lunes, 10 de diciembre de 2012

Lo único que no me gustaría es pensar en una mina en especial


"lo único que no me gustaría de esa situación, es pensar en una mina en especial"

Mientras observo como aquel balón se dirige hacia mi cara, solo me vienen imágenes de aquello que fui, pasa tan rápido el tiempo, que caso tiene vivir durante años nalga si al final del túnel bastaran unos segundos para ver toda tu vida, me preocupaba por tanto y por nada, quizás quería solo ser recordado, creo que lo mas horrible es creer que en el olvido hay un espacio para mi, mi pasado tan obscuro como la noche mi presente tan aburrido como las olas de mi café, tantas veces soñé con tener una vida, pero no se si el sacrificio es para mi o para los demás, quizás muchos están pendientes para verme caer, quizás verme no realizar mis sueños para por fin decir que me he equivocado, quizás no sea la persona mas original del mundo pero lo que si es que soy de esas personas que no suelen ocupar el presente de muchos, muchas personas hablan muy mal de mi y no los culpo, la gran mayoría tienen razón, me intriga demasiado que dirán esas personas cuando me muera y estén en mi funeral, me intriga saber que pasara el día de mañana cuando este panque termine de ser comido, ¿que es la vida?, ¿que es la muerte?,¿ que es el presente?, ¿que es el pasado? y por su puesto ¿Qué hace aquella chica de ojos marrón esta noche? Quizás esta pensando que yo la estoy recordando o quizás esta haciendo un café y pensando si yo estoy haciendo lo mismo, pfff que complicada es la vida…

Hola soy … que importa quien sea, quizás muchos de ustedes me hayan visto en cualquier lugar, o algunos otros me han leído con anterioridad, otros tantos desconocerán por completo de mi persona, hoy no escribo sobre la mina y el chaval, quizás sea el momento oportuno para presentarme y algún día llegue a ser alguien famoso, woooow que seria de mi vida si yo fuera famoso, si saliera en Televisión y en entrevistas en la radio, algunos Video Blogs en YouTube, tener mi pagina oficial y no mames Que puta hueva! No creo que yo no seria feliz siendo ese tipo de persona, me gusta demasiado vivir en el anonimato, me gustaría pensar en decirte que te quiero, que fue un error haberte dejado ahí esperándome, lo único que no me gustaría de esa situación, es pensar en una mina en especial, pfff ¿porqué tengo que ser tan cuadrado en las despedidas?, ¿porque sigo actuando de la misma manera?, ¿porqué anhelo tener algo que no es mio?, ¿porqué cuando consigo un logro se m hace muy aburrido y termino por dejarlo?, no se por qué termino por hablar de mi como si fuera una catarsis, por que busco un lugar como Costa Rica para vivir y no un Estados Unidos de América del Norte, por que sonrió cuando veo a una persona triste en la calle solo para ver si puedo contagiarle y sacarle la única sonrisa del día, sabes me gusta sonreír aunque no lo hago nada bien, pero me siento bastante bien, quizás no tenga la llave de la felicidad pero creo que no me importa por que soy feliz con saber que pienso que algún día pueda convertirme en un oso, si un oso que come Tiranosaurio Rex por las mañanas, sueño con algún día dejare de cobijarme con el frío y empezare a cobijarme con una cobija, sé que ese día seré como cualquier otro, que vive importándole lo que siga, y claro yo no vivo tratando de impresionar al mundo yo soy elegante todos los días, con mi cara seria y mirada “Tumba Calzones”, sin corbata ya también sin barba ah y también un poco sinvergüenza que le gusta preguntar a los demás sus sueños, y con esos sueños yo sueño que algún día los haré realidad con una maquina de sueños, me gusta tanto escribir como hoy, total ese balón fue directo a mi cara, mi mano derecha alcanzo acertar y evitar aquella inminente caída, aquel gol que nunca fue cantado,  escribir tanto que al final escribo para decir nada…

sábado, 17 de noviembre de 2012

En esta Ocasión


En esta ocasión extrañe tu cabello, tus ademanes, tu rostro, tus facciones, sobre todo esa forma tan peculiar de decirme que soy muy diferente a lo que aparento.

En esta ocasión me di cuenta que no importa tan necio que sea, ahora si te doy la razón, soy un pendejo por haberte dejado ahí y pensar que cuando regresaría me esperarías con los brazo abiertos.

En esta ocasión esta cerveza artesanal, este bar de buena monta y ese acento Jalisquillo de los clientes me recuerdan cuanto te tuve en mis brazos, cuando besaba tus labios justo como aquel chaval besa aquella mina, pero sobre todo recuerdo cuando pude desnudar tu alma, tu corazón.

En esta ocasión te vuelvo a dar la razón y reconozco que no hablabas por hacerlo, sobre todo cuando me comentaste que no me fuera a enamorar, pero sabes fue muy bueno, hiciste sacar lo peor de mi, me hiciste volver a esta ciudad con la ilusión de verte como cuando de chaval esperaba el día de Reyes.

En esta ocasión podre decirte que estoy abatido, que tu indiferencia fue peor que un Vete a la chingada, no me haré la victima por que no es así, sé que me merezco mas que eso, merezco saber que tus sonrisas ya no las provoco yo, que ya no huirás conmigo, que en tus pensamientos ya no aparezco, que esos besos ya no son míos, que no me quieres ni dirigir la palabra, que me dolió mas perderte que haber dejado esta gran ciudad.

En esta ocasión me doy cuenta que escribiendo estas líneas no es nada cool recordarte cuando tu ya no sabes ni quien soy, me doy cuenta que la vida me ha cambiado desde que te conocí y desde ese momento empecé a extrañarte tanto como lo hago hoy, que regrese acá, me di cuenta que estoy pagando factura, creo que este escrito jamás lo leerás y creo que es mejor, ya que si lo lees volverás a sonreír y dirás Te lo dije…

Al rescatar este escrito que lo hice en el reverso del Boleto del museo de la ciudad de Guadalajara, recordé muchas cosas desde aquel bar, desde el primer día que la vi, hasta el ultimo día que pude verla, coincido que la imagen del final, cuando la conocí leía ese libro, sé que les vale madre pero solo es para decirles, el amor es anti pendejos! Así que si son pendejos como su servidor, Eviten enamorarse, gracias infinitas estimados acompañantes en este nuevo viaje de locura…




domingo, 4 de noviembre de 2012

Memorias Jalisquillas Parte I


Levantando mis pasos me doy cuenta de que fue la mejor decisión el haberme ido de acá, todos han crecido, las cosas van mejor que cuando yo estaba o las hacia, lo mejor de todo de verlos es que sonríen, que se burlan de la vida, que ríen, que aun siguen dando pasos adelante, que poco a poco van cumpliendo sus metas, escuchar sus alegrías, sus temores, sus decepciones; también es muy bueno sentir esos cálidos abrazos con aroma de “que bueno que volviste”, tener esas conversaciones con sabor a “vuelve pronto”, aprovechar ese tiempo y decir salud, les agradezco  que me sigan dando la oportunidad de seguir a su lado, de seguirlos conociendo así como lo hago de estas tierras, también sé que por muchos no soy muy bien recibido y creo que eso es muy bueno, ¿Por qué? Quizás sea parte del equilibrio, parte de su esencia la llevo en mis bolsillos, así como también me llevo algunas míticas expresiones “saaaabe”, “Dogos”, “Bien Mucho” “el verbo ocupar en todas sus expresiones” y un sinfín mas,  es bueno saber que muy a pesar de lo que fui, de lo que soy y seré siguen estando y contando conmigo…
Centro de Zapopan, Jalisco



