saliera huyendo y regresara a su vida, buscar la manera de cambiar su forma de vivir, convertirse en todo aquello que él no quería, quizás era parte del futuro por eso siempre le disgustaba…”



El chaval vivía despreocupado el futuro era una palabra que no existía para el, solo se dedicaba a vivir el presente como si se fuese acabar el mundo y no existiera la rencarnación, tenia su novia,  estudiaba por las tardes, jugaba al futbol, era adicto a la tecnología, devorador de libros en el transporte publico y tenia la mala costumbre de escribir su vida en una pagina personal, así era su andar día tras día, no caía en la rutina por irónico que parezca, muchas veces incluso llegaba a imaginar que su vida se acabaría en un instante, antes de ser viejo y por supuesto antes de trabajar para empresas derechistas.


Después de un tiempo conoció a una mina, era muy linda, muy sociable, y con la misma perspectiva del futuro, los sueños los dejaba para la hora de dormir y la vida la vivía mientras estaba despierta, el chaval y la mina se vieron un día, no paso mucho digamos que solo el chaval se había enamorado, si enamorado como suele suceder en las películas románticas, tenia una sonrisa delatadora todo el día, los ojos pequeños ojos un poco brillosos, su mente solo servía para idear la manera de ver a la mina, sus sueños ahora estaban invadidos por ella, el futbol solo tenia una dedicatoria, dejaba de lado a García Márquez en sus libros para dejar pasar a Pablo Neruda, la escuela no entraba en planes , dejaba de escribir sobre su vida ahora lo hacia en escribir sobre aquella mina, se vieron pocas veces hasta que un día el chaval confundido o mejor dicho enamorado, le soltó una pregunta ¿Qué somos? La mina se limito a verlo a los ojos…


El destino tenia escrito una respuesta que el no tenia en cuenta, el destino pintaba para que el chaval saliera huyendo y regresara a su vida, buscar la manera de cambiar su forma de vivir, convertirse en todo aquello que él no quería, quizás era parte del futuro por eso siempre le disgustaba, el destino lo puso de frente con la clara consigna de no ver a la mina hasta después de un tiempo, y después se repetiría la historia, para convertirlos en dos amantes, de esos amantes de años, de historias nuevas cada día, buscando aquel momento idóneo para huir esta vez juntos, y con eso ponerle fin al inicio de su historia…

lunes, 1 de octubre de 2012

JUGANDO CON EL DESTINO O ¿TOMANDO DESICIONES?


 Aquel día llevaba prisa, o bueno eso me hacía yo mismo creer en mi imaginación, para llegar a una cita que tenía pendiente y que gran pesar llevaba desde días anteriores. La cita me había dejado atónito al recibirla mediante una carta de la empresa, día tras otro en esa misma semana tan solo se llevaba mis dudas las noches ante el poco sueño que a veces tenía.

Por las noches mis pensamientos viajaban hasta llegar a ese día, y el miedo invadía mi ser. Podría congelarme ante una decisión que pareciera insignificante pero que pocos podría comprender el peso que tenía.

Trabajaba y me retiraba, llegaba a mi casa y por más que salía e incluso platicaba de mis interrogantes mi ser era el que no quería estar convencido ante los ánimos que mis amigos me daban. 

Siempre mi mente observaba a las estrellas o al infinito, donde fuera lejos del lugar que estaba para buscar dentro de otros parámetros el uno aliento y ganas que necesitaba, las mías.

Estaba justo entonces en aquel día bañándome y perdiendo el tiempo antes de llegar a la cita. Me desperté como lo acostumbrado y use un traje de los que más me gustaba. Active el gps antes de partir y en el punto de reunión justo en el kilometro 76, ahí se encontraría mi enfrentamiento.

Salí de la ciudad a una velocidad considerable, tratándome de frenar yo mismo para volver a analizar y detenerme a poder verme en el tiempo que transcurría. Me puse unas gafas oscuras y decidí dejarme llevar por las pocas curvas que tenía la carretera y mejor puse énfasis en el manejo y juego de mi carro dentro del asfalto.

El sol en su máximo esplendor tan solo hacía que sudara mi frente de una manera incontrolable, igual que el primer día en el que me presente en una empresa.

-¿A dónde quieres llegar?- recuerdo fueron las primeras palabras del Director de la empresa, ante mi cara de asombro y mi frente sudorosa que tenía ese día.

