jueves, 23 de septiembre de 2010

"...extraño estar atado en la infelicidad jugando a ser feliz…"

Como recuerdo aquel dulce sabor de los panecillos de marinela,
Como recuerdo el aroma fresco del pasto,
Como recuerdo aquellos besos salados,
Como recuerdo aquella silueta femenina bien definida,
Como recuerdo el  sabor de la cerveza,
Como recuerdo los efectos del vodka,
Como recuerdo los sabores de la cocina de mamá,
Como recuerdo los 10’s esporádicos en el colegio,
Como recuerdo la alegría de mi primer gol,
Como recuerdo el primer gol que me metieron,
Como recuerdo poniéndome los guantes de portero,
Como recuerdo conduciendo a 210 km/h,
Como recuerdo la anestesia haciendo efecto en mi organismo,
Como recuerdo la incomodidad de la cama de un hospital,
Como recuerdo algunos versos que algún día escribí,
Como recuerdo andar en muletas,
Como recuerdo aprendiendo a manejar,
Como recuerdo estar en la universidad,
Como recuerdo esa sensación cuando descubrí el mensajero de MSN,
Como recuerdo mi primera cuenta de correo electrónico,
Como recuerdo ese dulce aroma desprendido de aquella mina,
Como recuerdo aquellas falsas promesas que nos hicimos en las pláticas sin chiste,
Como recuerdo el sabor de esa mezcla de chocolate-café-licor de nanche,
Como recuerdo ese cosquilleo al afeitarme la barba,
Como recuerdo la sensación de patear un balón….

Después de tanto recordar solo me queda   EXTRAÑAR esa vida en la cual no existía mi realidad de segundo orden, extraño esas palabras vacías que iban adornadas por un beso coqueto, extraño estar atado en la infelicidad jugando a ser feliz…

Que daría en estos momento por dejar de soñar y dedicarme a vivir la vida, yo quiero un día no hacer nada solo así me daría cuenta de cuánto he perdido en esta vida de caprichos….

Lo que aun no recuerdo, ni tampoco extraño, es como vivir la vida sin reglas, sin moralidades, sin religiones, sin esos amores que matan al dar la vuelta…

Viviré en una historia tipo “cuento cartas de amor” de Ismael Serrano, esperando aquella carta en la cual pudiera leer, "pronto estaré ahí..."


viernes, 17 de septiembre de 2010

La perpetuidad de la existencia

VIDA: UN INSTANTE DE LA MUERTE

La perpetuidad que el devenir del tiempo, agotado de tanto andar, nos permita construir, ha de depender en gran medida de aquello que nuestra razón, que nuestro ser y nuestro caminar nos permitan existir en tanto el otro refresque a lo largo de la historia nuestra imagen, misma que hemos de dejar plasmada en cada obra, palabra, escrito, acto que dejemos en el suntuoso caminar de lo que a muchos locos o cuerdos, le ha de agradar llamar vida.

Vida es una palabra que a los ojos del tiempo, no es más que un efímero instante, un instante demasiado complejo, por eso es que al día de hoy cuando de pronto alguien que mi ser considera significativo, importante e imborrable, se me acerca y pregunta hasta donde llega ese amor por ese ser del que ha brotado una pregunta lo bastante trillada para ofrecer una respuesta igual de trillada, mi mente ha de trasladarse al significado en tiempo de vida, y al no encontrar una respuesta suficiente en ese significado, por que la vida es prácticamente un instante, tal vez un instante de la muerte, que a palabras de la cultura popular, la muerte siendo un instante perpetuo, interminable, eterno, prefiero decir que a ese ser que me ha regalado el placer de contestar una pregunta de tal magnitud aunque trillada, lo amo toda una muerte. Existe una canción que escuche hace ya bastante tiempo en la que reza

“…Si el verte fuera la muerte y no verte fuera la vida, prefiero la muerte y verte a tener vida, a tener vida y no verte…” 