Viendo el horizonte como algún pirata en altamar, vuelvo a la realidad, fue como un viaje astral sabia que no lo era por que sentí la humedad en mis pies que pisaban aquella arena, echo un vistazo y veo de todo, desde los niños jugando dentro del agua, los turistas paseando con su tejuino y nieve de limón, los novios dándose unos picos, los buchones que ya traen la banda, solo prefiero observar, a pesar de que vine muy pocas veces acá, deje parte de mi ser, deje muchos recuerdos, la primera vez que anduve acá vine con una gran amiga, platicamos sobre el pasado, lo que vivíamos y lo que venia, acompañados de unos mojitos, nos toco el síndrome del Japonés (así ya saben tomando bien muchas fotos) pasando un Sábado súper agusto, en una segunda ocasión vine con mi prima y compañeros de la oficina, sin planearlo, solo fluyo, unas cervezas y destilamos la hueva total, en una tercera ocasión fue entre semana, sin planearlo, por la tarde, con una gran mina, una mina que me traía (muy pendejo) bastante enamorado, recuerdo esa fue la primera ocasión que hui, una multa toco, pero no importo quería estar con ella en este gran lugar mítico, esa vez me enseño a conocerme, me enseño a confiar en ella, igual platicando en este lugar desnudándonos el alma, unas cervezas también fueron testigos así como aquel gran atardecer, la otra ocasión que vine fue con mi familia, presumí estas tierras a mi gente que vino a visitarme, comimos en un restaurante de ahí, y bueno nos toco muchísima gente, recuerdo que nos la pasamos muy bien, y sobre todo les gusto el lugar, la ultima vez que vine acompañado fue con mi prima y una amiga, destilamos la cruda y un poco de hueva y unas cervezas nos hicieron compañía en aquella tarde calurosa, en fin en este malecón le tengo un gran cariño y respeto, acá en Chapala me enseño muchas cosas por ejemplo ver detrás de ese gran horizonte pero sobre todo me enseño a conocerme un poco mas…
Malecón de Chapala, Jalisco

lunes, 29 de octubre de 2012

y asi fue la primera vez que me enamore


Las 12:45 marcaba el celular, su cabeza daba mas vueltas que un trompo chillador, el aliento lo delataba un poco, el escenario era perfecto, en la cama estaba una mina bastante moza, el chaval tenia una sonrisa de esas delatadoras,  la mina pensaba que por fin había burlado al amor en los brazos de un amante de ocasión, el chaval educado, de aquellos que tienen el típico “noseque-que- que se yo” sobre todo tenia palabras de esas a las cuales ninguna mina se resiste, la mina lo observo y le dedico una sonrisa, el chaval le sonrió aun mas acompañado de un cálido Buenos Días al tiempo que testereo el buro en el cual se encontraba una rosa Roja, la cual tomo y le arranco un pétalo y lo froto sobre el cuerpo de la mina mientras le recitaba un poema de Neruda, la mina se sentía en el cielo y se dejaba querer, el chaval se había enamorado la gran sonrisa lo delataba, ahora su sonrisa y sus palabras no eran falsas como en ocasiones anteriores, la mina tuvo la fina intención de robarle unos besos y el chaval solo cedía, era un gran juego del cual cualquiera quisiera jugar, con los ojos cerrados y sus labios besando los de la mina, él se imaginaba con ella solos en una isla desierta, loa arena blanca y el mar azul turquesa, la mina seguía besándolo solo para no articular palabra, no quería ser presa de lo que llaman amor, el chaval triunfante se levanto de la cama sin dejar de mirar a la mina y diciéndole algunas palabras convertidas en poema, la mina solo le observaba, el chaval tomo unas hojas y empezó a recitar, eran las historias que el escribía, justamente en la segunda historia que se remontaba a unas paradisíacas playas del sur, ahí la mina le cuestiono acerca de la historia, pero eran preguntas con un sentido en especial, el chaval contestando como el, y no como el papel decía, a la mina se le iba borrando la sonrisa poco a poco, hasta cuando el chaval contesto “y así fue la primera vez que me enamore” he estado buscando aquella mina por algunos años, perdón que te hable de ella pero ella fue mi primer amor, aunque ella solo buscaba una aventura de esas de verano, y lo se antes de que me preguntes, ¿Por qué la buscas acá y no en el Sur que fue donde la viste? Pura deducción la mina se hospedaba en un hotel y en su mano derecha traía una Pulsera con la Leyenda UAG ella decía que era la de la suerte, el chaval tomo un cigarrillo y lo encendió, le dio una fumada de aquellas que imaginas que dirá algo importante, el rostro de la mina era un poema a la incredulidad, el chaval solo saco el humo y guardo sus palabras.


La mina comento, yo no escribo así como tu lo haces, solo que también me enamore la mina tomo un vaso vertió un poco de vodka y jugo de arándano lo adorno con 3 hielos, y contó 2 historias ficticias hizo una pausa tomo un poco de su bebida y le dijo, en un lugar el cual no recuerdo, conocí a un chaval muy extraño, el chaval traía una camisa azul con cuadros, un pantalón entubado y unos zapatos, traía lentes de pasta y una barba cerrada, parecería ser un hipster pero el lugar donde estábamos no es de hipsters era un lugar de salsa, me invito a bailar y te seré sincera no se por qué acepte, no bailaba tan mal pero ese no es el punto, bailamos y bebimos toda la noche, al terminar me acompaño al hotel y me dijo paso por ti por la Tarde descansa, yo solo atine a decirle si mi numero de habitación es el 222, me envió un beso y yo lo coloque en mi mejilla, me daba vueltas la cabeza y créeme que no era por el alcohol ni por haber bailado, no podía sacar al chaval de mi mente, al otro día puntual a las 6 pm me hablaron de recepción, y baje fuimos a ver una obra de teatro montada con muy bajos recursos pero muy buena obra, de ahí nos fuimos a un como bar pero de Trova y Blues una onda muy poética, después de charlar por un par de horas y la música en vivo de fondo me hacían sentir maripositas en el estomago, la música paro y el niñato que estaba tocando comentaba por el micrófono que regresaba en una hora, el chaval se paro y le pidió la guitarra prestada, cedió el niñato y el chaval me dedico una canción llamada “Zamba del Emigrante de Ismael Serrano” cerramos muy bien la noche, él era un tipo extraño, por que por las tardes me invitaba a contar cuentos en una placita de aquel lugar, y por las noches frecuentamos diferentes lugares, bares de todo tipo, Banda sinaloense, electro, y una onda media hipster, era muy extraño pero me gustaba estar con el, una noche regresamos aquel lugar de trova y contó una historia de amor, la cual tenia dedicatoria para otra mina según entendí, ese día me enfade un poco y  al otro día me cambie de hotel, no quería saber de él, era extraño lo quería pero lo odiaba, pasaron unos días y yo solo me limitaba a verlo de lejos mientras él contaba algún cuento, hasta que un día no lo vi mas.


Me dirigí al lugar de trova y pregunte por el, el gerente me comento con una sonrisa que el chaval se había marchado una noche anterior y había dicho que tenia que ir en búsqueda de una mina que lo había enamorado y me dio la dirección del hostal donde se quedaba, corrí esa noche a ese hostal, lo encontré llegando con una cajetilla de cigarros y unas cervezas en la mano, me invito a pasar, no se por qué lo hice, quería estar con el nadamas, el lugar era un cuarto un poco grande, pero me llamo la atención que tenia 2 cajetillas de cigarros con 2 cigarros nadamas y un par de latas de cerveza sin abrir, le pregunte acerca de ese suceso, ya que estábamos en un silencio bastante incomodo, el me comento que cada cajetilla era una mina y el numero de cigarrillos que ambas cumplían años en el mismo día, día 2 de algún mes, me dijo, si tu cumples en día dos, tu eres la indicada, yo evadí la pregunta como se hacerlo con un gran beso, terminamos fulminados, era la primera vez que me hacían el amor, al otro día me llevo a desayunar y me comento que tenia que seguir con su viaje, yo me volví a enfadar con el, pensé que me había utilizado, y desde ahí había jurado no volverme a enamorar, el chaval la veía a los ojos, abrió un cajón del buro y saco una pulsera se la puso a la mina, la mina sonrió pero comento, gracias pero esto no me pertenece, al chaval contra ataco, sé que eres tu, y te pido una disculpa  me sentí enamorado y cuando lo hago tiendo a huir, la mina solo lo beso pero con maldad, sonrió y dijo, si mi cumple es el día 2, por que no me buscaste, por que no hiciste nada por encontrarme!, el chaval contesto, te he buscado, he seguido mi camino pero me sentía jodido irme solo, conocí otras minas pero no eran tu, la mina comento, esta vez no te escapas, esta vez nos quedaremos juntos de por vida…


Paso lo que tenia que pasar la mina y el chaval tuvieron una gran vida juntos, 4 años pasaron y el destino les tenia preparada una sorpresa, tuvieron un accidente automovilístico y dejaron de existir, pero no así su amor, ya que cuenta la leyenda que se le ve en el centro de Zapopan tomados de la mano y haciendo travesuras a los enamorados.


