viernes, 25 de febrero de 2011

"Como cuentos sin moraleja"

Esa mina había dejado al chaval hace un par de meses, por que él no gritaba a los 4 vientos su amor de mas de 7 años…la mina seguía marcándole y el chaval seguía tomando y evitando aquel gran amor…
El chaval se desperto, tenia una sensación muy extraña, era algo similar a una resaca se sentía muy extraño, aun no podía acostumbrarse a esta nueva vida, vivía solo tenia un trabajo de tiempo completo laboraba de lunes a viernes de 8-6, tenia un muy buen puesto en una empresa mediana del centro de la ciudad, su salario no era nada malo le daba oportunidad de rentar un departamento con muebles antiguos de esos típicos de la “condechi”, se sentó en la sala encendió la pantalla e hizo lo mismo con al consola 360, se preparo un café en lo que cargaba el juego le puso un poco de vainilla tomo un paquete de donas espolvoreadas que tenia en la mesa y jugo mientras desayunaba por largos 60 minutos, recibió una llamada al móvil personal, su rostro cambio esa mueca de desgano había cambiado por una en tonalidad rojiza y con asombro contesto, fue una llamada muy corta alrededor de 2 minutos, aventó el móvil he hizo lo mismo con el control de la consola, grito unas cuantas malas palabras y corrió a su cuarto, abrió el cajón del buro y saco un whisky del 18 lo destapo y le dio un trago directo, el chaval se sentó en la cama, hizo unas cuantas llamadas telefónicas, empaco pocas cosas para un par de días, tomo el Smartphone de la empresa un par de botellas, las llaves de su auto y un par de cajetillas de cigarro, tomo las llaves de su auto y paso por una chica y una pareja mas, salieron rumbo a Cuernavaca…


Iban tomando y cantando como si fueran unos adolescentes, estuvieron a punto de chocar un par de veces, pero llegaron con bien, llegaron a la casa de la chica que acompañaba al chaval, y pasaron una noche maravillosa, el chaval salió a fumar a las 4 am con lagrimas en los ojos no podía dejar de observar una imagen en el móvil era de una chica, el chaval termino de fumar, se limpio las lagrimas paso por un poco de whisky y regreso aun lado de aquella mina…

Paso la tarde normal en Cuernavaca, siguieron bebiendo y comieron una carne asada a un lado de la alberca, el chaval se sentía culpable no podía creer lo que hizo a pesar de que paso con la chica con la cual había soñado desde hace 6 años, por la hora del atardecer empezaron a empacar para regresar a casa, antes de las 10 pm el chaval ya estaba llegando a su depa, no podía dormir, salió a comprar algo de cenar, y aprovecho para tomarse unas cervezas, recibió cerca de 3 llamadas de la mina de la fotografía, pero el no contestaba, pidió unos tacos para llevar, paro un taxi y después de 10 minutos llego a una casona de esas típicas del sur de la ciudad, toco el timbre 3 veces y encendió un cigarrillo, salió una mina muy linda lo saludo con un beso y un abrazo el chaval correspondió y entrego la cena a la mina, la mina le ofreció pasar el chaval apago su cigarrillo y paso después de la mina, cenaron los 2 juntos en un desayunador, tomaron un par de cervezas y empezaron a platicar, el chaval intentaba convencerla, la mina no cedía, el chaval le ofreció una nueva vida en un lugar alejado, la mina dudativa cuestionaba, el chaval marco a su jefe laboral a esas horas y comento que tomaría las vacaciones que no había tomado durante la estancia en la empresa, colgó la llamada y apago el celular, la mina sorprendida acepto la propuesta…

La mina y el chaval no empacaron ropa, solo algunos aparatos electrónicos y la mina metió un balón de soccer ya algo desgastado.

ese balón había sido el causante de que ellos se hubieran conocido hace ya mas de 8 años…cuando el chaval aun vivía con sus padres, la mina con una tía en la misma colonia, en la misma calle, ellos jamás habían cruzado palabra, el chaval la tenia bien ubicada la mina no sabia de la existencia del chaval…el chaval jugaba con unos amigos de la universidad futbol en la calle, la mina pasaba de regreso con un pastel individual y un café, el chaval golpeo el balón el objetivo era la chica, el balón dio en el objetivo tirándole el pequeño pastel y el café, el chaval apenado le comento que el le pagaría las cosas incluso que la acompañaría a comprar las cosas, el chaval despidió a sus amigos y tomo el balón con la mano izquierda, y camino con la chica durante un par de cuadras, llegaron frente a la cafetería donde comprarían el pastel y el café, el chaval en la mano izquierda tenia el balón y en la mano derecha tenia la mano izquierda de la mina…



martes, 15 de febrero de 2011

Buscando lo que no quiero encontrar...