Aun lo recuerdo y empiezo a carcajearme, cuando con una incertidumbre me pare en su oficina y pedía tan solo un empleo, sin saber que dentro de esa empresa conseguiría algo más que un solo empleo en el que me usarían, como se usa cualquier cosa que se usa en esta vida.

Por supuesto no podría faltar una canción suave de rock mientras viajaba. Con melodía suave y una letra medio depresiva, tan solo me arrancaba sonrisas en lo que aceleraba mi carro. La razón ninguna, el motivo sin apariencia, pero los ánimos que me ponía era lo único por lo que se me ocurría la traía dentro del playlist de viaje.

Justo a la mitad de viaje y en el territorio de mi gran país llegue a la parte más difícil del lugar, justo a una terracería donde ninguna señal de vida había. El presentimiento de que algo pasaría me invadía y justo en el momento que parecía había librado cualquier incertidumbre de que algo extraño pasaría, me quede a la mitad de la nada con la llanta ponchada de mi carro.

Después de patear la llanta mil veces y maldecir debajo de los rayos del sol, tome calma y hable a una asistencia técnica, para que tan solo me brindaran algo que tan irónicamente me faltaba, una herramienta.

A la mitad de a nada y justo en uno de los campos que estaban a la orilla de la carretera un señor ya grande con un menor se encontraban viendo unos frutos que brotaban de la tierra. Me decidí acercarme y pedir ayuda para evitar el paso del tiempo que ahora sentía estaba pasando tan de prisa.

Al llegar corriendo de la carretera y con el cansancio de haber estado debajo de los rayos del sol mis palabras fueron confusas:

-¿Podría brindarme ayuda?- Le dije a la persona más grande, la cual tenía toda su atención en un fruto que brotaba de la tierra y tenía sobre sus manos para enseñarle al menor.

Sin embargo si tomarme en cuenta las palabras del viejo tomaban y seguían su camino con la atención del niño y ahora mía para poder entenderle.

-Toda la naturaleza tiene el cálculo exacto, no hace nada si meditarlo y brindarlo… Este fruto no es fruto, hasta que no le llega su hora y muy importante es saber que para ello tuvo un proceso paulatino y bien exacto…No podemos forzar a la naturaleza que nos de algo que no es o simplemente que aún no es…- Y así con esas últimas palabras el niño se dispuso a llevarse un pequeño fruto mientras con sus dedos removía la tierra que en éste se contenía.

Nos alejamos para tomar descanso cerca de una palapa improvisada que tenía y mientras compartíamos algunas palabras en lo que tomábamos un poco de agua. A lo lejos ya observaba como llegaba la ayuda que ya antes había solicitado.

Deje todo a un lado y sin prestar atención me enfoque en mi destino, tan solo le agradecí al señor ya adulto por su ayuda y palabras brindadas para de nuevo emprender mi camino.

Casi media hora tarde de retraso ya afuera del estacionamiento en la fábrica a la que iba a llegar, observe en el vidrio de mi asiento el reflejo mío en el, para acomodarme la corbata y el traje antes de poder pasar ante el Consejo de la empresa.

Al entrar el consejo tripartito estaba en la mesa esperando la respuesta de la pregunta que ya anteriormente me habían formulado. Las tres personas enfrente de mí con sus respectivos puntos de vista tan solo observaban cada uno de mis movimientos, y mientras observaban lo que iba a decidir con mi mirada podía entenderlos y analizarlos.

Era claro que el entrar al círculo de poder no sería fácil, tan solo requería de ver los elementos que lo conformaban, los cuales a cada movimiento trataban de dominarme, poniendo los ojos entre duda como esperando saber si sería capaz de poder con la nueva responsabilidad que iba a traer mi pronunciamiento.

Tan solo decidí callar mejor y levantarme de la mesa, al ver que me retiraba los accionistas me pidieron una respuesta.

-Para que responder si saben que soy el indicado, todos ustedes creen en los imposibles, y lo seguirán haciendo, hasta que conozcan mi historia. Tardaré en escribirla pero no por ello dejaré que en mi escritura llegue a componerla lo imposible.- con un nudo en la garganta, tan solo observaba como me miraban con gran confusión y a la vez admiración.

Salí de la sala de juntas y pedí a mi nueva asistente me llevará una taza de café a mi despacho. Justo detrás de ese escritorio esa misma tarde empecé a escribir una historia con el ánimo de superar las barreras de lo imposible.

Y si ahora lo imposible para mí era inexistente, ni siquiera su pronunciamiento me ponía a temblar cuando firme por primera vez un documento de la empresa, aquel que me daba el poder de cambiar la visión de hasta los más incrédulos.