Este escrito es muy especial para mí, me ayudo una mina súper linda que conocí el mismo día y que no la volvi a ver, fue en un Bus, el 52...

viernes, 12 de octubre de 2012

El destino del chaval


“…el destino pintaba para que el chaval saliera huyendo y regresara a su vida, buscar la manera de cambiar su forma de vivir, convertirse en todo aquello que él no quería, quizás era parte del futuro por eso siempre le disgustaba…”



El chaval vivía despreocupado el futuro era una palabra que no existía para el, solo se dedicaba a vivir el presente como si se fuese acabar el mundo y no existiera la rencarnación, tenia su novia,  estudiaba por las tardes, jugaba al futbol, era adicto a la tecnología, devorador de libros en el transporte publico y tenia la mala costumbre de escribir su vida en una pagina personal, así era su andar día tras día, no caía en la rutina por irónico que parezca, muchas veces incluso llegaba a imaginar que su vida se acabaría en un instante, antes de ser viejo y por supuesto antes de trabajar para empresas derechistas.


Después de un tiempo conoció a una mina, era muy linda, muy sociable, y con la misma perspectiva del futuro, los sueños los dejaba para la hora de dormir y la vida la vivía mientras estaba despierta, el chaval y la mina se vieron un día, no paso mucho digamos que solo el chaval se había enamorado, si enamorado como suele suceder en las películas románticas, tenia una sonrisa delatadora todo el día, los ojos pequeños ojos un poco brillosos, su mente solo servía para idear la manera de ver a la mina, sus sueños ahora estaban invadidos por ella, el futbol solo tenia una dedicatoria, dejaba de lado a García Márquez en sus libros para dejar pasar a Pablo Neruda, la escuela no entraba en planes , dejaba de escribir sobre su vida ahora lo hacia en escribir sobre aquella mina, se vieron pocas veces hasta que un día el chaval confundido o mejor dicho enamorado, le soltó una pregunta ¿Qué somos? La mina se limito a verlo a los ojos…


El destino tenia escrito una respuesta que el no tenia en cuenta, el destino pintaba para que el chaval saliera huyendo y regresara a su vida, buscar la manera de cambiar su forma de vivir, convertirse en todo aquello que él no quería, quizás era parte del futuro por eso siempre le disgustaba, el destino lo puso de frente con la clara consigna de no ver a la mina hasta después de un tiempo, y después se repetiría la historia, para convertirlos en dos amantes, de esos amantes de años, de historias nuevas cada día, buscando aquel momento idóneo para huir esta vez juntos, y con eso ponerle fin al inicio de su historia…

lunes, 1 de octubre de 2012

JUGANDO CON EL DESTINO O ¿TOMANDO DESICIONES?


 Aquel día llevaba prisa, o bueno eso me hacía yo mismo creer en mi imaginación, para llegar a una cita que tenía pendiente y que gran pesar llevaba desde días anteriores. La cita me había dejado atónito al recibirla mediante una carta de la empresa, día tras otro en esa misma semana tan solo se llevaba mis dudas las noches ante el poco sueño que a veces tenía.

Por las noches mis pensamientos viajaban hasta llegar a ese día, y el miedo invadía mi ser. Podría congelarme ante una decisión que pareciera insignificante pero que pocos podría comprender el peso que tenía.

Trabajaba y me retiraba, llegaba a mi casa y por más que salía e incluso platicaba de mis interrogantes mi ser era el que no quería estar convencido ante los ánimos que mis amigos me daban. 

Siempre mi mente observaba a las estrellas o al infinito, donde fuera lejos del lugar que estaba para buscar dentro de otros parámetros el uno aliento y ganas que necesitaba, las mías.

Estaba justo entonces en aquel día bañándome y perdiendo el tiempo antes de llegar a la cita. Me desperté como lo acostumbrado y use un traje de los que más me gustaba. Active el gps antes de partir y en el punto de reunión justo en el kilometro 76, ahí se encontraría mi enfrentamiento.

Salí de la ciudad a una velocidad considerable, tratándome de frenar yo mismo para volver a analizar y detenerme a poder verme en el tiempo que transcurría. Me puse unas gafas oscuras y decidí dejarme llevar por las pocas curvas que tenía la carretera y mejor puse énfasis en el manejo y juego de mi carro dentro del asfalto.

El sol en su máximo esplendor tan solo hacía que sudara mi frente de una manera incontrolable, igual que el primer día en el que me presente en una empresa.

-¿A dónde quieres llegar?- recuerdo fueron las primeras palabras del Director de la empresa, ante mi cara de asombro y mi frente sudorosa que tenía ese día.

Aun lo recuerdo y empiezo a carcajearme, cuando con una incertidumbre me pare en su oficina y pedía tan solo un empleo, sin saber que dentro de esa empresa conseguiría algo más que un solo empleo en el que me usarían, como se usa cualquier cosa que se usa en esta vida.

Por supuesto no podría faltar una canción suave de rock mientras viajaba. Con melodía suave y una letra medio depresiva, tan solo me arrancaba sonrisas en lo que aceleraba mi carro. La razón ninguna, el motivo sin apariencia, pero los ánimos que me ponía era lo único por lo que se me ocurría la traía dentro del playlist de viaje.

Justo a la mitad de viaje y en el territorio de mi gran país llegue a la parte más difícil del lugar, justo a una terracería donde ninguna señal de vida había. El presentimiento de que algo pasaría me invadía y justo en el momento que parecía había librado cualquier incertidumbre de que algo extraño pasaría, me quede a la mitad de la nada con la llanta ponchada de mi carro.

Después de patear la llanta mil veces y maldecir debajo de los rayos del sol, tome calma y hable a una asistencia técnica, para que tan solo me brindaran algo que tan irónicamente me faltaba, una herramienta.

A la mitad de a nada y justo en uno de los campos que estaban a la orilla de la carretera un señor ya grande con un menor se encontraban viendo unos frutos que brotaban de la tierra. Me decidí acercarme y pedir ayuda para evitar el paso del tiempo que ahora sentía estaba pasando tan de prisa.

Al llegar corriendo de la carretera y con el cansancio de haber estado debajo de los rayos del sol mis palabras fueron confusas:

-¿Podría brindarme ayuda?- Le dije a la persona más grande, la cual tenía toda su atención en un fruto que brotaba de la tierra y tenía sobre sus manos para enseñarle al menor.

Sin embargo si tomarme en cuenta las palabras del viejo tomaban y seguían su camino con la atención del niño y ahora mía para poder entenderle.

-Toda la naturaleza tiene el cálculo exacto, no hace nada si meditarlo y brindarlo… Este fruto no es fruto, hasta que no le llega su hora y muy importante es saber que para ello tuvo un proceso paulatino y bien exacto…No podemos forzar a la naturaleza que nos de algo que no es o simplemente que aún no es…- Y así con esas últimas palabras el niño se dispuso a llevarse un pequeño fruto mientras con sus dedos removía la tierra que en éste se contenía.

Nos alejamos para tomar descanso cerca de una palapa improvisada que tenía y mientras compartíamos algunas palabras en lo que tomábamos un poco de agua. A lo lejos ya observaba como llegaba la ayuda que ya antes había solicitado.