En la producción del amor literario que es el que normalmente hemos de encontrar, en el que se nota que el sufrimiento, el desaire, la distancia y los obstáculos, son el motor que alienta a dos seres a decir que se aman, por todo lo que han sorteado para estar juntos, para vivir ese amor. Las réplicas de este amor son muchas, se ven por doquier, se leen en innumerables textos y se escuchan en un gran número de canciones, me pregunto cuan enfermos podríamos llegar a estar o cuan sanos, al creer  en esta idea del amor, entendiendo que la normalidad se mide de acuerdo al rango en el que hay mayor número de “aceptación”, pero de verdad el hecho de que existan visiones tan estereotipadas acerca de algo que a mi entender, provoca que el ser humano tenga la oportunidad de existir y no sólo de vivir, nos arroja como seres sanos o normales?

“… No, por esta vez, quiero decirte solamente que si la vida es un instante de la muerte, yo no te quiero ni te querre toda la vida. No, por esta vez quiero decirte simplemente que si la muerte es lo eterno y permanente, así te quiero y te querre, toda una muerte.”         

Digo ya era justo nuestro buen colaborador Carlos Lopez... con una buena entrada... la perpetuidad de la existencia....

sábado, 11 de septiembre de 2010

Carpe diem

La vida tiene poco sentido si no sabes disfrutarla, amores, cigarros, café, whisky, mujeres, música, futbol,” era lo que se repetía el chaval al despertarse cada mañana…

Era lo preferido del chaval es lo que la gente comenta, el chaval enamoraba con su manera de mover la bocha, defendiendo o haciendo goles el chaval le ponía un sello especial a cada partido, después de enamorar a unas cuantas minas se iba de fiesta cigarros, whisky y música eran los invitados principales del chaval, al otro día no había nada que un buen café nacional no pudiera curar…

El trabajo no era cosa que le preocupara, solo curraba unas horas la día y después se dedicaba a crear jugadas, moviendo la bocha era como el disfrutaba la vida.

Hasta que cierto día el chaval jugándose la vida en un partido, conoció a una mina, no la pudo conquistar con su peculiar manera de jugar, así que decidió hablarle, la mina se comportaba un poco indiferente, el chaval moviendo la bocha dentro del terreno de juego y moviendo sus palabras fuera del campo no lograba convencer a la mina, así pasaron largos 3 partidos, el chaval se decidió a conquistarla, perdió el gusto de mover la bocha, perdió el gusto de ese whisky de 18 años, perdió el gusto de ese par de minas sudamericanas que le seguían siempre, perdió el gusto por los corridos, trova y un poco de house, cambio ese café nacional por uno de los que venden en el super, dejo los cigarros cubanos y compro de esos de la cajita blanco con rojo, el chaval se dedicaba a pensar como poder conquistar a esa mina…

El chaval se calzo sus zapatos de soccer “como los de el comercial”, calentó por unos minutos y se dispuso a jugar aquel partido que muchos podrían decir que ha sido el partido que cambio la historia, lo cambiaron apenas la minuto 18,fallo 2 de gol e hizo un penal… el chaval enojado salió del deportivo, se encontró  a la mina que lo invito a tomar un trago, el chaval no tenia tema de conversación, sabía que ella lo había visto jugar tan pésimo, el chaval y esta mina iniciaron una bonita relación, lástima que no todos pensaran en lo mismo…


Desgraciadamente esta historia no tiene un final feliz…
Se cuenta que ahora el chaval se encuentra perdido en un laburo de tiempo completo para mantener a la mina y sus chavales, el futbol solo lo juega en juegos de video, cambio el whisky por cerveza, cambio las mujeres por pañales, cambio la música de corridos, trova  y house por canciones de cri cri, dejo de gastar en cigarros ahora lo hace en biberones, el café ahora lo toma descafeinado ya que la cafeína le hace dolor de cabeza, y la mina como siempre indiferente…