Los días pasan, tu recuerdo también, se escucha el lloriqueo de un bebe a lo lejos y se me vino al recuerdo que era lo que querías, que una noche cualquiera despertáramos por el llanto de nuestro primer hijo, por diferentes cuestiones eso no pudo lograrse, así que encendí mi cigarrillo con la mala intención de dejar de recordarte, cerraba los ojos para concentrarme en como pasaba el humo por mi garganta pero a la vez también pensaba en poder verte, abrí los ojos con la esperanza de que estuvieras ahí enfrente de mi, que me pidieras que apagara mi cigarro, que me dijeras que me arreglara la corbata, que me dijeras te quiero mucho…Pero no, por mas que te busque entre la gente no podía encontrarte, camine hacia el centro rumbo a la cafetería en donde compartimos con algo mas que una infusión, algo mas que recuerdos, algo mas que caricias bajo la mesa, algo mas que charlas acaloradas, algo mas que discusiones, fue un lugar donde compartimos nuestro silencio y solo un intercambio de miradas y sonrisas que era nuestro lenguaje…




Pero esa cafetería parecía tan solitaria sin tu presencia y eso que tuve que esperar 10 minutos para ser atendido, pedí mi café tradicional, ese café que era la especialidad de la casa y un par de piezas de pan dulce con nata y azúcar, mientras le tomaba al café también hacia lo mismo con las piezas de pan y esporádicamente iba borrando los recuerdos de tu pasado…



Mi taza de café se termino, aun me sobraba un pedazo de pan con un poco de nata, al dar un suspiro sentí un vacio existencial que a la vez me daba un alivio, pague la cuenta y Salí caminando rumbo aquella banca sobre la alameda.



Quería recordarte, me senté en esa banca donde regularmente charlábamos y nos debrayabamos sobre nuestro futuro, platicas que iban desde la planeación de los nombres posibles de nuestros hijos, los apodos en cada familia y en el colegio, mientras seguía fumando los recuerdos seguían brotando mas y mas, termine mi tabaco me recargue hacia atrás de la banca cerré los ojos y me dispuse a descansar , me sentía abrumado, así estuve por unos minutos hasta que abrí los ojos y sentía demasiada calma, y me pare y camine sobre la calle de madero iba buscando aquel local comercial de hamburguesas, entre en el y pedí un helado con trozos de galleta me senté junto a la ventana que era donde regularmente nos sentábamos, me puse aquella corona que me hacia ver aun mas ridículo y empecé a degustar ese helado mientras recordaba el modo tan peculiar como comíamos en ese lugar, parecía que podía ver tu silueta sentada frente de mi, pero no, parecía que estaba charlando contigo pero en verdad estaba charlando solo, bueno no estaba solo, estaba platicando con tu recuerdo termine el helado y salí del lugar.



Camine hacia la plancha del zocalo encendí un cigarro y me senté bajo la bandera, la observaba mientras recordaba tu patriotismo, al caminar de regreso, entre la multitud te vi e intente evitarte pero me viste y no pude hacerlo, te acercaste a mi y me diste un abrazo acompañado de un “te he estado buscando”, solo respondí el abrazo y te comente, si lo ¿Volvemos a intentar? O al menos ¿Qué te parece si nos volvemos a perder?...

miércoles, 2 de febrero de 2011

"el chaval termina de fumar el 2 cigarrillo toma el volante de su auto y toma con dirección a su trabajo"

Bueno banda me toco celebrar el post #200 espero sea de su agrado, aunque no me gusto postearlo en el trabajo, pero bueno aqui va...Disfrutenlo Carpe diem!

El chaval fumaba un cigarrillo mientras recordaba los momentos de gloria que había obtenido desde años antes, cada fumada era un recuerdo mas, cada fumada era un recuerdo de la mina, aquellos recuerdos empezaron desde que eran amantes en preparatoria hasta hace algunos ayeres que terminaron como una familia…disfuncional pero al cabo una familia.




El chaval no se cansaba de fumar ni de recordar, en especial esos labios con sabor a dulce de cereza, esa bien delineada figura, esas manos traviesas, esa hermosa cara casi sin maquillaje, recordaba también esa actitud guerrillera y justiciera, pero sobre todo recordaba la facilidad que tenia para relacionarse con los demás y la inteligencia que poseía.



El chaval por mas que fumaba no podía borrar esos recuerdos, aun no creía que esa hermosa historia había tenido un final, el chaval buscaba y rebuscaba en el humo de los cigarrillos que era lo que había hecho mal, pensaba que igual y podían haber sido los escritos que había dirigido hacia ella, al igual que haber caminado de la mano por diferentes plazas comerciales, o quizás pudo haber querido formalizar aquella relación de muchos años y media vida…



Los comentarios se hicieron sonar, es una mal agradecida, no sabe lo que quería, no sabe valorar las cosas, entre otras pero hubo una que creyó la mas acertada, “ella ya tiene sus planes y en ellos no estas tu”.



El chaval seguía fumando y observando de lejos a la mina en cuestión, mientras la observaba recordaba como era la mina y al parecer ya había cambiado bastante, en definitiva ya no era la mina que el conoció, aquella imagen en el recuerdo era con unos jeans desgarrados, unos tenis algo usados, y una sudadera, una mina con aires socialistas; se dio cuenta que la vestimenta la había cambiado por un traje sastre, el poco maquillaje lo había cambiado o por algo mas elaborado, y los aires socialistas en una camioneta de lujo de reciente modelo.



El chaval fumaba como de costumbre minutos antes de las 9 am en esa esquina que fue el ultimo adiós entre el y la mina, la mina vive en esa misma casa, regresa a las 9 am después de dejar a sus niños en el cole, todos los días es la misma rutina, la mina mira al chaval y le regala una sonrisa tímida, el chaval no se inmuta ni hace algún gesto, solo sigue observando aquella mina, como le prometió años antes mientras eran felices y despreocupados, “verla todos los días por la mañana”, el chaval termina de fumar el 2 cigarrillo toma el volante de su auto y toma con dirección a su trabajo, después por la noche llega a casa donde una familia feliz lo espera…