Deje todo a un lado y sin prestar atención me enfoque en mi destino, tan solo le agradecí al señor ya adulto por su ayuda y palabras brindadas para de nuevo emprender mi camino.

Casi media hora tarde de retraso ya afuera del estacionamiento en la fábrica a la que iba a llegar, observe en el vidrio de mi asiento el reflejo mío en el, para acomodarme la corbata y el traje antes de poder pasar ante el Consejo de la empresa.

Al entrar el consejo tripartito estaba en la mesa esperando la respuesta de la pregunta que ya anteriormente me habían formulado. Las tres personas enfrente de mí con sus respectivos puntos de vista tan solo observaban cada uno de mis movimientos, y mientras observaban lo que iba a decidir con mi mirada podía entenderlos y analizarlos.

Era claro que el entrar al círculo de poder no sería fácil, tan solo requería de ver los elementos que lo conformaban, los cuales a cada movimiento trataban de dominarme, poniendo los ojos entre duda como esperando saber si sería capaz de poder con la nueva responsabilidad que iba a traer mi pronunciamiento.

Tan solo decidí callar mejor y levantarme de la mesa, al ver que me retiraba los accionistas me pidieron una respuesta.

-Para que responder si saben que soy el indicado, todos ustedes creen en los imposibles, y lo seguirán haciendo, hasta que conozcan mi historia. Tardaré en escribirla pero no por ello dejaré que en mi escritura llegue a componerla lo imposible.- con un nudo en la garganta, tan solo observaba como me miraban con gran confusión y a la vez admiración.

Salí de la sala de juntas y pedí a mi nueva asistente me llevará una taza de café a mi despacho. Justo detrás de ese escritorio esa misma tarde empecé a escribir una historia con el ánimo de superar las barreras de lo imposible.

Y si ahora lo imposible para mí era inexistente, ni siquiera su pronunciamiento me ponía a temblar cuando firme por primera vez un documento de la empresa, aquel que me daba el poder de cambiar la visión de hasta los más incrédulos.

jueves, 23 de agosto de 2012

Pinche destino, perfiero mi locura

“…Por que no sonríes, sabes tu eres muy diferente cuando regalas sonrisas, cuando no lo haces, pareciera que estas mentándole la madre al de enfrente…”


Caminando por las tranquilas calles del centro histórico, donde un día nublado amenazaba con lluvia una pequeña brisa lo anticipaba, la torre latinoamericana majestuosa como de costumbre contrastando con aquel cielo azul grisáceo, pensaba pasar por aquel Café por Bellas Artes para recordar que algún día con una mina ahí compartíamos algo mas que besos y un té Chai, pero bueno no pude hacerlo ya que estaba cerrado, pensé en un lugar a media calle del Zócalo donde hay un café Veracruzano, no es el mejor pero se me antojaba, así que me dirigí sobre aquella calle congestionada de Madero, volteando hacia los aparadores parecía como si fuera un fuereño, no se como llegue hasta un plantón de un grupo subversivo camine hacia donde había libros viejos (una pequeña debilidad ese aroma) empezó a ver títulos, esperando ver alguno de Verne, García Márquez o quizás algo de Neruda, cuando escuche una voz entre el tumulto de gente, se me hacia conocida la voz pero opte por no voltear hasta terminar de escuchar no quería verme como aquellos tipos paranoicos, recitabas Por que no sonríes, sabes tu eres muy diferente cuando regalas sonrisas, cuando no lo haces pareciera que estas mentándole la madre al de enfrente, voltea chico de la barba, la observe, quizás era una mala jugada del destino, quizás era una ilusión óptica, o quizás era la vida real, creo que la acertada fue la ultima opción, sonreí y me devolviste la sonrisa, te abrace y dije ¡maldita sea como te vine a encontrar acá! Sonriendo, respondiste con la misma sonrisa “ya vez te vengo siguiendo, esperando que no te robes nada” acompañado de un pellizco y una de mis frases comunes, hicimos las preguntas de rigor, y terminaste aceptando mi invitación a tomar un chocolate con el pretexto de mitigar el frio.



En la churrería “el Moro” tu pediste un Chocolate Francés yo me decidí por el especial, mientras llegaban las bebidas platicamos de cosas tan pendejas por no decir de otro modo, recordamos por ejemplo cuando nos vimos la primera vez, en aquel Resort entre Cancún y Playa del Carmen tus primeras palabras fueron, “No busques aquí, lo que no has perdido acá, aunque este lugar es mas bonito, lo tuyo no es de aquí” recuerdo que solo te observe y puse mi cara de seriedad, me dijiste “sonríe la vida no es fácil, pero uno es el que pone los pretextos” te sonreí de esa forma en que le mientas la madre a la persona, y comente, no pretendo encontrar lo que he perdido, aquí yo solo vengo a divertirme, no se porque dices eso, de tus labios salió “no quiero hacerme la interesante ni pretendo que tu lo hagas, que te parece si solo platicamos y dejamos que el destino haga lo que quiera con nosotros, no me digas tu nombre ni yo te diré el mio, no intercambiaremos ningún dato personal, para ver si nos volvemos a ver”, yo solo acepte y empezamos a platicar, te conté mi vida en los últimos 2 meses y tu creo que profundizaste un poco mas, nos despedimos con un beso en la mejilla y un abrazo, de aquellos abrazos tan ricos que jamás quieres soltarte, después de eso nos vimos 3 noches mas en el mismo lugar, platicamos de muchas cosas, libros, vidas pasadas, escritos, mentadas de madre, la cobardía, el constante huir, mis encuentros con la muerte, tus intentos de brujería, pero bueno, la ultima noche yo pensé que te vería la noche siguiente, tu sabias que no era posible, por eso te despediste un poco mas tarde y el abrazo duro un poco mas que los anteriores, yo sabia que había pasado algo, pero bueno se lo volví a dejar al destino.



Después de media taza de chocolate, me abrazaste, y me decías, cuídate mucho no quiero que te pase nada, atine a decir, tu no te dejes de preocupar yo se me cuidar espero que tu lo hagas también, sacaste mi Celular de la bolsa de mi camisa y nos tomamos una foto, seguíamos platicando ya de cosas mas normales como el por que nos encontramos en ese lugar cuando no éramos simpatizantes de ese grupo, terminando la taza dijiste que querías caminar un poco, me apresure a pedir la cuenta, tomaste mi celular y hurgaste un poco en lo que yo estaba pagando la cuenta, salimos de ese lugar como si fuéramos dos amigos de hace tiempo, caminando le mentamos la madre a Ebrard porque sigue cerrado el acceso a las bancas de la Alameda, caminamos por la acera de enfrente hasta que encontramos una banca desocupada, tu seguías extrañada del ¿Por qué me había regresado de Guadalajara? Y yo seguía tan extrañado del ¿Cómo nos volvimos a encontrar?, después de varias llamadas a tu móvil dijiste que tu mama decía que ya era hora de que te fueras, yo te dije que te quedaras, 5 minutos mas, accediste con la condición de que hicieras una llamada, no puse ningún pero y solo te observaba mientras intentabas enlazar la llamada, pero al parecer no tenias saldo, te ofrecí mi teléfono y con un gesto de desconfianza dijiste, es que no van a contestarme, te insistí, solo inténtalo, intentaste y al parecer si te contestaron dijiste la dirección donde estábamos dando santo y seña, colgaste y le picaste un par de veces al cel. antes de entregármelo, esos 5 minutos se convirtieron en 30, los cuales parecieron 2 minutos, sonó un claxon, tu me dijiste, no sigas huyendo ya es hora que te quedes a enfrentar tu destino, me diste un abrazo largo y un beso en la mejilla, solo atine a decirte cuídate mucho…



Llegando a casa apresure a ver la llamada para intentar localizarte pero el numero estaba fuera de servicio, intente ver la foto para subirte alguna red social y alguien me diera datos de ti, pero pareciera que la borraste y lo hiciste 5 minutos antes del respaldo diario del celular, ahora mientras escribo te recuerdo y atino a decir, Pinche Destino…


lunes, 13 de agosto de 2012

Es una LOCURA dejar de ser yo y no poder serlo


Llegue de trabajar temprano después de varios meses de no haberlo hecho, ese día era gris y lluvioso. En mi casa no había nadie que me esperaba, solo un libro de novela en mi estudio justo debajo de la lámpara que me hacía luz cada noche en los últimos meses antes de ir a la cama.

Ese día parecía que todo estaba planeado, no llevaba carro y ni siquiera un portafolio, llevaba un pantalón de casimir entubado y una camisa sin corbata. Al llegar todos estaban sorprendidos, el vigilante por poco no me reconoce. Había llegado caminando, estaba harto hasta ese día de saber del caos vial que consumía horas de mi vida antes de poder descansar para empezar una nueva jornada de trabajo.

Traía unos lentes oscuros como si me preparara de la resaca que sufriría esa noche. Toda apuntaba para terminar con mi moral y mis recuerdos aquel viernes que poca relevancia tenía el día que era.

Tome un taxi y llegue al bar justo un poco antes de que marcara la medianoche. Me acerque a la barra y ordene una cerveza de bote, nada especial solo esperaba que eso me ayudara a dejar de pensar. Saque de mi bolsa el celular que tenía, uno tan ostentoso que el solo pensar cuanto lo uso durante el día me producía fuertes dolores de cabeza.

Lo tome con la palma de mi mano y observe que la pantalla estaba un poco sucia y con los dedos índice y pulgar me puse a limpiarlo como si eso fuera a ayudar. Justo en ese momento una chica se acerco a un lado de mí y ordeno una cerveza.

De su pantalón justo saco un celular con una funda peculiar, el color rojo y azul que protegía el mismo modelo de celular que el mío, pero lo más curioso era el color que tenía. Justo ese rojo y azul me dejo anonadado como hipnotizado y sin poder moverme tan pronto empezó aquella mujer a cuestionarme.

-Tal vez sería mejor si me preguntaras mi número y así podría dejar de mirar mi celular- Lo decía en tono burlón, mientras observaba si es que mis ojos dejaban el celular para observar su escote que era observado por la mitad del bar.

-Todo lo que pudieras pensar en este momento de tu celular, no se acercaría ni un poco a lo que mi mente retorcida ha estructurado mientras tu escribías en ese celular – En tono aún más burlón mi respuesta no tenía nada de sentido y los colores de su funda de celular aún rondaba por mi cabeza.

En ese momento rió y con una mirada coqueta se acerco un poco más para empezar a hablarme al oído.

-Parece que tus respuestas, no son nada originales y por demás estúpidas, espero tu gusto por beber no sea igual, ¿Que tomaremos esta noche?- Lo decía entre dientes mientras con una exhalación sellaba su oración cerca de mi tímpano para provocar erizar cada centímetro de mi piel.

-Me supongo que si te ofrezco un tequila darás la media vuelta, pero si te ofrezco un whisky voltearas y aunque nunca lo hayas probado en tu vida pensarás que es una bebida magnifica, aunque su sabor fuerte a poco nos puede agradar.- Lo decía como burlándome de su edad tal vez igual que la mía, donde la embriaguez determina que tomamos.

Me tomo de la mano y con la cerveza en su mano empezó a bailar conmigo una canción conmigo tan pegados que entre la poca luz que había en el bar tan solo podía degustar sin ver los labios que rápidamente me besaban sin parar.

Salimos del lugar y abordamos su automóvil, justo el que no me gustaba pero ni siquiera en pintura. Salió del bar rechinando las llantas de su VW Bettle como nunca había observado en una mujer. Nos detuvimos en una tienda y las bolsas llenas de alcohol y cigarros marcaban la hora que esto empezaría y no terminaría tan rápido.

Llegamos a mi apartamento y como locos nos desvestimos tan rápido para terminar en mi dormitorio y tomar todo lo que habíamos comprado antes de llegar. El tiempo paso fugaz y la luz del baño me despertó. 

El ruido era notorio y aquella mujer estaba sentada frente del lavabo, tan solo admirando dos pequeñas pastillas.

-Justo era lo que yo decía el color azul y rojo de esas pastillas en el color de la funda de tu celular me llamaba ayer en el bar- Mi voz era tenue y como hipnotizado el recordar la última vez que había consumido una tacha de ese color hace ya unos años despertaron una sensación de ansiedad que me asfixiaba poco a poco.

Lo que paso durante y después de tomar una tacha de esas es describir algo que ahora no puedo, porque él solo pensar que había dejado de ser yo después de su efecto era lo que más angustiaba hasta ahora, la agonía de ser yo sin poder ser lo que era me aterra cada vez que miro el reloj y veo solo un bonito mido, justo a la misma hora. Las tres de la tarde hora de comer, pero mejor decido permanecer detrás de mi escritorio, acompañado de una taza de café.

Abrí el periódico aquel lunes y me puse a resolver el crucigrama en la hora de la comida.

HORIZONTAL
1.- privación del juicio o del uso de la razón

---L O C U R A---

miércoles, 20 de junio de 2012

homenaje a nuestra locura...


“…traía la muerte cerquita, detrás de mi, solo escuchaba como los perros chillaban cuando pasaba a un lado de ellos…”

Recuerdo claramente ese día me desperté, todo pasaba como sin nada pero tenia una rara sensación, un ligero cosquilleo sentía en mi brazo izquierdo, yo lo achacaba a que había despertado sobre ese brazo, pero bueno seguía me prepare mi cereal de chocolate con leche de vainilla, agregue un par de cerezas en almíbar para adornar el plato, y le diera un sabor diferente, la sensación seguía después de 30 minutos de haberme despertado, yo creo que era por que le iba a dar el anillo de compromiso a mi novia después de 14 meses de meloso romance, después de mi desayuno me preparaba para hacer la caminata diaria de 7 km, ahora “solovino” no me esperaba fuera de casa, quizás se le atravesó algún buen cristiano que le dio un poco de comida y por eso no llego (eso fue lo que pensé), hice la caminata solo que note algo extraño no hubo perro que me ladrara, incluso se veían sumisos cuando yo pasaba, algunos hasta llegaban a chillar y agazaparse en lo primero que se les atravesaba, almorcé lo de costumbre, 2 claras de huevo con un poco de tocino, pechuga de pavo, un té de menta, un cappuccino sabor vainilla, claramente me di la mejor ducha de mi vida, era mi ultima como soltero oficial, mi cabeza solo pensaba en ti, Salí de la ducha y planeando pensé pasar antes a comprarte otro gran detalle, champagne podía ser una opción, tome las llaves del auto y Salí, con la actitud por un lado y en el asiento de atrás mi pasado, mi camisa polo reflejaba mi buen gusto por las camisas aunque mis vaqueros Diesel predicaban lo contrario, pase a Sanborns a comprar aquellos chocolates con relleno de Café y otros con rellenos de arándanos que era tus preferidos, confirme la reservación en aquel restaurante Francés que tanto te gustaba, al ir sobre la tienda de vinos, te vi de la mano, fundiéndote en un beso con un autentico hijo de puta, pensé que no eras tu y decidí acercarme mas, y al estar mas cerca pensaba en darle un gran golpe al tipo ese por haberte besado, iba decidido y solo Dije Buenas tardes, volteaste me viste y dijiste algo te separaste de aquel hijo de puta y me decías algo, yo estaba cegado, solo caminaba, te quedaste gritándome algunas cosas, saque el celular y marque aquel restaurante y cancele la reservación, pase a la tienda de vinos y opte por unas botellas diferentes, vino tinto, vino blanco espumoso, un par de JW etiqueta negra y un VSOP, el señor que atendía me ofreció unos tabacos cubanos que con gusto compre un par de cajetillas, el señor me miro y me dijo, “señor se ha dado cuenta que usted trae la muerte cerquita” le comente que solo quería tomar un trago, no había tenido buen día, me dijo “ten cuidado traes la muerte muy cerquita” solo atine a sonreír y pagar.

Seguía siendo raro, tenia una sensación de alivio, quien sabe quizás era porque acababa de dar un giro de 180 grados mi vida, recuerdo destape el VSOP mientras estaba dentro del estacionamiento, sincronice el IPod con la canción de Eterno Odio de Ismael Serrano, encendí un cigarro y dije entre dientes, traigo la muerte cerquita haber si me alcanza en este musculo americano, rechine el auto ya estando sobre la avenida, los 315 hp hicieron su trabajo, llegue a casa, y solo dije pinche muerte no que me tenias cerquita…

Después de una borrachera a solas, recuerdo me arme de valor eran las 2:15 de la mañana, tome el auto y fui con dirección a tu casa, no se con que intención, solo recuerdo te marque al móvil y contestaste después de la 5 llamada, te pedí que bajaras que quería platicar contigo, cediste yo creo por tu estado de somnolencia, platicamos muy poco mi grado alcohólico hizo que muchas de mis lagrimas brotaran sin ton ni son, recuerdo al final te dije, “pensé que eras inteligente, no pensé que te fueras a enamorar de la misma manera dos veces”, recuerdo de mi pantalón saque una pequeña cajita de regalo te di un beso en al frente y solo dije, toma este es tuyo, ya me dijeron que traigo cerquita la muerte, camine rumbo a mi auto que lo había dejado en la esquina donde siempre, tu no me quitabas la mirada de encima, con la cajita entre tus dedos, recordé el no ladrar de los perros, recordé la jugada del destino contigo, recordé las palabras del Señor, traía la muerte cerquita, detrás de mi, solo escuchaba como los perros chillaban cuando pasaba a un lado de ellos incluso un Doberman que regularmente se aventaba contra la reja y ladraba como desaforado ahora lloriqueo, solo recuerdo al tomar las llaves del auto, sentí un mi cuerpo caer, no recuerdo ni siquiera el golpe, pasaron unos minutos cuando yo me veía abajo tirado, estabas pegándome intentando que reaccionara pero ya era inevitable, yo ya había muerto, por Tercera Ocasión…



“…El chaval tomo su pluma, aquella Mont Blanc que nunca le dejaba, de fondo sonaba Ismael Serrano y unos cuantos reproches de Mamá, alegando lo de costumbre “¡Ir a las tortillas no ha matado a nadie!” pero bueno, seguía el chaval escribiendo un poco cuando recordó este día es especial, no es cumpleaños de Mamá ni de Papá, pero hoy es un día, sonó la alarma de la Tablet y de los celulares para variar, re busco en el Face por si era cumple de alguien y nada, en Twitter por si era algún suceso histórico, pero no, desilusionado el chaval, siguió escribiendo un poco, iba a escribir de la mina, pero la recordó y eso hizo que ya no escribiera de ella…”

Solo me resta decir Gracias a las personas que entran a este Blog que es su blog de confianza, esperando leer a Nefer, al Moto, ..:* *м ą Ŝ ŝ..:* *, a la Peke, a Mare, al Estefes, al Vanchi, al Charly, a Joshy y a mi Gran hermano Ricardo Lopez!, esto empezó como un juego, como una manera de sacar un poco el estrés del Día con día,

Gracias a ustedes lectores Gracias a Ustedes esta locura sigue viva por 3 Gloriosos Años…




miércoles, 6 de junio de 2012

Como perder una buena amistad en 10 sencillos pasos...


 Como perder una buena amistad en 10 sencillos pasos...

Como perder una buena amistad en 10 sencillos pasos. (Por Cristian m... mejor El sinonimo)

1.-Enamorate: si es posible enamórate de ella. (Es casi indispensable este punto)

2.-Escribe: los pensamientos que tengas plásmalos en tinta o medios electrónicos. (Si quieres verte más pendejo, distribúyelos a diestra y siniestra)

3.-Regañala: digo es una buena posición al tomar una actitud de padre, así a ella no le darán ganas de estar con alguien que le diga que esta bien y mal. (Tengan argumentos, para que no se les de vuelta)

4.-Contradicela: Es bueno contradecirla, así ella aborrecerá estar con alguien que no comparte sus pensamientos o acciones. (Lo mismo de haya arriba)

5.-Declara: Decirle cuanto significa para ti, es buen motivo para que se aleje.

6.-Opina: opina de cosas que sabe que le disgustan, no se algo por ejemplo, que el futbol no es un deporte, sencillamente el futbol es la vida.

7.-Tacha: Dale el adjetivo de necia, solo porque no cambia su punto de vista, hacia el tuyo.

8.-Promete: Prométele cosas, y cumple solo algunas, así solo por el hecho de tu sentido de vida de poca responsabilidad te botara.

9.-Envia: Manda mensajes a altas horas de la noche o de la madrugada solo con el fin de que se despierte por algo de nula importancia.

10.-Finge: Finge ser su amigo, al igual que no sientes celos, también que no importa si ella esta o no, finge que tu no mueres por ella, ni que escribes pendejada y media en papel y medios electrónicos cuando los demás te lo pregunten o comenten acerca de tu ultima entrada.

Anexamos un plus
No tomar en cuenta las indirectas, y no hacerle caso a lo que dice o hace.

Cumpliendo los 10 sencillos pasos anteriores (y el plus que no es obligatorio) es motivo de descontento y llevar a un alejamiento, así si en verdad te enamoraste, no sentirás el madrazo tan seco...

Bueno banda la neta estos 10 pasos es lo que uno no debe de hacer...solo que a veces cuando uno se enamora busca tácticas, para que cuando venga la caída, sea lo menos doloroso posible.

"con alas de oro, no se puede volar"

Pff que decir este post fue uno de los que elimine en mis inicios, ojala lo disfruten tanto como yo a la hora de plasmarlo y piénselo bien, un abrazo.

viernes, 1 de junio de 2012

La huida


“…una semana basto para que pudiéramos hacer lo que mejor sabíamos hacer, que era Huir, y seguir Huyendo…”

Camino por las calles de esta gran urbe, ¿Cuánto ha cambiado esta vaina? Me pregunto sorprendido, las personas pasan, te ven y siguen su camino, solo suspenden su andar por unos segundos para encender su cigarrillo o amarrarse los cordones del calzado, me pregunto ¿Cómo es que las personas pueden enamorarse en estos sitios? Estaba por cerrar mi pregunta cuando te vi, vi esa hermosa sonrisa que se asomaba entre la tienda de “Zara” eras casi una princesa solo te faltaba la corona, no podía creer, te estaba viendo y tu también lo estabas haciendo, lo supe por que me regalaste una tímida sonrisa, de inmediato un golpe en medio de mi espalda me sacudió, trastabille un poco, sacudí mi cabeza varias veces observe hacia un costado y solo recibí un “Disculpe señor, es que, tengo prisa” hice un ademan y dije en voz baja “no hay cuidado” volví a ver hacia la tienda y no estabas, ya no te vi, no hice ningún intento por buscarte, no se quizás pensé que esa sonrisa no era para mi, seguí caminando sin rumbo fijo, veía diferentes tipos de personas y me divertía observando sus muecas y la manera en que caminaban, me detuve me senté en una banca saque un Tabaco cubano lo encendí y me dedique a regalar sonrisas, ¿Qué obtuve? Cerca de 18 sonrisas entre ellas solo 1 parecía sincera, me fui detrás de esa gran sonrisa e hice las preguntas de rutina, le conté lo mas vil y ruin de mi y aun así aquella mina seguía preguntándome, al parecer teníamos algo en común, le propuse ir de café, y ella se negó, me comento que ella solo aceptaba ir de bar, fuimos a un lugar poco concurrido, pedimos un par de cervezas y empezaste, tenias 21 años, te escuchabas de todo tipo de music con un poco mas de énfasis en la trova, te molestaban los narcocorridos y todo lo referente a problemas sociales, dijiste que no sabias por que me habías sonreído y tampoco sabias por que habías aceptado estar en ese momento conmigo, yo hice lo propio dije lo mas ruin de mi, creo que en verdad lo hice con la intención de que te fueras, pero no fue así, seguías preguntando yo solo me limitaba a contestar.


Te dije que jugaba a ser escritor y te mostré el ultimo escrito que tenia, lo leíste y me dijiste “lo sabia tenemos algo en común, a mi también me gusta huir”, respondí en voz baja ¿Te gusta Huir?, es un gran vicio, primero uno hace lo mas cobarde que es culpar al destino, después uno dice que las cosas son mejor así para la otra persona, pero te la pasas huyendo, y platícame ¿Por qué huiste, a que le tenias miedo?, trague un poco de saliva, le di una fumada al cigarro, le di un trago aquella cerveza fría, mi cabeza estaba maquinando, siempre había dicho que había sido culpa del destino, pero ya era hora salir de esa cobardía, empecé recuerdo desde el inicio, quizás para poderme excusar, di unos puntos muy exactos y concluí con el destino; recuerdo como me observabas, de tus ojos parecía brotar un poco de odio, dijiste, Así que como quien dice, Solo ibas por un café y te quedaste a la comida, pero te levantaste cuando recién te habías terminado la sopa, solo me diste un beso, en seco así sin decir nadamas, hubo un silencio de esos extraños, de esos que son hasta cierto punto incomodos, nuestras miradas estaban encontradas, una mueca de felicidad nos invadía, interrumpiste el silencio con un ¿ y si no vamos Acapulco ahora?...no respondí, solo recuerdo pague la cuenta y salimos del Bar, rumbo al estacionamiento, encendí el auto y tomamos rumbo a la salida a Cuernavaca, una semana basto para que pudiéramos hacer lo que mejor sabíamos hacer, que era Huir, y seguir Huyendo…


Pffff un suspiro largo sale de mi, con este  té de menta y esta galleta de avena me dispongo a terminar de escribir, es complicado, en verdad es complicado escribir sin nombrar a la mina y al chaval, pero bueno empezamos con esta nueva etapa…


domingo, 13 de mayo de 2012

el chaval no busca y encuentra lo que no encontraba continuacion




…Después de contactarla la mina y el chaval se divirtieron de lo lindo, la mina sabía que lo tenía postrado a sus pies, lo tenía envuelto de caricias y besos, el chaval solo disfrutaba “pequeños lujos que uno se puede dar” es lo que decía el chaval, la mina tenía ese tan famoso “No sé qué, que, qué se yo” que había cautivado al chaval y de ser parte de una diversión a pleno, paso a ser una gran adicción, más fuerte que el whisky y el cigarro nocturnos, quizá por esos besos, esos abrazos o aquella linda sonrisa.

El chaval al darse cuenta de que algo estaba cambiando, decidió cambiar todo empezando por su entorno, el sabía que tenía estrictamente prohibido enamorarse casi casi como un fenilcetonúrico, aprovechando una jugada del destino, opto por salir, huir que era de las mejores cosas que hacía muy bien, la mina al saber de la huida del chaval se encapricho y dejo de hablarle, de responder cualquier llamado del chaval, ella tenía otros problemas más urgentes que la huida del chaval.

El chaval angustiado decidió tomarse unas vacaciones esto con la firme intención de que la mina saliera de su mente, de su corazón, busco en lugares donde el no solía acudir, un clima el cual a él no le gustaba, intento olvidarla en otros brazos, en otros besos, en otros vasos, en otros abrazos, en otras caricias, pero le fue imposible, el recuerdo de la mina seguía taladrando aquella mente trastornada del chaval.

El chaval seguía marcándole, escribiéndole pero la mina por su parte seguía haciendo caso omiso incluso con bastante enfado tomaba la necedad del chaval, el chaval estaba a punto de darse por vencido, y como última opción decidió mandarle una carta de aquellas de antes, de papel y pluma, expresándole todo lo que sentía por ella, en un par de analogías, el chaval firmo con un Dulce sincero y tierno Te quiero, envió la carta con la esperanza de que la mina respondiera, de cualquier forma el llamado con una llamada, un correo electrónico, una carta, un mensaje, con lo que fuera pero que respondiera.

Al parecer la carta jamás fue entregada a la mina, hubo una persona que al leer lo que decía la carta opto por quedársela sin avisar a nadie, se dice que el chaval volvió hacer su vida como era antes, solo que por las mañanas al despertarse revisaba su celular, el correo electrónico y el correo de su casa, con la esperanza de recibir la respuesta de la mina; De la mina aún no se sabe nada, parece ser que le va muy bien, ahora se dedica a rescatar a las personas de problemas financieros, el chaval sabia que a pesar de encontrar lo que no buscaba se la paso bastante bien…

domingo, 29 de abril de 2012

Prométeme que no te vas a enamorar


“…El chaval se había enamorado, sabía que no estaba planeado, pero la mina logro enamorarlo, con sus risas, sus besos, sus caricias ¿Quién sabe? Quizá fue solo su manera de ser…”

El chaval llevaba poco tiempo viviendo su nueva vida, whisky, cerveza, trabajo, diversión, amistades, bares, cigarros minas, en pocas palabras excesos, su vida rodaba a paso pausado como su bici, los días laborales, trabajaba y por las noches estaba en las redes sociales, los fines de semana empezaba con ir de estadio a ver a un equipo local o andar de bar observando el soccer en televisión acompañado de cervezas y un plato de carnes frías, al otro día tomaba la bici y recorría 15 km hacia también labores domesticas y si llevaba trabajo a casa lo hacía, cayendo la noche se preparaba para salir de bar uno diferente cada fin de semana con la única intención de liarse con alguna mina hasta que salía del bar y regresaba a casa para detallar a la mina en cuestión con la única intención de divertirse más en la siguiente salida, su nueva vida se había vuelto tan rutinaria como la anterior.


Un día pensando seriamente en regresar a su antigua vida, en su trabajo se encontró a una mina diferente a las que estaba acostumbrado a tratar una mina con ideales, con sueños, una sonrisa cautivadora, un cuerpo escultural, el chaval claramente quedo impactado desde ese día que intercambio palabras con ella, fue una cuestión bastante extraña, desde ese día el chaval había cambiado bastante, rompió con su ética al darle seguimiento personal y no solo profesional a aquella mina, se sentía como un autentico chaval de secundaria.


Desde ese día la rutina del chaval cambio, se afeitaba un poco más seguido, solo iba a un solo bar a ver el soccer, rodaba diario su bici mientras en el camino pensaba en aquella mina, su música también cambio, los corridos desaparecieron y entro la trova canciones de Oceransky, Delgadillo, Lazcano Malo entre otros.
Su aspecto seguía siendo de un delincuente solo que ahora con una sonrisa, no de malicia si no una sonrisa de esas de las que te delatan que eres un ser enamorado, quedo de verse con aquella mina después de un tiempo, la mina “Quien sabe por qué” acepto esa salida (“Claro eso solo pasa en las historias que nos cuentan los demás, nunca en la vida real”) esa salida transcurrió todo normal, palabras y mas palabras, el chaval no la dejo en casa pero recuerda haberle regalado un chocolate (Aunque no precisamente el favorito de la mina, “empezamos mal”) después del seguimiento personal y unas cuantas salidas mas, la mina lo volvió a la realidad al decirle “Prométeme que no te vas a enamorar” el chaval solo asintió y lo prometió aunque por dentro el sabia que ya estaba enamorado, lejos de retirarse siguió en el mismo plano con la mina, buscaba cualquier pretexto para verle, llamarle sin ningún motivo aparente, solo quería saber de ella.


Al cerrar la jornada laboral el chaval escribía sobre cualquier cosa alguna historia ficticia pero siempre cerraba de la misma forma “…El chaval se había enamorado, sabía que no estaba planeado, pero la mina logro enamorarlo, con sus risas, sus besos, sus caricias ¿Quién sabe? Quizá fue solo su manera de ser…” el chaval le decía a la mina que solo la veía por diversión aunque por dentro el sabía que era por algo llamado Amor.

Al pasar de los días el chaval y la mina seguían frecuentándose, cada mirada, cada sonrisa, cada beso eran los culpables de que el chaval se enamorara cada día más.


Un día como cualquier otro, el chaval recibió una llamada, le dijeron que el destino ya estaba escrito y tenía que regresar a su antigua vida, el chaval no lo podía creer, pensaba que el destino había sido el culpable de tener una nueva vida, pero sabía que se había equivocado, esa nueva vida fue causa de que el destino estaba de vacaciones, como suele suceder muy a menudo, a la primera persona que le notifico esta llamada fue a la mina, la cual lo alentó, el chaval no sabía qué hacer, sabía que con el destino no se puede, pero también sabía que él había conocido a aquella mina por algo, tenía ese presentimiento y no la había conocido nadamas por que si, se resigno cuando recordó las palabras de la mina “Prométeme que no vas a enamorar”.


Cuentan las historias citadinas que después de la partida del chaval, la mina siguió con su vida normal, sobresaliente en su trabajo incluso recibió varios ascensos, el chaval ahora se le ve ruleteando en un taxi, se lamenta demasiado de no haber desafiado al destino aquella tarde de domingo, por cierto también vende los escritos que le sigue dedicando aquella mina la cual fue parte de la que el llamo “la nueva vida”.

martes, 17 de abril de 2012

HASTA LOS HOMBRES SIENTEN MIEDO POR LA SOLEDAD



Ya había pasado el tiempo y sin siquiera pensarlo ahí estaba en el piso más alto del corporativo sentado detrás de un escrito elegante de madera, en una cómoda silla giratoria y una computadora nueva.

Aun  con todo los lujos y placeres que ahora mi trabajo retribuía todos necesitamos de alguna guía, de un mentor que nos sepa dirigir, alguien a quien confiarle cosas y poder aprenderle. El mío se encontraba cruzando el pequeño pasillo detrás de la secretaria que discretamente lo tapaba ya que su puerta siempre se encontraba abierta.

Aquel hombre intachable que cerraba los ojos y la boca antes de poder emitir una opinión o idea, siempre el más elegante y puntual de la oficina. Llamado por todos jefe, acostumbraba a pasear entre la gente que era de su personal y contemplar por las tardes la maquinaria que tenía en su empresa.

Un día recuerdo ya era próximo a fin de semana y por lo general había menos trabajo, la libertad de ese día te dejaba pensar más en claro y analizar a detalle que ha pasado días anteriores y de hecho parecía que ese día me conducía hacía el jefe. Días anteriores había tenido una extraña fijación de verlo cada vez que subía después de su recorrido por la fábrica y sus actitudes me causaban una extrañeza que no podía discernir.

Su porte era algo impactante, su voz hacía temblar los cimientos de la empresa, pues no solo el tono grave le daba esa posibilidad, su elocuencia y composición de ideas hipnotizaba a cualquiera que lo escuchaba. Su mirada nunca divagaba, era firme como sus pensamientos e ideas que no defendía a capa y espada, más bien que compartía e infundía en cada uno de las personas a las que hablaba.

Yo en lo personal estas cualidades son las que más admiraba, las que más reconocía, pero a las que también encontraba algunos errores. Tan normal es el error en la condición humana que ni si quiera lo comentaba o usaba de él para poderlo controlar, por el contrario lo veía como un todo en esa persona que admiraba y también respetaba.

Su error como su porte se traducía en el ego, en la forma de su personalidad, en la forma que tenía que ser hacía el exterior. Como algo de lo que no se podía apartar sus cualidades contenían ese elemento que daba hacía los demás un sentir, era más que obvio un odio.

Yo lo traducía no en el miedo a lo desconocido porque tanto sus triunfos como derrotas eran algo visible, sus peleas inclusive eran contadas y narradas como en la antigüedad tras los versos que circulaban por los niveles primeros del monstruo de compañía en el que trabajábamos. Esas historias parecían que lo convertía en alguien indomable con coraje, una persona sin miedo que estaría dispuesta inclusive a arrancarle la cabeza al mismo diablo.

Ese día giré la cabeza después de meditar y como si supiera lo que había hecho al haberlo examinado varios días atrás, él me miró fijamente. Yo no sabía que hacer y aunque su mirada ya no me infundía miedo, la incertidumbre de sus pensamientos era la que me hacía temblar por dentro, esa vibra la podía sentir a través del pasillo que nos separaba.

Dejo a un lado todo y solo vi como cruzaba el pasillo hasta mi oficina con un trago que tenía en la mano, cerró la puerta de mi despacho y se sentó en la pequeña sala de mi oficina recargándose cómodamente y agitando la copa que llevaba en la mano.

Deje la carpeta y trabajo que tenía sobre el escritorio y me senté en el sillón de su lado derecho más cerca de lo acostumbrado, ya que sabía esta plática era algo más que una sola consulta o negocio por hacer. 

Tome un cigarrillo y me dispuse a fumar.

-¿Sabes que uso por lo general en mi cuello?- me preguntó con un tono entre risa como de ironía

-Creo siempre traes un dije en tu cadena- lo dije en tono dudoso y sin tomarle importancia pues el tema no quería abordarlo.

-Una cruz…y tu sabes ¿por qué?- lo decía en voz grave mientras agitaba su whisky

Había una delgada línea justo en aquel momento en el quería bloquearme y no seguir platicando, pues en mi posición la religión y la política para mí eran cosas que si los trasgredía con cualquier persona podía derrumbar los cimientos de la relación.

-No sé – le dije en tono despectivo como si no tratara de ponerle importancia

-¿Sabes cuanta gente depende de esta industria? ¿Sabes cuanta gente ayudo con el trabajo que hago? ¿Sabes que lo que hago repercute en más de una esfera de individuos?- lo decía en tono sorprendido y a la vez un poco furioso ante mi actitud de negar su plática con mi mirada.

Hubo un pequeño silencio y tan solo contemplándolo no había solución al acertijo de su mirada y el temor de sus ideas en mi cabeza era de nuevo latente.

-¿Y cuanta gente crees ahora podría ayudarme en mi vida diaria?- Lo decía con tono de preocupación y ya más relajado al ver que de nuevo había acaparado mi atención.

El silencio era de nuevo latente y cada vez más incomodo.

-Esa incógnita muchas veces ha provocado en mi el miedo, la soledad y la incertidumbre de ponerme a pensar que si no es por mí, quien sino soy yo podría ayudarme, más aún para mi el saber que hay alguien más arriba de mí y a él entregarme en mis momentos de debilidad me ayuda para tener fe y esperar que solo cosas buenas puedan pasar.- decía en voz baja mientras con una lágrima se despedía de mi oficina sin hacer ruido alguno para agarrar sus cosas e irse a casa.

Mi cara era ahora de duda y asombro ante esa situación, tome un vaso y sorbí un pequeño trago de un whisky que tenía en el servibar.

Cuando era pequeño a  él mismo lo veía como el más grande superhéroe que podía vencer con su valentía hasta los más temibles monstruos; al ser un adolescente cambió a la figura más bien de un maestro que me guiaba a cada momento en mi vida, el consejero que siempre sabía que hacer o que decir.

Pero ahora con ese simple hecho cambió mi perspectiva de aquella figura que se encontraba detrás del despacho, aquella figura que infundía respeto y admiración, esa persona también era un hombre como cualquiera. Mi padre me enseño con ese simple hecho que hasta él era un hombre con temores como cualquiera.

Un hombre que debajo de su traje y su corbata también había temor, también habían sentimientos, también se podía oler el miedo de sentir la soledad.

Ese día salí de la oficina y deje los problemas adentro del despacho, me despedí del personal que trabajaba e incrédulo con otra visión escuchaba los comentarios de los pasillos, pensando lo ingenuos o vacios que pudieran ser al respecto de emitir un juicio sin conocer todas estas circunstancias.

Llegue a casa, abrí la puerta y me dispuse a reír un rato en la mesa, mientras veía con ánimo la televisión con mi familia y con una mirada rápida veía que detrás del periódico que era leído por mi padre en el comedor también había un hombre que pocos podrían concebir.